Juzgan a Jesús Bárcenas, expresidente de la patronal, por presuntos delitos continuados de falsedad documental y apropiación indebida.

Jesús Bárcenas, expresidente de CECAM y de CEPYME.

 

Jesús Bárcenas, empresario ciudadrealeño y expresidente de la patronal castellano-manchega (CECAM) y de la patronal nacional de pequeñas y medianas empresas (CEPYME) está siendo juzgado en la Audiencia provincial de Madrid, junto a Jesús Terciado, José Alberto González, José Manuel Vilar y Gonzalo Garnica (todos ellos exdirectivos de CEPYME) por la supuesta comisión de un delito continuado de falsedad documental y un delito continuado de apropiación indebida.

Bárcenas y Terciado responden como autores, mientras que los otros tres acusados lo hacen como cooperadores necesarios. El Ministerio Fiscal solicita para todos ellos una pena de cuatro años de prisión y una multa de diez meses con una cuota diaria de diez euros.

 

Los hechos juzgados se remontan al periodo transcurrido entre  junio de 2009 y octubre de 2012 cuando, según el escrito de la Fiscalía, “Bárcenas primero y Terciado después fueron presidentes honoríficos, un cargo sin derecho a retribución salvo el reembolso de los gastos y dietas acreditados para su actividad. Cuando alcanzó la presidencia, Bárcenas nombró a Vilar Martínez secretario general. Entre sus funciones tenía la contratación de servicios y asesorías técnicas, la llevanza “fiel” de los libros de contabilidad y la gestión administrativa y contable. Pues bien. De común acuerdo, Bárcenas y Vilar, ocultándoselo a los órganos colegiados, acordaron dotar de un sueldo al presidente de la patronal, y para ello hicieron varias cosas. Primero formalizaron el alquiler de un coche de alta gama por 5.365 euros al mes, dándose la circunstancia de que la empresa arrendadora del automóvil era del propio Bárcenas, quien de esta manera accedía a la importante partida, que cobraba a su libre designación; y en segundo lugar percibiendo un sueldo de 5.500 euros brutos mensuales, sin control alguno, y sin que esta partida constara como tal en los libros de contabilidad y sin que contara con el permiso de la Asamblea General ni de ningún organismo colegiado, como se prevé en los artículos 40 y 50 de sus Estatuto Orgánico. Estos gastos se documentaron mensualmente como “gastos de representación”, con independencia de los gastos de representación que respondían a esa partida”.

 

Con esta estratagema, el importe total de la cantidad detraída a CEPYME asciende a 1.221.110 euros.

 

Siempre según el informe fiscal, “cuando Terciado Valls alcanzó la presidencia en junio de 2012 mantuvo la estrategia de un presidente que elige a un secretario general que obedece al presidente, para seguir remunerando con un sueldo a éste último. Sin apoyarse en los estatutos, que nada preveían, ni en el comité ejecutivo ni en la Asamblea General, hasta octubre de 2012 derivó, con la ayuda del secretario general, dos partidas a través de dos empresas de su propiedad que por su actividad relacionada con la topografía nada hacían en beneficio de CEPYME: una de las partidas fue de 314.167 euros y la otra de 416.320, dinero que acabó en las arcas de Terciado. Para enmascarar estas partidas, Vilar primero y González después las hicieron constar como “asesoramiento y consultoría”. En octubre del año 2012, siendo presidente Jesús Terciado y secretario general Gonzalo Garnica, decidieron crear otro artificio contable para justificar la remuneración presidencial. En esta ocasión, activaron lo que denominaron “contrato de alta dirección”, en el que se nombraba al “presidente como presidente”, y se le remuneraba con 140.000 euros anuales más dietas y tarjetas de crédito. La cantidad establecida se correspondía con la que venía percibiendo el anterior presidente. Con este artificio salieron de las arcas de CEPYME a favor de Terciado 306.243 euros”.

 

El juicio, iniciado el 12 de junio, aún continúa.