EL OCASO DE LAS TABLAS DE DAIMIEL

Atardecer en el Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel. Foto: José Luis García Rayego.

 

El Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel vuelve a sufrir una grave recaída de su larga enfermedad: la escasez de agua. De las 1.750 hectáreas inundables que tiene este humedal manchego (con una superficie total de más de 3.000 hectáreas), apenas mantiene encharcadas 70 hectáreas.

 

“Es una catástrofe ambiental”, considera el pleno del patronato rector del Parque Nacional de las Tablas de Daimiel, que como solución de urgencia para recuperar el ecosistema ha solicitado la autorización de un trasvase de 20 hectómetros cúbicos de agua del Acueducto Tajo-Segura, incidiendo en la petición que ya en octubre de 2019 hiciera la Comisión Mixta de gestión de Parques Nacionales. También el Gobierno de Castilla-La Mancha ha pedido para las Tablas de Daimiel un trasvase desde la cabecera del Tajo.

 

Sin embargo, las organizaciones ecologistas, entre ellas, Ecologistas en Acción, SEO/BirdLife y WWF, se oponen a esta medida, en coherencia con sus posiciones antitrasvasistas.

 

 

Consideran que para recuperar Las Tablas de Daimiel “solo” hay que cumplir la Directiva Marco del Agua, norma europea que obliga a los Estados a garantizar el caudal de los ríos y los niveles de los acuíferos subterráneos. Los ecologistas, que ya se han opuesto a trasvases a este Parque Nacional en otros periodos de sequía, insisten en que el foco del problema es el mantener en esta zona los regadíos en la agricultura cuando no hay excedentes de agua, lo que ha provocado la sistemática sobreexplotación del Acuífero 23, del que se nutren Las Tablas de Daimiel.

 

En contra del trasvase se ha manifestado también la Asociación de Municipios Ribereños; su presidente, Francisco Pérez Torrecilla, reclama a la Junta de Comunidades de Castilla La Mancha que se ponga orden en la sobreexplotación de regadíos en torno al Acuífero 23, de la misma forma que se solicita que se haga en Murcia. Lamentan la situación del humedal, pero defienden la misma postura que ante los regantes murcianos, “porque esta no es una guerra contra la región de Murcia sino contra un modelo insostenible de agricultura que consume recursos públicos y atenta contra ecosistemas para beneficio privado”, matiza Pérez Torrecilla.

 

Acuerdo entre la Junta y el Gobierno central

Hemos llegado a un acuerdo con el Ministerio para la Transición Ecológica para poner en marcha los pozos de recarga del acuífero 23 que en su momento se construyeron en el ámbito del parque nacional. Esperamos que en este mismo mes de marzo se pueda suministrar agua a Las Tablas a través de estos pozos, que pasarían de contar con apenas 70 hectáreas encharcadas a más de 600”, ha anunciado el consejero de Agricultura, Agua y Desarrollo Rural, Francisco Martínez Arroyo, quien agradece el compromiso del Ministerio para la Transición Ecológica, “que está siendo comprensivo con las necesidades de la región en algo tan complejo como tomar decisiones sobre el agua en nuestro país”.

 

A más lago plazo, el consejero que compatibiliza en Castilla-La Mancha la gestión del agua con la de la agricultura, ha declarado que “tenemos que aspirar a no tener que poner en marcha pozos de recarga o pedir trasvases desde el Alto Tajo y permitir que esa agricultura sostenible se haga compatible con la realidad de nuestros espacios húmedos del Alto Guadiana que son santo y seña de esta tierra”.

 

El Estado español declaró en 1973 el Parque Nacional de las Tablas de Daimiel, en la provincia de Ciudad Real. La UNESCO lo declaró Reserva Mundial de la Biosfera, catalogación que ya amagó con cancelar en el año 2009, por otra crisis de sequía relacionada con la sobreexplotación del Acuífero 23 .

 

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