ESCRITORES TOLEDANOS DE AHORA

En un mundo de todo gratis, cuando a mercancía cultural se refiere, ser escritor en Toledo y hablar de Toledo es una empresa heroica.Y sin embargo esta ciudad ha sido marco en el que se han inspirado los escritores más importantes de España.

 

No es fácil, ya se sabe, ser profeta en tu propia tierra y probablemente sea más difícil aún en ciudades como Toledo que no deja de ser una pequeña capital de provincia aunque con un pedigrí impresionante. Aún así grandes escritores toledanos no cejan en su empeño de reflejar con su narrativa el entorno en el que viven y han vivido, la sociedad a la que pertenecen y las ilusiones o desesperanzas en las que se mueven. Aquí traemos una muestra, son muchos más. Son autores que, como dice uno de ellos, Francisco de Paz Tante, del extraordinario escultor toledano, Alberto Sánchez, en su obra ‘Los cielos de Samarcanda’, no se les puede entender si no es enraizados a la tierra en que nacieron, brotando del mismo suelo, igual que parecen brotar del suelo sus obras.

 

Consolación González Rico nació en Torrecilla de la Jara, su trabajo como profesora de Lengua y Literatura, la llevó a Toledo capital donde ha desarrollado la mayor parte de sus escritos; pero sin olvidar su lugar de origen. Una muestra de ello es su nuevo libro ‘La vida que perdimos’, que acaba de presentar, perteneciente a una trilogía de la que forma parte ‘Una mujer en la Oretana’, que en 2008 obtuvo el premio de narrativa Alfonso VIII. En él recoge un momento histórico importante como fue el de la república, la guerra civil, la posguerra y el exilio y lo circunscribe al entorno de su pueblo. “La geografía del autor, física y también sus vivencias personales están vinculadas a nuestra obra indudablemente”, señala Consolación que explica como “En la mente del protagonista está muy presente su tierra, su geografía, su infancia, sus vivencias, la vida que perdió, por eso el título La vida que perdimos”.

 

Cuenta Consolación que en las visitas que hace a los clubs de lectura la preguntaban por los personajes de La mujer de la Oretana, “querían más y yo también quería contar más porque pensaba que la historia daba para un pre y un pos y eso es lo que he hecho una precuela y una secuela y la verdad es que me siento muy satisfecha del trabajo, aunque me ha costado mucho esta última novela en el tema de la documentación” . Con la novela Consolación rinde “un homenaje a los españoles que tuvieron que dejar una vida que era suya. Un personaje que en un momento dado dice ‘es más dura, más cruel, la cárcel del pensamiento’ idea que le hizo partir al exilio con su familia”.

 

‘LA VIDA QUE PERDIMOS, ÚLTIMA NOVELA DE CONSOLACIÓN RICO ES  UNA CRÓNICA DE RECUERDOS DESDE EL EXILIO , CONTINUACIÓN DE ‘UNA MUJER EN LA ORETANA’

 

Ha ganado importantes premios y ha sido finalistas de otros como el Planeta, Azorín, Ciudad de Badajoz, Ciudad de Mérida o Felipe Trigo y ha publicado seis novelas, entre estas ‘La calma de las arañas’ , ‘Entre la arena y el cielo’, o ‘La voz del mar’, premio de novela López Torrijos Sin embargo abrirse camino es difícil, según Consuelo “Escribir ahora es relativamente fácil. Somos tantos los que escribimos que para conseguir que una novela cuaje tienen que darse unas condiciones especiales, de difusión importante y de alguna coyuntura, como puede ser un premio literario y que la editorial se implique. Yo he tenido premios literarios, he sido finalista del Premio Planeta y no soy nadie, entiéndeme, que mi nombre no está recogido en ningún sitio de relevancia., creo que tienen que darse las circunstancias propicias para que des el salto y se publicite”.

 

La gusta sobre manera el contacto con los lectores, sus novelas tienen mucho eco en los clubs de lectura lo que la hace sentirse muy satisfecha con el trabajo realizado, aunque considera que “una cosa que sí ocurre en Toledo es que nos llaman poco, tampoco los medios. Yo creo que en las ferias del libro se debería promocionar por las plataformas que corresponda la obra de muchos de los autores toledanos. Promoción, difusión, foros, sitios donde podamos hablar de nuestra obra, yo hecho en falta un poco de esto”.

 

AQUÍ: Esto en el mundo de las redes sociales ¿Quizá las redes no permiten establecer una jerarquía que valorice las obras?

 

C.S: Se publica mucho y no siempre bueno, estoy de acuerdo, no está clara la jerarquía. Hay veces que una obra tiene un eco exagerado que no corresponde con la calidad; pero bueno todos tenemos derecho a degustar y a magnificar aquello que nos llega dentro. No todo el mundo es público de un determinado producto, incluso cuando hablamos de literatura.

 

 

Mariano Calvo (Toledo 1951) también presentó recientemente una nueva obra ‘La Catedral de los traductores’, el viaje de un monje de la abadía francesa de Cluny al Toledo del siglo XII, el de la Escuela de Traductores, cuando la ciudad era uno de los focos de difusión cultural más importantes de Europa. Una documentada novela donde la intriga, el ambiente, las analogías con la actual época y la descripción de un Toledo que aún se reconoce te lleva a leerla como se suele decir “de una sentada”.

 

Escritor multipremiado y autor entre otros libros de la novela ‘Azarquiel, el astrónomo de Toledo’, esta ciudad le influye en su obra, dice “total y absolutamente. Yo diría que prácticamente todo lo que he escrito ha tenido como marco de ambientación Toledo, de manera que el componente ambiental de esta ciudad marca toda mi obra, no solo la literaria o novelística sino también la vertiente periodística”. Aunque subraya que “he querido siempre apartarme del localismo. Siempre he enfocado a Toledo en su más amplia dimensión histórica y me ha interesado menos los aspectos particulares como ciudad provinciana. Me ha interesado su desarrollo histórico y los grandes acontecimientos que han tenido lugar en esta ciudad y que han tenido además proyección universal, como es el caso de la Escuela de traductores, del personaje Azarquiel o el ambiente cultural que rodeÓ al siglo XI”.

 

LA CATEDRAL DE LOS TRADUCTORES, AMBIENTADA EN EL TOLEDO DEL S. XI ES LA ÚLTIMA NOVELA DE MARIANO CALVO

 

Gran lector, Mariano Calvo considera que Toledo “en cada época histórica ha atraído de una manera distinta y específica. El romanticismo atrajo a los autores por su aspecto medieval, oscurantista, mágico que se prestaba perfectamente a la ideología del siglo XIX marcada por el gusto hacia el pasado en su aspecto más enigmático y mágico. Después la generación del 98 se fijó en Toledo como el símbolo de la decadencia de España y de su imperio. Aquí escribieron Azorín y Pío Baroja sendas novelas, La Voluntad y Camino de Perfección, en las que retratan un Toledo decadente espejo de ese final del imperio español que marca la decadencia en la que de alguna manera todavía seguimos instalados”.

 

Sobre la visión que de Toledo puedan tener los escritores toledanos actuales opina que “no creo que tengamos una idea digamos generacional de Toledo sino que cada autor ha tomado de las distintas posibilidades de esta ciudad los aspectos que más le motivan. En mi caso me ha interesado rescatar los aspectos trascendentes, culturalmente hablando, de Toledo de cara a su proyección universal”.

 

 

Francisco de Paz Tante, Polán 1959.Es otro autor multipremiado. Este catedrático de Educación Secundaria que tiene su residencia en Albarreal de Tajo ha recibido más de cien premios por sus relatos; pero también sus novelas lo han sido y algunas finalistas de certámenes tan prestigiosos como el Fernando de Lara. Escribir para Francisco de Paz es una pasión “lo hago todo lo que puedo, todo lo que me deja el trabajo, la vida, la familia. Cuando tengo tiempo para escribir lo intento aprovechar al máximo. Madrugo mucho y por las mañanas intento aprovechar un par de horas para escribir”. Lo hace sobre cosas y hechos como otros sacan su móvil y hacen una fotografía “Eso es verdad, sobre todo los fines de semana, tengo un blog (eltallerdelabuhardilla) y también en faceboock suelo escribir algún relato, me gusta esa literatura un tanto espontánea que me brota en un momento. Tengo unos lectores asiduos y me gusta ese contacto con los lectores”.

 

Los numerosos premios de relatos, dice, le han servido para viajar por toda España “Es una faceta de escritor que me gusta porque digamos que me da mucha vida como escritor, unas veces estoy en pueblos donde hay diez personas escuchando el relato y otras cien”. No considera, sin embargo, que estos premios te abran el camino para publicar novela.

 

FRANCISCO DE PAZ TANTE CONSIGUIÓ CON ‘LOS NIÑOS DE ARABÍS “EL PREMIO DIPUTACIÓN DE CÓRDOBA

 

Francisco de Paz tiene seis novelas publicadas, todas han ganado algún premio literario. A veces es a través de los relatos como va creando los personajes y las historias que luego incorpora a esas novelas. Las primeras tenían un componente histórico, están relacionadas con la guerra civil y el exilio. Entre estas ‘Los cielos de Samarcanda’ de la que dice que “me duele mucho que sea tan poco conocida en Toledo. En ella cuento la vida de Alberto Sánchez desde su infancia en las Covachuelas hasta su muerte en el exilio en Moscú. Con un componente histórico, los niños de Rusia”. La otra ‘Los niños de Arabís’ con la que ganó el premio de la diputación de Córdoba. También en este escritor el entorno geográfico influye sobre manera en sus escritos, pero, dice, “en mi es el rural de mi infancia. Tengo incluso una novela infantil, ‘Zamila’, que obtuvo el premio Edebé de literatura infantil, en la que intento narrar aquel mundo de mi infancia, la historia de una mula que narra su vida. Y luego en todas las novelas está siempre ese paisaje que no es solo físico y humano, sino que también es emocional. Ese mundo rural que yo conocí en los años 60 y 70 ya en su fase final”.

 

Sobre las dificultades para darte a conocer a pesar de los premios y en tu propia provincia o región Francisco de Paz opina que “Es un ambiente, no se si es solo en Toledo, quizá en otras provincias ocurra igual, en el que cuesta mucho entrar, que pongan un foco en ti. Yo gané el premio de la diputación de Córdoba que es uno de los más importantes a nivel nacional y no me llamó ningún medio de comunicación, ni me llamaron para ningún acto en la biblioteca regional, fue una sensación de una cierta soledad injusta. Si es verdad que los escritores que somos de Toledo y que hemos aportado algo con premios literarios que se deciden en ámbitos externos echamos de menos ese reconocimiento o esa realidad de la vida literaria, de la vida cultural de la ciudad o de la provincia”. Otras obras de este autor son ‘Las cigüeñas de Yenné’, premio Cáceres de novela en 2002 y ‘De ninfas y faunos’, premio Salvador García Aguilar de novela.

 

 

Macarena Alonso, Toledo 1965, llegó a la literatura toledana por la puerta grande con su obra ‘El paraíso de las mujeres perdidas’. Recientemente ha publicado su segunda novela ‘El rostro dormido en el espejo’. Esta diplomada en Económicas y funcionaria de la administración regional es presidenta de la Asociación de mujeres María de Padilla, referente en la lucha por los derechos de la mujer y especialmente activa en lo relacionado con el problema de la violencia de género. A la postre fue esto lo que la llevó a publicar ‘El paraíso de las mujeres perdidas’ : “Empecé a escribir hace aproximadamente cinco años. Siempre he sido una gran amante de la lectura aunque nunca sentí la necesidad de escribir, no fue algo vocacional de primeras. Lo hice en una situación de crisis en la asociación a la cual pertenezco. En el año 2012 con el cambio de gobierno autonómico y la llegada de la crisis económica se nos retira la subvención con la que nosotros podemos trabajar con las mujeres víctimas de la violencia de género. La situación aquí era muy complicada y en ese momento en el que todas las compañeras nos ponemos en marcha para llevar a cabo diferentes iniciativas para que esto saliera adelante, atendíamos a 65 mujeres que como te podrás imaginar se encontraban bastante desgarradas, pues sentí que aparte de lo que estábamos haciendo de forma conjunta quería denunciar una realidad y hacer algo por mi cuenta. Lo que se me ocurrió fue ponerme a escribir. Entonces hice ese libro sobre la base de hechos reales; pero novelado. Cogí las historias que me contaban las mujeres que aquí están y creé un personaje único, el de Alejandra, cuya historia es la de cada una de estas mujeres. Eso fueron mis inicios, aunque la segunda novela fue la primera creada en mi cabeza; pero la segunda escrita”.

 

‘EL ROSTRO DORMIDO EN EL ESPEJO’ ES LA SEGUNDA NOVELA DE MACARENA ALONSO, SALIÓ HACE POCO MÁS DE UN MES Y VA POR LA SEGUNDA EDICIÓN

 

El camino de escritora ha sido desde un principio gratificante, dice “desde el primer momento la novela tuvo muchísima repercusión, me han llamado de muchos sitios, ha tenido una acogida bárbara, vamos por la tercera edición, y si he tenido mucha suerte”. ‘El rostro dormido en el espejo’ , ha salido hace poco más de un mes y ya va por la segunda edición. Ambas son novelas diferentes, de historia, trama y personajes. También para Macarena Toledo es determinante en su obra, asegura ‘la primera novela se desarrolla en Toledo, todo el escenario es la ciudad. Yo adoro mi ciudad, la amo profundamente y como es muy rica en monumentos, en arte, en emociones y además es donde he crecido, he nacido y he desarrollado toda mi vida pues me ha influido mucho en la creación de mis novelas’”. Igual ocurre en ‘El rostro dormido en el espejo’ “aquí entremezclo dos historias, una de ellas se desarrolla en Toledo y la otra en Roma. Con lo cual sigue influyéndome mucho, la tengo como referente porque es mi ciudad, es la que conozco y es una forma de homenajear la ciudad que amo a través de mis novelas”. Frecuenta también los clubs de lectura.

 

AQUÍ: A estos clubs asisten casi en su totalidad mujeres, la población lectora mayoritariamente es mujer, sin embargo en la de autores la proporcionalidad está cambiada. ¿Cómo lo ves?

 

M.A. : Tan claro como tu lo estás diciendo. La gran mayoría de un 90 y tanto por ciento son mujeres. Yo veo en todos los lugares que visito que las mujeres tenemos mucha inquietud por la literatura y por la cultura en general, mucho más que los hombres, así lo constata la realidad, sin embargo el mundo de la escritura, como muchos otros, siempre ha sido un mundo marcado por los hombres, son los que copan los números uno en ventas y en publicidad. A las mujeres siempre nos cuesta mucho más llegar.

 

A pesar de mostrarse satisfecha, Macarena también echa de menos una mayor promoción de los escritores toledanos “sobre todo en las grandes bibliotecas, las pequeñas en los pueblos se mueven mucho para llevar a la gente y poder dar a conocer nuestras obras y desde luego más implicación de la política a nivel cultural. Más promoción de la cultura a través de las instituciones públicas”.

 

 

Santiago Sastre Ariza (Toledo 1968), es doctor en Derecho, licenciado en Ciencias Religiosas, profesor en la Universidad de Castilla-La Mancha, donde fue vicedecano de la facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales, y del Instituto Superior de Ciencias Religiosas Santa María de Toledo. Este colaborador de la revista AQUÍ es también un prolífico escritor que aborda prácticamente todos los géneros literarios. Ha escrito tres novelas negras, ‘Mazapán amargo’, ‘La última sombra del Greco‘, y la última ‘Carcamusas de muerte’ que ya en el título señalan dónde están ambientadas. Sobre la última dice:

 

S.S.: Toledo es un protagonista más de la novela. Y es un libro disparatado, crítico, erótico, informativo, algo grosero. Lo han leído pocos, pero está pensado para enganchar a muchos tipos de lectores. Cada libro es como una botella que lanzo al mar desde mi isla. Yo ya no controlo ese proceso. Depende del oleaje del mar y de las personas que se acerquen a la orilla y tengan curiosidad en coger esa botella. Yo pensaba que sería un libro un poco escandaloso, que tendría más lectores (al ser una novela negra), pero la realidad siempre te recorta las alas y te hace ser realista, devoto de san Sancho Panza.

 

CARCAMUSAS DE MUERTE, UNA NOVELA NEGRA, LA TERCERA DE SANTIAGO SASTRE, QUE ESTÁ AMBIENTADA EN TOLEDO

 

AQUÍ: ¿Cómo influye Toledo en tu obra? S.S.: Mi manera de ver el mundo y de sentir tiene mucho que ver con el sitio donde vivo. Veo Toledo como un pozo sin fondo, como un revuelto de literatura, leyendas e historia. Últimamente he escrito algunos poemas denunciando el estado del río Tajo (le han pegado un tajo en su garganta y se desangra su canto y su caudal). Y me interesa más el Toledo que dejaremos a las generaciones futuras. Mi compromiso cívico con la ciudad lo expreso sobre todo con mis artículos en la prensa. Aunque ha abordado todos los géneros literarios es en la poesía donde se siente más cómodo. Lo próximo que publicará será un poemario titulado “Hablando de la vida con mis jugos gástricos” con una portada, dice, “que no dejará a nadie indiferente”. AQUÍ: Profesionalmente eres especialista en nacionalismos. En otros lugares se presume de sus creadores y se les promociona, aquí ni siquiera los conocemos. ¿Qué se puede hacer para evitar esto?.

 

S.S.: Se valora poco a los escritores, es verdad. Pero no es conveniente entretenerse en eso, sino en seguir escribiendo, tenga uno pocos o muchos lectores. Y escribir sin cortapisas, aunque no sea políticamente correcto. Tiene razón Vargas Llosa en que si el escritor debe pensar si lo que escribe es correcto o no, morirá la literatura, porque es el reino de una libertad grosera, sin fronteras, dolorosa, emocionante. Aunque duela, pero es la que hay. La literatura siempre tiene que provocar algo, para bien o para mal. El día que no provoque no tendrá sentido. La literatura no es para untar pomada a las conciencias, para decir lo que la gente espera, no, sino para contar la vida tal cual es. Y me temo que la vida es gozosa pero también muy cabrona.

 

AQUÍ: Cuando te sientas ante el ordenador, con el Word abierto, que pretendes: entretener, hacer pensar, adoctrinar, desadroctinar o divertirte tú.

 

S.S.: Pretendo muchas cosas. Sobre todo divertirme y que se divierta el lector. En esa tarea de que se divierta el lector se incluye hacerle pensar, reír, entretenerle, provocarle, emocionarle. Mi fracaso es que un lector se acerque a lo que escribo y no le conmueva, que lo que escriba le entre al lector por una oreja y le salga por la otra. Ya sé que es difícil, que cuento con pocos medios, se venden pocos libros… Pero eso no me desanima, porque considero que la literatura es como un destino, como una vocación, como una tarea a la que estoy llamado y es una forma manera de dejar una huella (aunque sea la del dedo meñique) en este áspero mundo.