EL MASTER TORRIJOS, EL CLUB MÁS DESEADO

Los nadadores de Torrijos durante la final de la Copa de España, el 30 de septiembre.

 

 

Son ya una referencia nacional de la natación en aguas abiertas, por la cantidad de pruebas a las que acuden, por la que ellos organizan y los éxitos que consiguen. El Club Natación Master Torrijos cierra una brillante temporada.

 

 

 

Acaba de celebrarse en Benidorm la final de la Copa de España de aguas abiertas master (por grupos de edad). Y 6 de los 12 primeros puestos han sido para nadadores del club de Torrijos: la campeona del Mundo Rebeca Santos ha quedado primera; Carlos Pérez, segundo; Eduardo Cominero (en la categoría de más de 50 años) cuarto; Alberto Pérez, séptimo; Daniel Vasallo, undécimo y en 12º posición Carlos Rodríguez. El Master Torrijos, que disputaba este circuito por primera vez con solo 6 nadadores, ha terminado quinto en la clasificación nacional.

 

Eso en esta competición a la que solo pueden acudir nadadores federados (muy pocos en el club torrijeño), porque en las travesías de aguas abiertas más importantes y duras del país (la mayoría al margen federativo) el Master Torrijos es una referencia nacional. Lo es porque es el club que participa en más pruebas, una media de 30 al año. Lleva nadadores a todas, o casi, y algunos participan en dos en un mismo fin de semana. “En España prácticamente lo hemos nadado todo y ya tenemos mucha experiencia”, dice el entrenador y nadador del club, Alberto Pérez. Desde el Ebro al Duero, del Mediterráneo al Cantábrico, del lago de Bañolas a la travesía alcarreña de Palmaces.

 

“En aguas abiertas compites contra ti mismo, por los retos que te marcas, no se está pendiente del crono, importa más terminar”

 

En muchas de las pruebas están siendo el club con más representación, como en las durísimas Batalla de Rande (en la ría de Vigo) o en la Triple Corona, 28 kms entre Sálvora y Vilagarcia de Arousa, donde acudieron con 9 nadadores en septiembre. Y, también, porque esta temporada han logrado excelentes resultados y la cerrarán este mes como la mejor de su historia. En el Mundial master de Budapest de agosto el Master Torrijos también fue el club con más representación (6 nadadores) de Castilla La Mancha y volvió con Rebeca Santos como la mejor del mundo de su categoría en 3.000 metros en aguas abiertas y, además, con el oro en 800 metros libres en piscina y batiendo el récord de España en esta modalidad.

 

 

 

700 nadadores en la VI Travesía Valle de Iruelas, organizada por el Club Natación Master Torrijos en el embalse del Burguillo (Ávila) el pasado mes de junio. En 36 horas se agotaron las inscripciones para participar. Se ha convertido en una prueba de referencia del calendario nacional.

 

 

La nadadora madrileña que entrena y compite con el Master Torrijos desde hace tres años, volvió a la alta competición el año pasado con 39 años (en el 96 estuvo a punto de participar en las Olimpiadas de Atlanta). Esta temporada, además, lo ha ganado casi todo, se ha llevado 5 oros y ha batido seis récord nacionales master en Campeonatos de España, además de alcanzar la octava posición en el nacional absoluto en los 800. “Nunca habíamos tenido una nadadora con esos resultados. Es un éxito y un orgullo para el club”, dice Alberto Pérez, su entrenador y el de todos los miembros del Master Torrijos, además de ser el preparador del Club Natación Torrijos, al que acuden sobre todo niños y adolescentes, y con el que el Master mantiene una estrecha relación.

 

Alberto Pérez ganó hace unas semanas la Perhentian Island Marathon Swim de Malasia, una de las pruebas más importantes del sudeste asiático. Porque el club también compite fuera. Entre sus retos para el año que viene algunos nadadores están barajando nadar los 30 kilómetros de la travesía Kalamata en Grecia y volver a la prueba que se disputa en el lago alpino de de Orta, en Italia.

 

En el Master Torrijos los 70 nadadores se marcan objetivos al inicio de cada temporada y en función de ellos entrenan para participar, al menos, en una prueba. Entrenan como mínimo cuatro sesiones (cinco horas) a la semana. “Solo puedes mejorar si entrenas”, advierte el preparador del club. Y no es fácil porque todos son adultos con compromisos laborales y personales. Algunos, como Rebeca Santos, le dedican hasta 9 sesiones semanales. “Me levanto dos horas antes para entrenar antes de ir al trabajo”, cuenta ella, feliz con los logros alcanzados.

 

La omnipresencia de los torrijeños en aguas abiertas y, sobre todo, “el buen ambiente del club que se nota en las pruebas a las que vamos”, dice Rebeca, está atrayendo a nadadores de todo el país, como ella, a inscribirse en el Master Torrijos y a competir con ellos, aunque tengan que recibir las indicaciones de los entrenamientos online y se vean con los compañeros en las pruebas. Entre otros al cántabro César Obregón, que este año ha ganado el Maratón de Menorca y es décimo del ranking mundial de 400 y 800 libres master en piscina; o al madrileño Carlos Rodríguez, que se lanzó al mar para convencer a su madre de que podía vencer sus miedos a la enfermedad que le habían diagnosticado y ya ha superado.

 

“A mí me daba mucho miedo nadar en el mar, veía un pez y me salía. Empecé a nadar en aguas abiertas para convencerla de que si yo era capaz de superar ese miedo, ella también podía superar el suyo. Y se motivó bastante”. También él, que desde entonces se ha cruzado el Estrecho de Gibraltar, ha nadado 9 horas y 9 minutos para completar la Triple Corona, ha quedado 12 en la Copa de España y ahora va a participar en el Oceanman de Benidorm y en la travesía de la Bocaina de Lanzarote, junto a Rebeca, Alberto y otros compañeros del Torrijos.

 

UN CLUB SOLIDARIO. Lo que también ha hecho grande a este club ha sido el compromiso con distintas causas con el que estos nadadores afrontan casi todas sus pruebas. Desde hace un par de años una gran bandera de AdELAnte, la asociación castellanomanchega de afectados por ELA, les acompaña en las travesías para llamar la atención de los asistentes sobre esta enfermedad, que padece un amigo y compañero de muchos de ellos, el ahora director general de Juventud y Deportes del Gobierno regional, Juan Ramón Amores. “Fue entrenador del Club Natación Torrijos cuando estuvo aquí como maestro de educación física y su caso nos toca muy de cerca”, dice su amigo Alberto Pérez. Pero también nadan y recaudan fondos en las pruebas a favor de Ademto (la asociación de esclerosis múltiple de Toledo) y parte del dinero que han recaudado para ellos ha ido a parar al proyecto de investigación relacionado con esta enfermedad que se desarrolla en el Hospital de Parapléjicos de Toledo. O por los afectados del síndrome de Duchenne.

 

En Navidad ya es famoso su 100×100 solidario, una prueba de relevos con la participan 120 nadadores y cuya recaudación por las inscripciones va a parar a Bomberos Unidos sin Fronteras, organización que preside Fernando Carvallo, otro miembro del Master Torrijos. La prueba sirve también para recoger alimento para el Banco local.

 

UNA AVENTURA QUE ENGANCHA

 

Nadar 18 kms en las aguas cristalinas del mar de Las Calmas, una Reserva de la Biosfera en la isla de El Hierro en la que solo es posible sumergirse participando en una competición; o los 10 kms del Sil que discurren por los cañones de la Ribeira Sacra o superar las fuertes corrientes del Estrecho de Gibraltar o las aguas heladas del atlántico o las extremadamente cálidas de Malasia (30º).

 

“Es muy bonito estar ahí, algo que engancha mucho y una aventura porque aunque sea la misma travesía, no hay dos días iguales, por la temperatura, las mareas o lo que te encuentres en el agua”, dice Alberto Pérez; él, por ejemplo, nadó junto a un tiburón ballena en las aguas malayas. “En aguas abiertas compites contra ti mismo, por los retos que te marcas, no se está pendiente del crono, no hay récord del mundo porque las condiciones siempre son diferentes. Lo que importa es terminar la prueba”. El 30% de los que el 2 de septiembre comenzaron la Triple Corona no pudieron acabarla; muchos con el agua a 14º sufrieron hipotermia, ‘el gran miedo’ de las largas travesías. Otros nadaron 11 horas para completar los 28 kms.

 

CÓMO INICIARSE EN AGUAS ABIERTAS

 

Nadar durante horas en aguas abiertas exige mucho entrenamiento previo y sentido común. “La primera toma de contacto siempre supone un poco de ansiedad, de respeto e incluso miedo”, advierte Alberto Pérez. Por eso, dice él, hay que empezar poco a poco, subiendo los ritmos de entrenamiento y la dificultad de la prueba, empezando por cortas, “de entre 1.500 o 2.000 metros, donde se vea el fondo y no haya problemas de corrientes. Una ideal para debutar en aguas abiertas es la travesía que une Lanzarote con la Graciosa, con aguas cristalinas, buena temperatura, sin medusas y mucho ambiente”.

 

Importante también conocer el medio y lo que puedes encontrarte. Hay pruebas muy tácticas, como la Bajada del Renacimiento, nadando por los meandros del Ebro a gran velocidad en las que necesitas experiencia, o saber cómo hidratarte y alimentarte durante una larga travesía. Los nadadores del club torrijeño se entrenan y cogen ritmo en la piscina durante la semana; cuando pueden, nadan en el embalse del Burguillo, donde el club organiza su ya famosa travesía del Valle de las Iruelas (a 45 minutos de Torrijos), y en Semana Santa suelen hacer una concentración en Murcia para entrenarse en el mar.