Intriga, con la Guerra al fondo

  • TÍTULO: Un cadáver al óleo.Sección Libros
  • AUTOR: Joaquín Copeiro.
  • EDITORIAL: Descrito Ediciones.

 

Joaquín Copeiro es un profesor de Lengua y Literatura (ya jubilado) y un poeta, novelista y escritor extremeño afincado desde hace mucho en Toledo. Nació en Trasierra (Badajoz) en 1949, pero terminó el Bachillerato ya en nuestra ciudad, de donde partió a Madrid para sus estudios universitarios. Aquí en Toledo estuvo desde el principio entre los promotores de la Librería Fuenteovejuna y también del grupo literario Hermes. Hasta su jubilación (en 2009) ha impartido su asignatura en el IES María de Pacheco de esta ciudad.

Como poeta había publicado ya cinco poemarios: ‘Gramática del blanco’, ‘Materia oscura’, ‘Desde tierra adentro’, ‘La memoria escandida. Ejercicios de métrica’ y ‘El caz de la avenida’.

Últimamente parece decantarse más hacia la narrativa; hasta la que ahora nos presenta había editado siete, cuyos títulos son los siguientes: ‘David y Goliat’, ‘¡Ajajá, Lyonés, por una niña me muero en Castaj!’, ‘En el país de los ciegos’, ‘Libertarios del Mediterráneo’, ‘El laberinto de la luz’, ‘La puerta de las Meninas’ y ‘Madre, mar, Marta’. Su último libro es ‘Un cadáver al óleo’, (publicado por Descrito ediciones).

Se trata de una novela de intriga pero con un trasfondo histórico muy determinante. La acción transcurre en los últimos meses de la Guerra Civil española, cuando el gobierno de la II República, bajo la supervisión del pintor Timoteo Pérez Rubio (esposo de Rosa Chacel), presidente de la Junta Central del Tesoro Artístico, decide evacuar buena parte de las colecciones pictóricas del Museo del Prado a Francia y Suiza para evitar su destrucción por los efectos bélicos.

Además de Pérez Rubio, Copeiro también ha querido homenajear en la novela al jefe de Gobierno de la República en esa última etapa, el doctor Juan Negrín. En ese contexto tiene lugar el asesinato de la pintora Diana Richardson, que va a ser investigado por la hija de ésta, Clara y por el joven detective Leo Ventura. En la trama intervienen también un periodista del Heraldo de Madrid, Vidal Oller; el esposo de Diana, que es a la vez reportero gráfico del Times Sam Curtis; el ingeniero jubilado Francis Richardson, abuelo de Clara y padre de Diana, y el comisario francés Pierre Monet, entre otros secundarios.

También la casa, la maison Guizot, en que se desarrolla buena parte de la trama, sobre todo su fase final, tiene un papel destacado en la obra. Con estos ingredientes, Copeiro nos ofrece una novela de acción, bien montada y bien desarrollada, y muy correctamente escrita. Los avatares bélicos, y del traslado de los cuadros del Prado, se mezclan con el misterioso asesinato de la pintora y con las indagaciones de su hija y sus dos amigos por descubrir a los asesinos y los móviles del crimen.

Copeiro ha impreso a su escritura un ritmo que muchas veces nos recuerda al cine, por el ritmo y la rapidez con que se desarrollan diferentes escenas. Pero más adelante la novela presentará nuevos giros, inesperados, con ingredientes políticos y de espionaje, y para mostrarnos que las primeras apariencias pueden o suelen engañarnos, a veces. Y que, como suele suceder, el culpable está donde menos se le espera.

Una vez más la Guerra Civil española sirve como escenario a una buena novela, un acertado texto que sin cargar los tintes dramáticos que en otras ocasiones nos encontramos, nos ofrece aquí una trama bien trabada, para contarnos una bella historia de amor e intriga en tiempos convulsos. El libro fue presentado el pasado noviembre en la Librería Taiga, de Toledo, con la presencia del autor y del historiador José María Ruiz Alonso.

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