El punto G de Gilitos (JGP+GPS=SGP)

Está claro. El punto G de Gilitos se encuentra en el teorema del mismo nombre, cuyo método recoge que la X contiene, entre otros logaritmos, exponentes que por elevación nos dan la siguiente fórmula: {JGP+GPS=SGP}. Una vez despejada la incógnita sabemos que JGP es todavía el Tom Tom de GPS. Ah! ¿qué quién es JGP? Pues quién va a ser, Jesús del Gran Poder. ¡Qué no alhaja, qué no! No se trata de una talla en madera de cedro policromada, con miembros articulados para hacer peinetas. ¡Qué va! Jesús del Gran Poder, como es conocido entre la militancia sociata, no es otro que Jesús Fernández Vaquero, el guía estatutario durante lustros de GPS.

 

¿Qué tampoco conocéis a GPS? Veo que no os enteráis dónde se corta el percal pitagórico. GPS es “Emi El Campeador”, ¡claro, chorra!, el mellizo TTV de la señora Gregoria, el presidente Emiliano García-Page Sánchez. Pero almas de cántaro si son los dos acrónimos más gloriosos del socialismo manchego actual: JGP y GPS. Es imposible hablar del PSOE toledano en particular y del castellano-manchego en general sin que estos dos líderes aparezcan en las sagradas escrituras de las madrasas seculares del puño ciudadrealeño o de la rosa albaceteña.

 

Sí queridos niños, sí, Jesús del Gran Poder ha sido el puto amo del PSOE toledano desde la caída (para bien de los socialistas) de AGR (Adolfo González Revenga), en 1997, y desde 2012 del resto del partido en CLM. Ya hubiera querido para sí Alfonso Guerra la inteligencia política de JGP, que sin pisar un solo juanete (sí algún callo que otro) se hizo con las riendas de un partido roto, en retirada, vencido y con GPS asediado en el torreón municipal de Toledo por las huestes cospedalianas, dispuestas a volar los cimientos herrerianos del ayuntamiento capitalino con tal de cortar el bacalao y repartirse los dividendos. Pero no fue así. Vaquero diseñó una estrategia, envidia de Maquiavelo, con la ayuda inestimable del trío del “La-La-La pepero” (Camaño, Urrutia y Leandrito Esteban) y de un par de periodistas fiscalizadores de la acción de gobierno de Cospedal, soslayando la permanencia de la madrileña en el Palacio de Fuensalida y logrando que amaneciera de nuevo en la región.

 

La derrota del “lado oscuro” elevó a JGP a los altares de Gilitos y ni el anisakis de una mariscada a destiempo pudo con él

 

La derrota del “lado oscuro” elevó a JGP a los altares de Gilitos y ni el anisakis de una mariscada a destiempo pudo con él. La leyenda de Jesús del Gran Poder había entrado ya a formar parte de la galería de ilustres socialistas castellanos, manchegos, serranos y alcarreños. Y es que JGP siempre ha tenido un olfato especial para salvar obstáculos, menos el citado “anisaki gamboso”. Aunque alguna vez también ha metido la gamba, como cuando quiso colocar en la “pole position” de las elecciones municipales a Javier Nicolás, toda vez que Ángel Felpeto se negó a enfrentarse en unas primarias a Mila Tolón. Pero no es menos cierto que a él también se debe que Fernando Mora decidiera retirar su precandidatura, cuando todos los socialistas locales sabían que La Tolón ganaría de calle al “cuñao”, conocido por la pandilla sanchista como “Tigre de Alfileritos”.

 

Un acierto que salvó el prestigio local entre la militancia de la familia de GPS, que de haber perdido las primarias frente a la actual alcaldesa hubiera supuesto un excesivo e inmerecido castigo contra el hoy inquilino del Palacio de Fuensalida. Pero aquí no quedan los destacados logros de Jesús del Gran Poder. A él se debe también que Álvaro Gutiérrez presida la Diputación de Toledo gracias al voto del hoy malogrado diputado provincial de Ciudadanos, Antonio López, militante anteriormente de numerosos partidos y sindicatos y, sobre todo, conductor en su momento de AGR cuando este polémico personaje socialista llevaba las riendas de la Diputación, donde López llegó de la mano de JGP. Por eso, yo que Mila Tolón o Josele Caballero, dos nombres que suenan con solvencia para suceder a Page, no perdería de vista a SGP; es decir, a Sergio Gutiérrez Prieto, nuevo “número dos” de GPS, hermano de AGP, y sustituto-delfín de JGP, que eso, de verdad os lo digo, es decir mucho, tanto como que MTJ y JMC deben patrullar el entorno SGP porque a JGP y a GPS les gusta la X del también eurodiputado. ¡Pedazo teorema, oiga!