El coronavirus visto desde Toledo

Los lazos comerciales, turísticos y culturales que Castilla-La Mancha, en general, y Toledo en particular han estrechado en los últimos años con China están sirviendo para poner en cuarentena la alarma y desconfianza que pudiera generar la epidemia de coronavirus. Estos son los efectos y afectos que ha desatado el virus en nuestro entorno.

 

La universidad de Castilla-La Mancha y el ayuntamiento de Toledo han festejado el Año Nuevo chino junto al Instituto Confucio de Castilla-La Mancha.

 

El Año de la Rata, que según el calendario lunar chino arrancó el 25 de enero, no ha empezado con buen pie. El virus de la gripe originado en la ciudad china de Wuhan, a casi 10.000 kilómetros de Toledo, ha provocado una crisis sanitaria mundial y un temor expectante ante las posibles consecuencias para la economía, la salud y, en general, los movimientos de personas y de mercancías.

 

El coronavirus también ha irrumpido en la agenda cultural y económica castellanomanchega y toledana. Así, el Instituto Confucio de Castilla-La Mancha decidió suspender el desfile del dragón de fuego que iba a salir por el centro de Toledo para festejar la llegada del Año Nuevo Chino (31 de enero).

 

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