EL RELATOR QUE NUNCA FUE

 

Emiliano García Page encabezó en su partido la oposición a la figura del “relator”, por considerarlo una cesión innecesaria al independentismo. Ganó por la mano a los partidos de la derecha y lideró el cambio de actitud política del gobierno de Sánchez con respecto a los políticos independentistas.Quienes le conocen más estrechamente dicen que se siente más seguro que nunca personal y políticamente.

 

Ni el cuerpo se lo pide, ni la razón tampoco, menos aún el entorno y la conveniencia. Así que la reacción de Emiliano García Page al asunto del “relator” era de libro. Los presidentes de Castilla-La Mancha nunca han gustado en Cataluña, a los políticos catalanes me refiero, ni a la inversa, quizá excepción hecha en su día, cuando empezaba en política, de María Dolores de Cospedal que se inició en la misma en el fracasado intento del partido de Jordi Pujol y de la burguesía catalana de expandirse por el resto de la geografía nacional creando el llamado Partido Reformista Democrático que tenía como líder a Miguel Roca Junyent, hasta entonces portavoz en el Congreso de los diputados de Convergencia y Unión. Es verdad que aquello también lo apoyó el periodista Pedro J. Ramírez, entonces director de Diario 16 y hoy precisamente director del Español, y que tuvo como secretario general a Florentino Pérez, presidente ahora del Real Madrid. ¡Qué cosas!

 

El presidente García Page está firmemente convencido de que Cataluña va a marcar de manera más que notable las próximas elecciones municipales, autonómicas y europeas. «Yo soy contrario a la gente que le quita importancia o que no ha visto relación con lo que ha pasado en Andalucía. Por favor, vamos a ser sinceros, el tema del independentismo en Cataluña lleva 15 o 20 años condicionando y mediatizando todo el debate», declaraba en una de las múltiples entrevista que los medios nacionales le hicieron al oponerse a la figura del “relator”. Para García Page es el problema del independentismo el que «rompió y estuvo a punto de hacer zozobrar al PSOE hace 2 años» y el que provocó las críticas que padeció Rajoy dentro de su partido por considerar que era blando. Para García Page al amparo del problema de Cataluña nació Ciudadanos “e incluso ha dado tiempo a que salga la extrema derecha del armario”. Por eso considera que “quien quiera pensar que este tema no interfiere, o se engaña o nos engaña a los demás».

 

Para García Page “del problema de Cataluña, que a punto estuvo de hacer zozobrar al PSOE hace dos años, nació Ciudadanos e incluso ha dado tiempo a que salga la extrema derecha del armario”

 

El líder del PP Pablo Casado eligió Castilla-La Mancha para lanzar una larga lista de insultos contra Pedro Sánchez por el asunto del “relator” y anunciar la convocatoria de la manifestación, del pasado 10 de febrero, en unión de sus socios en Andalucía Ciudadanos y Vox. De paso aplicó la teoría negacionista de que su mentor, José María Aznar, no negoció con ETA cuando era presidente de Gobierno, en contra de lo que dice la historia del terrorismo en este país. Eran los tiempos en los que Aznar llamaba a ETA, Movimiento Vasco de Liberación, palabras que para complicar el negacionismo de Casado pueden escucharse en YouTube.

 

 

En las Cortes de Castilla-La Mancha el PP quiso aprovechar el impulso al día siguiente y que se debatiera sobre Cataluña. Previamente habían calentado el asunto con declaraciones que aseguraban que García Page se había ofrecido como mediador o relator. “No vamos a aceptar que desde Castilla-La Mancha se lidere la ruptura de nuestro país”, decía Francisco Núñez. No se percataron correctamente de que el presidente castellano-manchego se había recorrido todos los medios nacionales habidos y por haber, y los que no lo haría después, dejando clara su postura contra esa figura, ironizando sobre la misma (una de esas ironías dio pie al PP para afirmar lo contrario de lo que había dicho). En realidad García Page dijo que “sobre España hablan todos los españoles y no solo los militantes del PSOE”. Se mostró “perplejo”, dijo, por la figura del “relator” y aseguró que pediría la reunión, que no le fue aceptada, del comité territorial del PSOE para tratar el asunto. Cuando lo hizo tenía al lado a la ministra de Defensa, Margarita Robles.

 

García Page, cuentan quienes le conocen más estrechamente, esos que pueden criticarle abiertamente sin temor a que lo tome a mal, se siente más seguro de sí mismo que nunca personal y políticamente. Algo que se aprecia en sus intervenciones y discursos, nunca leídos y pocas veces repetidos, donde muchos de sus giros se convierten en titulares o en frases destacadas por la prensa. El PP castellano-manchego, en todo caso, insistió y pidió que García Page pida a los diputados socialistas de la región que voten a favor de una moción de censura que el PP presentaría contra Pedro Sánchez. La contestación les vino de Blanca Fernández, portavoz del grupo socialista.“Es una auténtica barbaridad porque a ningún socialista se le ocurriría apoyar una moción de censura a favor del PP, un partido que es el más corrupto de Europa”. Previamente había asegurado que “si hay algo que tiene muy claro García-Page es que la soberanía nacional, la unidad de España y la igualdad entre los españoles, vivan donde vivan, no se toca. Eso es algo con lo que no se negocia ni hoy ni nunca”.

 

 

El Presidente castellano-manchego dijo sentirse perplejo y proclamó que “sobre España hablan todos los españoles”, al lado tenía a la ministra de Defensa Margarita Robles

 

En el PSOE regional están convencidos de que es necesario reaccionar rápidamente, “lo del relator no es más que un pretexto de la derecha para montar el jaleo”, decía un destacado dirigente socialista de la región, aunque responsabilizaba a Pedro Sánchez de “lanzar una historia sin medir que se gana o se pierde con ello. No ha calibrado que hay elecciones y no se puede jugar de una manera absurda como ha hecho y que los otros le ganen por la mano”. Este dirigente recordaba a Blasco Ibáñez cuando señalaba: “la guerra de las banderas y la guerra de los sentimientos las ganan siempre los que las provocan y alimentan y la racionalidad pierde”, asegurando que está pasando eso y que por ello el PSOE “está vendido en todos los sentidos”. Un pesimismo que justifica: “Los sentimientos pueden a la razón y se van a los extremos y la razón desaparece en situaciones de radicalidad”.

 

En el PSOE regional consideran que, por un lado, Ciudadanos no ha sabido mantener un discurso de centro “porque al final está pillado por Cataluña. Allí puede ocurrir que muchos votos de Ciudadanos se vayan a Vox”, y por otro que Vox está marcando la política nacional y al mismo tiempo lo están haciendo los independentistas. “Estamos entre dos extremos. El tema catalán lo está haciendo desde hace mucho tiempo y hoy por hoy no tiene salida. El partido catalán que se arriesgue a decir que se han equivocado, desaparece”. La opinión es que para que el agua vuelva a su cauce primero se tiene que recuperar la economía. “Cataluña tiene que ir recuperándose social y económicamente, que está muy tocada”. Considera este dirigente socialista que esa crisis posiblemente haya sido más profunda que en otros sitios porque el cinturón industrial de Barcelona es muy fuerte, porque la precariedad ha aumentado, las clases medias han caído y la financiación autonómica no les llega porque han gastado de forma desaforada. Como ejemplo citaba que la recuperación de las pagas extraordinarias de los funcionarios en Castilla-La Mancha, en Cataluña no se ha hecho y cosas que se están haciendo aquí y en otras comunidades autónomas ellos no lo hacen porque no tienen dinero, a pesar de lo que les ha inyectado el Estado. “Es que la deuda catalana estaba absolutamente disparada y la Generalitat está ahogada. Todo surge del problema de la financiación autonómica. ¿Cuál es la huida para adelante? Pues decir que la independencia nos salva, que nos va a facilitar más recursos. Es el mismo discurso que el del brexit, que es mentira todo pero han comido el coco a la gente y en época de radicalidad se juega con los sentimientos”, dice.

 

Esa reacción rápida es la que ha permitido que García Page apareciera liderando en el PSOE el giro con respecto a Cataluña que a los pocos días concretó el gobierno de Pedro Sánchez, dando por terminada las negociaciones. Un cambio que era reclamado por la mayor parte de los dirigentes autonómicos del PSOE y de manera principal por los de Aragón y Castilla-La Mancha.