GARCÍA PAGE GANA LAS PRIMARIAS DEL PSOE

 

Emiliano García Page consiguió el titular deseado, Page arrasa en las primarias de Castilla-La Mancha, decía El Mundo, quizá el más rotundo, otros se mostraron más pendientes, ocurre siempre, como en el fútbol, de los resultados de las primarias de Madrid. Ayudó para esa rotundidad que llevados por la alegría del momento, y quizá con el subconsciente recordando lo que hacen los comercios, pero en este caso a la inversa, de situar los precios una centésima por debajo de la decena o de la centena 59,99 euros y no 60 euros, convirtieron el 69,20 % de los votos que Emiliano García Page obtuvo en un casi 71%%, también elevaron, pero algo menos, el porcentaje del otro candidato, José Luis Blanco, pasando del 28,6% que en realidad obtuvo al 29,25 %. La cuestión fue posible por el extraño reparto que entre ambos se hizo al no contabilizar para la cosa de los porcentajes los votos en blanco y nulos que sumaban algo más de 2%.

 

Los votos son similares a los que ofrecieron la recogida de avales de cada uno de los dos candidatos, hecho que destacó García Page para señalar que “la votación había sido la misma en público que en secreto”, como muestra de que no había habido presión alguna en la recogida de avales. El problema de unas elecciones primarias en las que el presidente de la Junta es uno de los candidatos es que por un lado tiene que estar pendiente de su rival o rivales, en este caso solo uno, y por otro en que el debate, donde necesariamente va a ser criticado, no pueda ser utilizado por la oposición y en eso García Page salió airoso.

 

El punto fuerte de la campaña electoral fue el debate que ambos candidatos mantuvieron en la sede regional del PSOE ante unas cámaras de televisión y emitido en directo por internet. García Page con chaqueta y sin cortaba, y Blanco en camisa; justo a la inversa de como aparecieron una vez conocidos los resultados de la elección. Un debate en el que el Alcalde de Azuqueca cometió importantes errores. Quizá prueba de ello es que el vídeo días después de las elecciones seguía colgado en la página oficial del partido. No tiene ningún temor García Page a que su gestión al frente del gobierno sea comparada a la del Partido Popular, nombrar a María Dolores de Cospedal es una especie de antídoto. Aunque también en eso hay que tener cuidado.

 

Quizá el único gancho de José Luis Blanco que alcanzó de lleno a García Page en todo el debate fue cuando, en contestación a una atribución excesivamente personalista de éste de la victoria sobre Cospedal, le recordó que había sido gracias a todos, también a la propia Cospedal y su política. No tuvo más segundos de gloria, ni siquiera cuando preguntó a García Page “¿Por qué dimitiste de la Ejecutiva Federal?”, en referencia a la operación que dio lugar a la caída de Pedro Sánchez. Y es que el principal aval de Blanco para presentarse a la secretaría regional era haber apoyado a éste. Pero mezcló la pregunta con la afirmación, incierta, de que García Page declaró que si Sánchez ganaba no se presentaría a la reelección. Con mucha sutileza, como ejemplo de lo que pueden ser cambios de opinión política, recordó a Blanco: “tu fuiste concejal de IU y ahora quieres dirigir el PSOE”.

 

Hizo caer a Blanco en una variante del truco de cuánto vale un billete de metro, una barra de pan, un café u otras variantes que un candidato pregunta a otro para poner de manifiesto que no está en la realidad de la gente. En este caso le preguntó por las agrupaciones socialista que había en la región. El problema no fue que no las supiera, sino que mirando fijamente pretendió ser rotundo “584”, cuando son algo más de 400. Lo hizo García Page para poner de manifiesto que era imposible que Blanco cumpliera su promesa de visitarlas todas. Con todo, el principal error del aspirante fue pedir una estructura bicefálica, donde el presidente de la comunidad no sea también el secretario regional del partido, y no contestar a la reiterada pregunta de García Page sobre si dejaría la alcaldía de Azuqueca si salía elegido secretario regional.