Jóvenes atrapados en la crisis

La juventud no es divino tesoro para el mercado laboral, que apenas ofrece oportunidades de trabajo formal, estable y con salarios dignos a los menores de 25 años. Los jóvenes siguen atrapados en la crisis: sufren con especial intensidad el desempleo (la tasa de paro en Castilla-La Mancha supera el 48%), la precariedad laboral (más del 57%) y el exilio forzoso. En este contexto, el Gobierno regional prepara una Estrategia de Empleo Juvenil que revierta la situación.

Los jóvenes titulados de Castilla-La Mancha son los que sufren el mayor desempleo de la juventud europea.

 

Si nos colamos en un grupo de whatsApp en el que participan 100 jóvenes de Castilla-La Mancha encontraremos que 48 de ellos no tienen trabajo, pese a buscarlo activamente; 19 sí están trabajando, pero al menos 11 lo hacen en condiciones precarias, con contratos temporales, parciales, como becarios o aprendices, lo que les deja escaso salario y poco margen para independizarse; 23 miembros de este grupo se considerarán ninis -ni estudian, ni trabajan- y los 10 restantes tal vez estén empleados en otra Comunidad o se hayan marchado del país.

 

La realidad laboral de los jóvenes castellano-manchegos sigue pintada en negro, aunque ha mejorado en los dos últimos años. Según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) del segundo trimestre de 2017, la tasa de actividad de los menores de 25 años es, en Castilla-La Mancha, del 37’35% (la tasa de actividad media en la región es del 58’77%); la tasa de empleo juvenil apenas llega al 19’27% (frente al 45’70% de media entre todos los colectivos) y la tasa de paro ha bajado al 48’41%, después de haber estado por encima del 58% hace apenas dos años (la tasa de paro regional general es del 22’24%).

 

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