En torno a los vinos de Méntrida

Son toda una sorpresa y en torno a ellos, a su elaboración y a sus antiguos viñedos, se ha trazado una nueva ruta turística enológica en la que descubrir, además, un magnífico patrimonio y unos espacios naturales fascinantes.

 

La Colegiata de Torrijos celebró el año pasado su quinto centenario.

 

De Toledo hacia Gredos, en el noroeste de la provincia de Toledo, se cultivan entre 6.000 y 7.000 hectáreas de viñedo. Muchas, cepas viejas que alcanzan los setenta años. Más del 60% es garnacha. Treinta bodegas elaboran con esta uva “un vino muy original, elegante, amable de beber, de poco color pero muy aromático. Es un vino que sorprende a todo el que lo prueba”, indica Juan Alonso, el presidente de la Denominación de Origen Méntrida.

 

A ella pertenecen 30 bodegas que cumplen unos criterios estrictos de calidad y procedencia en la elaboración de sus vinos. En torno a ellos y al interés creciente que despierta el turismo enológico se acaba de presentar una nueva ruta que nos permitirá perdernos entre estos viejos viñedos, degustar los vinos que elaboran pequeñas bodegas familiares y aprender directamente con los productores cómo los hacen, cómo los conservan e insólitas historias como las que nos cuentan en la bodega Alonso Cuesta de La Torre de Esteban Hambrán, situada en un palacio del siglo XVI en el que el poeta y mecenas Luis de Vargas recibía y alojaba a Quevedo o Lope de Vega.

 

Desde la web de la Ruta del Vino D.O. Méntrida-Toledo (aún no activa) se podrá obtener información de todos los recursos (enológicos, culturales, naturales) y hacer reservas para visitarlos.

 

 

Pero también descubrir parajes insólitos, como las Barrancas de Burujón, con elevadas cárcavas arcillosas sobre el embalse de Castrejón, elegidas por Coca-Cola y otras muchas marcas para rodar algunos de sus anuncios. Un sendero permite recorrerlas y contemplarlas desde el mirador del Cambrón. Las Sierras de Almorox, Nombela o Aldeancabo también ofrecen rutas para disfrutar de la naturaleza.

 

El castillo de Escalona desde la otra ribera del Alberche.

 

Y pueblos con un encanto especial

 

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, como Torrijos, con una preciosa Colegiata en cuyo diseño participó el genial artista Alonso de Covarrubias, natural de este pueblo. En 2018 conmemoraron con un amplísimo programa los 500 años de su inauguración. Allí tampoco hay que perderse el Palacio de Pedro I, del siglo XIV y hoy sede del Ayuntamiento.

 

Escalona, con un imponente castillo donde nació el escritor Don Juan Manuel en 1282 y que nunca pudo ser asaltado gracias a los seis mecanismos que lo hicieron inexpugnable y que aún se pueden ver. Solo recorrer el perímetro y contemplarlo desde el paseo fluvial junto al Alberche ya merece la pena. El Ayuntamiento trabaja con los propietarios en hacer visitable el interior.

 

O las curiosas cuevas de Méntrida con sus enormes tinajas donde se conservaba el vino desde el siglo XV. O museos pintorescos, como el que tienen en La Puebla de Montalbán, con una encantadora Plaza Mayor con soportales, dedicado a La Celestina, la famosa obra del ilustre pueblano Fernando de Rojas. O los castillos de Maqueda y Barcience.

 

Las Barrancas de Burujón.

 

Con una rica gastronomía de caza y puchero, esta comarca toledana también cuenta con fiestas singulares, como los morraches en Malpica de Tajo por San Sebastian, las carreras de caballos de Carpio de Tajo el día de Santiago, las Semanas Santas de Carmena y La Mata, los moros y cristianos de Maqueda, la famosa romería de Méntrida o las Crónicas del Rey don Pedro de Torrijos.

 

Son solo algunos ejemplos, porque en esta comarca hay mucho que hacer. La Denominación de Origen Méntrida, la asociación de desarrollo rural Castillos del Medio Tajo, 22 ayuntamientos y 11 bodegas (al cierre de esta edición; cada semana se suman más), restaurantes, alojamientos rurales, hoteles… se han unido para diseñar, poner en marcha y promocionar esta Ruta del Vino D.O. Méntrida-Toledo, presentada este mes en Fitur, que quieren integrar en la Asociación nacional de Rutas del Vino.

 

Aún les queda trabajo por hacer, empezando por conseguir que más restaurantes de la zona y de Castilla La Mancha incluyan en sus cartas vinos de esta denominación. También promoción del resto de sus valiosos recursos y formación en gestión turística, señala el gerente de Castillos del Medio Tajo, Ángel Naranjo. O el lanzamiento de una web en la que podremos encontrar información detallada de cada recurso y hacer directamente las reservas de alojamiento o para visitar bodegas y otros monumentos. Es, coinciden todos, una gran oportunidad para dar a conocer unos vinos y un patrimonio cultural y natural que aún está por descubrir para muchos.