Jodidos pero contentos

El mensaje gubernamental de que “España va bien” no cuela entre la ciudadanía.

La última encuesta del CIS constata que el 68’1% de los españoles considera entre mala y muy mala la situación económica del país, mientras que apenas un 2’9% la valora como buena o muy buena (optimistas incorregibles, inflirtrados del gobierno o ganas de llevar la contraria).

 

Valorar lo que ocurre en la actualidad puede ser realismo puro, pero ya entramos en el campo del pesimismo cuando comprobamos que el 60’4% de la población encuestada teme que dentro de un año la situación económica seguirá igual (de mal) o irá a peor, mientras que únicamente el 17’3% espera que vaya a mejor.

 

De la mano de la economía, la política (¿o es al revés?): El 82’3% valora la situación política actual como mala o muy mala; en el otro extremo, un 2% la valora como buena o muy buena. Llegados a este punto se reparten a partes iguales las previsiones más pesimistas y las más optimistas, ya que un 19’3% confia en que dentro de un año la situación política habrá mejorado y un 19’4 cree que habrá empeorado. Para el 32’6% se mantendrá igual (o sea, muy mal).

 

Pese al dinamismo de la contratación en los últimos meses, el principal problema para los españoles sigue siendo el paro; así lo cree el 75’3% de los encuestados; le sigue en preocupación la corrupción y el fraude, pero a muy larga distancia (46’7), los problemas de índole económica (más del 23%) y los políticos y la política (21’3%).

Personalmente también los entrevistados consideran que es el paro el problema que más les afecta, seguido por los de índole económica. Y es que para una buena parte de la ciudadanía la crisis ha causado profundas heridas y un descenso significativo de ingresos, con la consecuente pérdida de calidad de vida material.

 

Según la Encuesta de Calidad de Vida del INE, en 2014 (último estudio disponible) los ingresos medios anuales por persona estaban en 10.419 euros anuales de media nacional y de 8.498 euros al año por persona en Castilla-La Mancha. Un 28’4% de los castellano-manchegos roza el umbral de la pobreza y un 8’5% sufre privación material severa. 14 de cada 100 trabajadores son pobres, y las perspectivas no mejorar, ya que la recuperación del empleo se está alimentando de bajos salarios y contratos a tiempo parcial y temporales.

 

En este contexto, lo más sorprendente es que cuando el CIS pregunta a los ciudadanos si se consideran felices, la mayor parte de ellos valora entre un 7 y un 10, es decir, notable alto y sobresaliente, su estado de felicidad. Jodidos pero contentos. O contentados.

Prado López Galán
Prado López Galán

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