La Confederación Hidrográfica del Tajo culpa a Toledo de los vertidos y el ayuntamiento denuncia ante la Fiscalía el deterioro del río

El Tajo se convierte en un río de espumas a su paso por Toledo

El Tajo se convierte en un río de espumas a su paso por Toledo.

 

Las espumas aparecidas en el cauce del río a su paso por Toledo el pasado 15 de octubre  son consecuencia de dos vertidos detectados en la capital regional, uno de ellos en el colector del Aserradero y otro procedente de la depuradora de Santa María de Benquerencia“, así lo ha asegurdado el presidente de la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT), Miguel Antolín, durante la presentación del informe realizado por la Confederación del episodio de contaminación del río Tajo que hizo saltar todas las alarmas la pasada semana.

 

El presidente de la CHT y el delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, José Julián Gregorio, han anunciado en rueda de prensa que la Confderación del Tajo “ha procedido a incoar tres expedientes sancionadores al Ayuntamiento de Toledo, uno de ellos por el vertido del Aserradero y otros dos por dos incumplimientos en la depuradora de Santa María de Benquerencia”. No sólo responsabilizan al consistorio de la situación del Tajo, sino que recuerdan que “el colector del Aserradero costó a las arcas del Estado 2,4 millones de euros, y por las razones que sea, no se está utilizando… No se hubieran cometido estos vertidos si funcionara y el problema sería de menor entidad”.

 

La reacción del Ayuntamiento de Toledo no ha tardado en llegar. Por una parte, la Junta de Gobierno ha aprobado presentar una denuncia ante la Fiscalía por la situación de deterioro grave que atraviesa el río Tajo; por otra, ha descalificado el informe presentado por la Confederación Hidrográfica de Toledo.

 

Estas son las declaraciones realizadas por el portavoz del Gobierno del Ayuntamiento de Toledo, José Pablo Sabrido:

 

Denuncia ante la Fiscalía de Medio Ambiente