JUEGO DE TRONOS EN ALARCOS Y CALATRAVA LA VIEJA

El Parque Arqueológico Alarcos-Calatrava la Vieja (Ciudad Real) es una lección de historia a cielo abierto. Dos yacimientos unidos por la llanura manchega y el río Guadiana que nos cuentan la vida cotidiana de quienes habitaron este territorio desde la Edad del Bronce hasta avanzado el siglo XIII y, sobre todo, nos recuerdan las encarnizadas luchas de poder entre cristianos y almohades, con célebres batallas como la de Alarcos.

Castillo medieval de Calatrava La Vieja (Ciudad Real).

 

Hay días que amanecen apacibles, luminosos, como tantos otros… pero sucede que antes de que se ponga el sol ya han quedado escritos en la historia y serán recordados así que pasen los siglos. El 19 de julio de 1195 fue uno de esos días. En plena lucha de poder y dominación entre moros y cristianos, la batalla que ese día se libró entre los ejércitos del rey de Castilla Alfonso VIII y el califa almohade Yusuf Al-Mansur no solo regó de sangre y muerte Alarcos, donde el rey castellano construía un castillo y una nueva ciudad, sino que supuso una derrota histórica para los cristianos, dejando en manos de los musulmanes todo el territorio calatravo hasta los Montes de Toledo.

 

 

Aunque años más tarde el rey recuperó en la batalla de Las Navas de Tolosa (1212) todo el territorio perdido, Alarcos ya no conoció más que decadencia y fue definitivamente abandonada cuando Alfonso X fundó a ocho kilómetros Villa Real (1255), la actual Ciudad Real.

 

Pero volvamos a la batalla. Cuentan las crónicas árabes que hubo 30.000 muertos entre los cristianos y 500 entre los musulmanes, además de numerosos prisioneros. Aunque los historiadores consideran que son cifras exageradas sí constatan que “la élite de la nobleza castellana murió en la batalla y quedó muy diezmada. Las órdenes militares de Calatrava y Santiago perdieron a la mayor parte de sus freires (caballeros)”.

 

Los trabajos arqueológicos que se iniciaron en el cerro de Alarcos en 1984 -y que permitieron la creación de uno de los Parques Arqueológicos más extensos (22 hectáreas) y espectaculares de Castilla-La Mancha por los restos hallados de distintas culturas y poblaciones desde la Edad del Bronce- han verificado lo narrado por las crónicas medievales. Según la información que facilita el propio Parque Arqueológico en su Centro de Visitantes, “en todos los lugares donde se ha excavado la recuperación de armamento procedente de la batalla es muy significativa… junto a la muralla se encontró gran amontonamiento de esqueletos (huesos humanos, de caballos y otros animales) y armamento de los dos ejércitos, que están aportando luz a la historia del armamento medieval, solo conocida por referencias iconográficas y por algunos hallazgos aislados. Todas las armas halladas en Alarcos forman un conjunto único, de gran valor histórico y arqueológico”.

La colección de armas originales de la batalla se puede ver en el Museo Provincial de Ciudad Real.

 

Castillo que construía Alfonso VIII cuando fue tomado por los almohades tras la batalla de Alarcos.

 

4.000 AÑOS DE HISTORIA

 

El Yacimiento de Alarcos ha desvelado que los orígenes de este asentamiento humano se remontan al II milenio antes de Cristo, una etapa conocida por Bronce de La Mancha. Quedan restos de muros de mampostería, que hacen suponer que aprovechando los salientes de las rocas se usaban para formar pequeños espacios habitacionales. Se han encontrado numerosos fragmentos de cerámica de esa época.

 

De los siglos IX a VII a.C. han aflorado restos cerámicos con gran variedad decorativa, mientras que una pequeña necrópolis con urnas cinerarias donde se depositaban cenizas y restos óseos se ha datado entre los siglos VII y VI a.C. Será a partir del siglo VI a.C. cuando de la mano de la cultura ibérica comienza una mayor etapa de esplendor en Alarcos, que se convierte en un gran oppidum o ciudad fortificada, con un urbanismo muy desarrollado y edificios públicos y privados.

 

En la visita al parque arqueológico se pueden distinguir el barrio ibérico, una zona dedicada al culto con un santuario urbano y la necrópolis. Los suelos de las casas son de tierra apisonada, hay paredes con zócalo de piedra y alzado de adobe. Tanto en el centro de visitantes del Parque como en el Museo provincial de Ciudad Real se recrea el interior de una vivienda ibérica, con sus estancias, materiales y utensilios domésticos. Los trabajos arqueológicos han ido recuperando numerosos objetos de uso cotidiano de la época, así como interesantes exvotos localizados en la zona del santuario, junto con ornamentos de metal y dos curiosas piezas, una en oro y otra en bronce, que representan a la diosa de los fenicios Astarté.

 

Restos encontrados en el foso del cerro de Alarcos. Se estima que miles de cristianos murieron en la batalla de Alarcos.

 

DOTE DE LA MORA ZAIDA PARA ALFONSO VI

Durante el periodo visigodo este asentamiento parece perder importancia en detrimento de otras zonas del Campo de Calatrava. Llegada la Edad Media, el castillo de Alarcos entra en una historia de amor bien conocida: la de Alfonso VI con la mora Zaida, a la que convierte en su esposa. Como dote nupcial, Zaida entrega a Alfonso VI los castillos de Caracuel, Alarcos, Consuegra, Mora, Ocaña, Oreja, Uclés, Huete, Amasatrigo y Cuenca. Las excavaciones en Alarcos han confirmado la presencia de un asentamiento islámico en la zona. Ya conocemos como años después los almohades recuperaron el castillo de Alarcos.

 

CALATRAVA LA VIEJA

 

A 28 kilómetros de Alarcos hacia el noreste se ubica Calatrava La Vieja. Lo primero que choca al visitante es su emplazamiento, que a diferencia del de la mayoría de castillos medievalaes no está en altura, ya que tomó como sistema defensivo el cauce del río Guadiana. Fundada en el año 785 por los Omeyas, la ciudad fortificada de Calatrava la Vieja jugó un papel vital en la Edad Media y en 1147 se consideraba la plaza cristiana más avanzada de su época. Pasó a manos musulmanas tras la derrota de Alarcos y recuperada más tarde por Alfonso VIII. En la visita a este yacimiento se puede reconocer lo que fue una imponente fortificación con 40 torres, un sistema hidráulico (corachas), alcazaba, algibe, ábside templario e iglesia de la Orden de Calatrava.

 

LA VISITA

ALARCOS.

Oppidum ibérico, ciudad medieval y escenario de la batalla de Alarcos a 8 km. de Ciudad Real. Visitas guiadas al yacimiento, Centro de Interpretación y sala de audiovisuales. Tarifa: 5€ Reducida (carné joven, carné de estudiante y grupos): 2’50 € Gratuita: menores de 6 años Días gratuitos: 18 de mayo (Día Internacional de Museos), 31 de mayo (Día de la Comunidad de Castilla-La Mancha), 12 de octubre (Día de la Hispanidad), 6 de diciembre (Día de la Constitución), primer fin de semana de octubre (Jornadas Europeas de Patrimonio)

CALATRAVA LA VIEJA.

Localización: Carrión de Calatrava. Horarios. De octubre a marzo: viernes, sábado y domingo, de 10:30 a 14:00 h. y de 16:00 a 18:00 h. Resto del año, consultar. Tarifa general: 4€. Tarifa reducida (niños entre 5 y 14 años, titulares carné joven, grupos escolares y grupos de 10 ó más personas mayores de 14 años): 2€ Grupos escolares y grupos de 10 ó más personas, con reserva previa. Para más información, reserva previa y visitas guiadas: 926690654 y 926814081.

 

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