El fiscal anticorrupción considera que Cospedal tenía un interés personal en que la operación Kitchen tuviera éxito

 

El Fiscal anticorrupción, que ha solicitado la imputación de la ex presidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal, y de su marido, Ignacio López del Hierro, junto al ex ministro del interior, Fernández Díaz, por el caso Kitchen, considera en su escrito que la también ex ministra de Defensa, buscaba el éxito de la operación con el fin de borrar pruebas contra ella sobre el operativo «parapolicial» que supuestamente desde la cúpula policial se montó para espiar al ex tesorero del PP Luis Bárcenas, y conseguir hacer desaparecer pruebas que pudieran implicar a altos cargos del partido.

 

El Fiscal entiende también que en Cospedal se daba un segundo interés como Secretaria nacional del PP por evitar las repercusiones que el asunto podía tener para el partido. Y considera justificado pedir su imputación por las constantes alusiones al conocimiento y participación que habría tenido en el caso Kitchen y «que se han localizado en los archivos del teléfono móvil de Francisco Martínez» (el que fuera número dos del Ministerio con Fernández Díaz).

 

Hay que recordar que Dolores de Cospedal tuvo que dimitir como Secretaria del PP a consecuencia de conocerse los audios de las conversaciones que junto a su marido, López del Hierro, mantuvieron con el comisario Villarejo.

 

El informe del Fiscal Anticorrupción señala a Ignacio López del Hierro como «la persona que pone en contacto a Andrés Gómez Gordo, (policía al que Cospedal nombró alto cargo de la Junta de comunidades de Castilla-La Mancha cuando era presidenta), con José Manuel Villarejo, para que este manipule al chófer Sergio Ríos una vez fracasado el primer intento al respecto por parte de Enrique García Castaño», este último era entonces jefe de la UCAO (Unidad Central de Apoyo Operativo).  Aquel intento consistió en la supuesta entrada de Enrique García Castaño en el estudio de restauración de la mujer del ex tesorero del PP Luis Bárcenas, Rosalía Iglesias. Un allanamiento en el que García Castaño portaba un crucifijo para argumentar, si era detectado, que lo llevaba para reparar.

 

En el caso del ex ministro del Interior, Fernández Díaz, el Fiscal considera que los indicios son muy numerosos y concluyentes y se basan fundamentalmente en unos mensajes y audios encontrados en el teléfono de su número dos en el ministerio por aquel entonces, el exsecretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez, quien hasta ahora es el único responsable político imputado por estos hechos. Francisco Martínez fue también senador del PP en dos legislaturas.