Juan Estanislao López, premio Tarasca de Honor: «El Corpus ha superado toda adversidad»

Autor de siete libros sobre el Corpus Christi de Toledo, el historiador Juan Estanislao López lleva más de 30 años dedicado a la investigación y divulgación de la gran fiesta religiosa de la ciudad, cuya procesión está declarada de Interés Turístico Internacional. Méritos no le faltan para recibir el premio Tarasca de Honor.

Juan Estanislao López ha sido impulsor, en los años ’80, de la Cofradía de Hortelanos de Toledo

La vida personal y profesional de Juan Estanislao López Gómez (Toledo, 1955) está íntimamente vinculada al Corpus toledano. Cofrade Mayor del Gremio de los Hortelanos de Toledo y fundador de la Cofradía Internacional de Investigadores, lleva dedicado desde hace más de treinta años a la investigación de la tradición histórica del Corpus. De él se podría decir, sin exagerar, que es el historiador que “sabe todo sobre el Corpus”.

 

AQUÍ: ¿ Cuál es su primer recuerdo del Corpus de Toledo?

J.E. LÓPEZ: Mi primer recuerdo es de cuando tenía ocho años y fui cantando detrás de la Custodia porque era seise (niño del coro) de la Catedral. Es un recuerdo de infancia muy bonito, aunque me acuerdo de los nervios que pasaba. Yo estudiaba en el colegio Infantes -donde soy profesor desde hace 36 años- y lo vivíamos con mucha intensidad porque éramos agentes activos del Corpus, ya que antes los seises íbamos cantando toda la procesión y también las vísperas de la procesión, que eran solemnísimas. Y la misa previa a la Eucaristía, aunque en un principio sí recuerdo que era una cosa muy ligerita, porque desde el siglo XVIII se decía que lo principal era la Minerva (culto exterior a Jesús sacramentado), no la misa. De hecho, el Cardenal no presidía la misa, bajaba con su cauda magna una vez que había finalizado la misa y entonces sí presidía la procesión. Luego ya fue Tarancón quien dijo que no, que había que darle importancia a la Eucaristía. Hasta Tarancón lo más importante era la procesión.

 

AQUÍ: Y profesionalmente, ¿cuándo comienza su interés por investigar sobre el Corpus?

J.E. LÓPEZ: Pues fue por casualidad. Un día, en 1985, una revista de Toledo, Zocociover, que llevaba Pedro Sánchez Escobar, me invitó a colaborar y escribir sobre el Corpus. Quise documentarme y cual fue mi sorpresa cuando comprobé que no había nada escrito sobre el Corpus, únicamente Luis Moreno Nieto había escrito una cosa pequeñita, un bloc con anillas en los años ’60 o ’70, en blanco y negro, en el que hablaba algo sobre la Tarasca, los gigantones, la Custodia… Me metí en los archivos del ayuntamiento a investigar y lo único que había eran los programas del Corpus y lo que decían de la fiesta gente notable, de renombre, unos copiados de otros. Al comprobar esto me decidí a investigar yo y esa ha sido mi gran alegría, porque ya llevo siete libros publicados sobre el Corpus. Primero saqué un libro sólo sobre la Procesión, editado por la Diputación de Toledo, del que se hicieron tres ediciones. Tuvo mucho éxito y la Diputación volvió a sacar otro libro mucho más bonito, más cuidado y más ampliado. El último libro publicado es de 2013, ‘El Corpus Fiesta Grande de Toledo’, y cada año voy sacando libros no muy amplios en extensión pero sí muy intensos en investigación con motivo de los centenarios. Para el IV Centenario del Greco uno sobre el Corpus que conoció El Greco; otro sobre Cervantes. Además, el Gremio de Hortelanos saca todos los años para el Corpus unos opúsculos y este año sale el titulado “Las Custodias de Toledo”.

 

 

AQUÍ: ¿Se puede datar fidedignamente el origen de la celebración del Corpus en Toledo?

 

J.E.LÓPEZ: En Toledo había una tradición Eucarística muy antigua, ya Gascón de Gotor dice que en 1280 hay una fiesta del Corpus en Toledo, aunque no hay ningún documento, se basa en hipótesis. Pero cuando sí ya aparece en un documento es en 1333, cuando casualmente un leccionario del Cardenal Pedro Gómez Barroso habla en un texto sobre el Corpus. En 1336 hay un sínodo en Alcalá de Henares, que también pertenecía a la diócesis de Toledo, en el que se trata el asunto de reducir fiestas, porque se consideraba que había demasiadas, y dejan la del Corpus alegando “que está muy arraigada en el tiempo”, luego entonces se supone que mucho antes de ese año 1336 la fiesta del Corpus ya se celebraba.

 

AQUÍ: ¿Pero ya entonces, desde el siglo XIV, salía la procesión por las calles de la ciudad?

J.E. LÓPEZ: Bueno, eso no se sabe. Hay que esperar a 1418 para constatar que se menciona una procesión, pero previamente hay documentos en los que se habla de que se reparten velas en Toledo, y el gasto en maravedís que se hace en estas velas. Para una misa no se utilizan velas, se supone que son para la procesión. La procesión primera que se documenta en Toledo se hace medio siglo antes de la primera que se celebra en Roma; cuando el Papa sale por Roma en la procesión eucarística Toledo llevaba ya medio siglo procesionando.

 

AQUÍ: Dice en su libro ‘El Corpus de Toledo’ que “al observar los polvorientos legajos de los archivos resulta alentador comprobar que la festividad del Corpus se mantiene en Toledo contra todo tipo de adversidades”. ¿En seis siglos de historia nunca ha dejado de salir la procesión?

J.E. LÓPEZ: Nunca, nunca, nunca ha dejado de celebrarse, el Corpus se ha mantenido contra toda adversidad, incluso con la Guerra Civil se hizo procesión, aunque dentro de la Catedral, por el claustro. Incluso en 1808 cuando vienen las tropas francesas y se llevan la Custodia de aquí, se sale en procesión con otra custodia más pequeña. Y ahí hay una cosa muy curiosa y es que los generales franceses que están en el puesto de Toledo habían oído hablar de la famosa custodia de Toledo y claro vienen aquí y ven esa pequeñita… Investigando en el Archivo municipal compruebo que en 1808 se pidió que llevasen los varales, porque en ese momento no se ponían toldos, para poder llevar al Santísimo bajo palio. Las mayores autoridades son los concejales y se niegan a llevarlos, unos alegando ser mayores y no tener fuerzas, otros que su vestido no era digno para acompañar al altísimo, ponían excusas porque no querían celebrarlo por la presencia de los franceses. Entonces el recorrido que se hizo fue salir por la puerta Llana, dar la vuelta por la Plaza Mayor, Martín Gamero, Hombre de Palo y vuelta a la catedral. Y hubo normativa para que no se pusieran palenques, una especie de estrados para que la gente lo pudiera ver, ya que se temía que hubiera reacción del pueblo toledano contra el Ejército invasor. Al año siguiente se obligó al Cabildo a que la procesión siguiese su curso habitual y se hizo así, pero sin la custodia buena, que nadie sabía donde estaba.

 

AQUÍ: ¿Cuál fue el periplo de la Custodia en esos años de conflicto?

J.E. LÓPEZ: Para poner a salvo la Custodia de Arfe se formó el Batallón de los Estudiantes de Toledo, que fue el origen de la Academia Militar de Infantería. Toledo era ciudad universitaria desde 1458 (y lo fue hasta 1854) y espontáneamente se formó un Batallón de Voluntarios universitarios, que tenía a los profesores como líderes, aunque los mandos sí eran profesionales. La misión de este batallón fue proteger la Custodia en su viaje hacia el sur, a Sevilla, aunque se sospecha que luego se llevó a Cádiz. Regresó a Toledo con el Cardenal Borbón en 1813 y su regreso se convierte en una gran fiesta en la ciudad. Cuando llegan a Ocaña y ya el cardenal se desvía hacia Madrid, el Cabildo recoge en Ocaña la Custodia y otras reliquias importantes que también vuelven a la ciudad, como las de Santa Leocadia, San Eugenio y San Fernando. Curiosamente –y esto aún no lo he publicado- lo que hacen es ir al Museo de Santa Cruz para que la Custodia y todas las joyas y alhajas entren con toda la magnificencia que merece, entonces se adornan las calles con toldos, reposteros…al modo del Corpus e incluso con fuegos artificiales. La custodia entró triunfal desde el Museo Santa Cruz a la Catedral en 1813.

 

AQUÍ: En la segunda mitad del XIX Toledo sufre una gran crisis y pierde mucha población. ¿Pierde fastos y esplendor el Corpus de entonces?

J.E.LÓPEZ: Sí, sí, claro. Hay que tener en cuenta que no había dinero y se pierde mucho esplendor, pero sólo ornamental, porque ¿cómo iba el ayuntamiento de Toledo a gastarse en guirnaldas si no tenía ni para dar de comer a la gente?; son los años del hambre. Uno de los actos que había en el Corpus era dar una peseta a los pobres, con esta situación como iba a gastar el ayuntamiento en fastos, en reposteros, guirnaldas y faroles. El gremio de hortelanos dio hasta 100 pesetas a principios del siglo XX y ayudas para colaborar con los parados y contratar a hortelanos para aliviar las penas. Sin embargo, lo litúrgico se refuerza incluso más que ahora; en la indumentaria se sacan las capas pluviales más ricas, se luce el superhumeral, una especie de broche amplio sobre la capa con un enorme medallón de oro y piedras preciosas, cada una de ellas es una gema que había dado cada cardenal de Toledo. Eso se lucía en el siglo XIX hasta el XX, ahora no se saca a la calle por miedo al robo.

 

AQUÍ: ¿Cuándo es la época de mayor esplendor para el Corpus de Toledo?

J.E.LÓPEZ: Pues yo creo que ahora. Es cierto que en el siglo XVI vivió una época gloriosa, sobre todo por los personajes que venían a Toledo a ver su Corpus, empezando por los reyes, que traían unos fastos impresionantes. De hecho, el Ejército se mantiene aquí por esas visitas reales. Luego ya con la Constitución Española de 1978 y el Estado aconfesional, la ley del aborto, etc. se rompen los vínculos trono-altar, pero la presencia del Ejército se mantiene. Es más, antes era obligatoria la participación del Ejército y ahora que es voluntaria es más numerosa, desfila el doble de militares. Lo que sí se ha perdido en los tiempos actuales es el espíritu de vecindad, no se colabora mucho entre los vecinos para la ornamentación y el ayuntamiento es el que tiene que engalanar muchas fachadas y balcones. Tal vez es porque el centro histórico está muy despoblado.

 

AQUÍ: La declaración en 1980 del Corpus de Toledo como Fiesta de Interés Turístico Internacional ha tenido un importante impacto turístico y económico para la ciudad, pero ¿se ha visto alterada la esencia del Corpus tradicional?

J.E. LÓPEZ: Cuando digo que es ahora cuando más esplendor tiene el Corpus es porque hay más recursos y ha mejorado la ornamentación floral, el aspecto de las calles… la liturgia sigue siendo la misma, es inalterable. Hay dinero y el ayuntamiento puede ocuparse más del Corpus. En cuanto a la declaración de Fiesta de Interés Turística Internacional no creo que haya movido nada del Corpus tradicional. Cuando sí hubo ciertos titubeos y algo empezó a tambalearse fue cuando el cambio de fechas, cuando se pasó la Procesión al domingo (2004). Y fíjate que siempre se dice que Toledo no se mueve nunca para nada, que somos apáticos, pero entonces se consiguió gracias al sentir popular crear la plataforma Corpus en Jueves, por el gran arraigo que tenía. No hay que olvidar que la Procesión en jueves quedó instituida por la bula de 1264, del Papa Urbano IV, que instituye que el Corpus ha de celebrarse en la quinta feria después del Domingo de Pentecostés.

 

AQUÍ: Al turista le puede resultar difícil de comprender la procesión, con un protocolo y unos personajes tan anacrónicos. ¿Cómo explicar el orden procesional de manera sencilla?

J.E. LÓPEZ: El protocolo y el orden procesional es severísimo, se ha mantenido intacto a lo largo de los siglos. Hay más de sesenta cofradías desfilando, pero el centro de todo es la Custodia; delante de ella van las asociaciones vinculadas con la religión, más o menos pías, y detrás de la Custodia las asociaciones civiles, militares y académicas. Delante, por sus mayores privilegios, van la Cofradía de los Hortelanos y la de la Santa Caridad. El Gremio de los Hortelanos tiene el privilegio de ir el primero porque es el único que se mantiene vivo desde la Edad Media. Existe desde antiguo, incluso cuando desaparecen todos los gremios éste se mantiene (cuando en 1926 se corona a la Virgen del Sagrario el único gremio que aparece es el Pendón de los Hortelanos). Como el Ejército, ambos son consustanciales a la ciudad de Toledo. La Cofradía de la Santa Caridad es la que va más pegada a la Custodia, tiene el privilegio de ir con los caperos (curas), se fundó en 1085 y eso la convierte en la más antigua de España y una de las más antiguas del mundo. Tras la sucesión de los capítulos, cierran la procesión las autoridades y, finalmente, la Academia de Infantería.

 

AQUÍ: Este año ha recibido el Premio Tarasca de Honor. ¿Qué representa la Tarasca en el Corpus?

J.E. LÓPEZ: Es el pecado. Desde el siglo XIV o incluso antes ya había bailes dentro de las iglesias, y a partir de entonces aparecen los gigantones y la tarasca, un personaje del que hay muchas interpretaciones (se dice que la tradición viene de Tarascón, Francia). Antiguamente iba delante de la procesión y en Toledo se incorpora junto a la Tarasca la ‘Ana Bolena’, porque en el siglo XVI se está produciendo el cisma anglicano y Ana Bolena es la causante de este cisma, que es pecado. Curiosamente, también preludiaba la moda del momento, se le ponían los trajes que se iban a llevar esa temporada. Siempre ha salido en la Procesión, salvo los años de guerra o que no había economía y estaba muy deteriorada. Es un personaje muy querido en Toledo, porque lo lúdico siempre ha sido muy importante en el Corpus.

 

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