LA CAZA EN CASTILLA-LA MANCHA

 

La actividad cinegética en Castilla-La Mancha genera, según datos de la consejería de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural, 6.500 empleos fijos en puestos directos de trabajo, crianza y aprovechamiento de especies cazables, con alrededor de 1.700.000 jornales anuales. La facturación anual, en cálculos aproximados, se acerca a los 643 millones de euros. Pero la caza también permite el mantenimiento de especies, como el jabalí o el ciervo, que probablemente hubieran desaparecido sin ella.

 

Señalaba el presidente de la Federación de Caza de Castilla-La Mancha, Agustín Rabadán a esta revista, que la caza “provoca un retorno fiscal para la administración autonómica, vía impuestos, de casi 57 millones de euros”. Y es que en la pasada temporada se autorizaron en la región 4.038 actividades cinegéticas en las 7.125.102 hectáreas declaradas de uso cinegético con que cuenta Castilla-La Mancha y donde durante cinco meses al año, de octubre a febrero, es posible cazar. Se da la circunstancia de que el pasado 21 de febrero el Tribunal Superior de Justicia de Castilla- La Mancha dictó un auto, el 46/19, no admitiendo a trámite el recurso interpuesto por Acmaden-Ecologistas en Acción de Toledo con el que pretendía que se declarase la nulidad y revocación de la Orden 99/2017, de 25 de mayo, de la Consejería de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural de la Junta de Comunidades, por la que se fijan los periodos hábiles de caza y las vedas aplicables con carácter general a todo el territorio de la comunidad autónoma. Bien es cierto que esa Orden regulaba la temporada cinegética 2017-2018, pero para la Federación de Caza de Castilla la Mancha, que se personó en el procedimiento en apoyo de la Consejería, se trata sin duda de un importante precedente.

El diseño de una política de “caza compatible” en Castilla-La Mancha permite la conservación de especies que de otro modo peligrarían

Castilla-La Mancha tiene desde marzo de 2018 una nueva Ley de Caza que sustituyó a la aprobada durante el gobierno presidido por María Dolores de Cospedal en 2015 en medio de una gran polémica, hasta 40 colectivos se integraron en una plataforma para denunciar que esa ley estaba hecha a la medida del lobby de la caza. Y es que en Castilla-La Mancha el número de cotos de caza asciende a 5.831, de los cuales 5.770 son privados; pero entre estos están algunos de los de las mayores fincas de España que están en manos de las grandes fortunas del país. Con la nueva ley aprobada el pasado año los cotos sociales recuperan el importante papel que habían perdido con la de 2015. Aproximadamente la región cuenta con 105.000 cazadores que tienen licencia, una cifra muy importante a pesar del prolongado descenso habido en los últimos años y que ha supuesto dejarlas a prácticamente la mitad de las que había en el año 2000, cuando se contabilizaron 215.000 licencias. La crisis económica y una fuerte disminución de esta afición deportiva entre los jóvenes está en el fondo de este descenso.

El deporte de la caza es después del fútbol y casi a la par que el baloncesto el que cuenta con más practicantes federados

Aún así la caza es después del fútbol y casi a la par que el baloncesto el deporte que cuenta en España con más practicantes federados. En Castilla-La Mancha lo son 14.897 personas. En esta comunidad puede practicarse caza mayor y caza menor. La primera por medio de monterías, gancho, batida, rececho, aguardo o espera, jabalí en mano (esto es cuando un grupo de cazadores con ayuda de perros y colocados en línea cazan avanzando en línea en la misma dirección) y lanceo de jabalí a caballo (no está permitido cazar hembras de jabalí cuando estas vayan seguidas de crías). En cuanto a la caza menor las modalidades son: en mano, ojeo, al salto, al paso en puesto fijo, persecución con galgos, perdiz con reclamo, zapeo o gancho de conejos, zorro con perros de madriguera y cetrería, donde son aves de presa las que se utilizan para cazar. En ninguna de las dos modalidades cuando se están practicando puede dispararse sobre piezas de la otra, salvo cuando la especie de caza menor sea el zorro. Tampoco está permitido el ejercicio de la caza durante la época de celo, de reproducción y crianza y la caza durante su trayecto hacia los lugares de cría en el caso de especies migratorias. En una misma temporada cinegética solo se autoriza la celebración de un máximo de una montería o dos ganchos por cada 500 hectáreas de terreno acotado o fracción del mismo, siempre que esa fracción sea superior a 250 hectáreas, en el caso del gancho la fracción se sitúa entre las 125 y las 250 hectáreas. Y mientras se celebra una montería, un gancho o una batida no se puede cazar en la faja de terreno de 1.000 m de anchura colindante.

 

Todo lo anterior hace de Castilla-La Mancha una comunidad especialmente volcada hacia la conservación del hábitat de las especies naturales, proporcionándoles espacios protegidos y controlando su óptima propagación y mantenimiento. La desaparición a lo largo de la historia de los grandes depredadores carnívoros ha supuesto que muchas especies no cuenten con un control natural de la población y por ello especies como el jabalí o el ciervo necesitan de ese permanente control, pues de no ser así ellos mismos acabarían con los recursos naturales que los sustentan. Esa política de caza compatible, diseñada por el Gobierno regional, ha conseguido que especies como el corzo o el ciervo hayan regresado después de décadas sin estar presentes. Mediante una legislación rigurosa, y la determinación del número de ejemplares a cazar, se garantiza la práctica de la caza a la par que ésta sirve como método de control, y por tanto de conservación de las mismas especies.

 

CÓMO CONSEGUIR UNA LICENCIA DE CAZA EN CASTILLA-LA MANCHA

 

La edad mínima exigida para obtener la licencia de caza es de 14 años y el menor no emancipado deberá contar con la autorización escrita de quien tenga la patria potestad sobre él. El solicitante no debe de estar inhabilitado para la caza y deberá aportar un documento acreditativo válido que lleve fotografía incorporada y sellada para acreditar la personalidad. En el caso de caza con armas es obligatorio un seguro de responsabilidad civil del cazador; así como el pago de la tasa que si es de manera presencial se hará a través del Modelo 046 y si es de manera telemática el pago podrá realizarse con tarjeta de crédito o débito a través de la aplicación Diana. El solicitante deberá presentar debidamente rellenada y firmada la solicitud según modelo que se puede obtener en la página web de la Junta de Comunidades y un certificado de aptitud o equivalente que bien puede ser el de haber superado las pruebas de aptitud convocadas por la Consejería de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural, es decir, el examen del cazador; haber obtenido alguna vez licencia de caza de Castilla-La Mancha o de cualquier otra comunidad autónoma que realice pruebas de aptitud del cazador o certificado de haberla obtenido con al menos 5 años anteriores a la solicitud, aunque no se realizaran esas pruebas de aptitud. En el caso de batidores, ojeadores y perreros no necesitan licencia de caza, a no ser que participen como cazadores. En la actualidad el coste de la licencia es de 41y 62 euros al año y de 208,08 euros si es quinquenal. Las licencias que se soliciten de manera presencial se pueden realizar en los Servicios de Política Forestal y Espacios Naturales de la Dirección Provincial de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural de las cinco provincias, en las Oficinas Comarcales Agrarias o en las entidades colaboradoras, entre ellas la Federación Regional de Caza de Castilla-La Mancha.