El campo necesita compromiso real, no ficticio

La agricultura y la ganadería siempre han ocupado un lugar especial en el ámbito político. Promesas de dudoso cumplimiento y palabras grandilocuentes para un sector fácil de utilizar con fines partidistas. Más aun cuando se acercan las elecciones y en los programas electorales se llenan las páginas con propuestas para salvar al campo de sus males endémicos. Propuestas que, en su mayoría, hacen referencia a los puntos que hay que mejorar pero que rara vez especifican cómo hacerlo.

 

Pues bien, en 2019 se celebrarán las elecciones autonómicas en Castilla-La Mancha, y esta vez, desde ASAJA CLM nos vamos a adelantar y a presentar a los partidos políticos nuestros propios planteamientos, concretos y definidos, los que consideramos necesarios para mejorar la posición de agricultores y ganaderos. No nos olvidemos que un programa electoral es un contrato del partido con el ciudadano. Y los contratos, están para acatarlos.

 

 

Y el campo, necesita un compromiso real, no ficticio. Así que, si los partidos políticos asumen nuestras propuestas deberán saber que exigiremos su cumplimiento y velaremos por ello. ASAJA CLM vamos a presentar un decálogo teniendo en cuenta los retos de futuro a los que se enfrentará el sector a corto, medio y largo plazo: Política Agraria Comunitaria (PAC) y Programa de Desarrollo Rural (PDR); Cadena agroalimentaria; Sector vitivinícola; Agua; Medio ambiente y políticas conservacionistas; Despoblamiento; Interlocución y representación; y Gestión de las ayudas. Sobre la reforma de la PAC, consideramos que no peligran las ayudas europeas, pero el objetivo no debe ser conformarnos con blindar el presupuesto, sino que hay que centrarse en la convergencia, es decir, en la equidad en la cantidad que reciben los Estados miembros por hectárea para apoyar al sector agrario.

 

La finalidad es tratar de que, esta vez, la región no se quede por debajo de la media nacional, tal como ocurrió cuando el Ministerio de Agricultura benefició a algunas autonomías en detrimento de Castilla-La Mancha. En relación a la cadena agroalimentaria, todavía son muchas las situaciones de dominio que ejerce la industria y la distribución sobre el productor. Terminar con los fraudes y las prácticas irregulares en los diferentes sectores pasa por aumentar los controles, la vigilancia y las sanciones. Solo en el último año hemos denunciado ante las diferentes instituciones competentes la existencia de contratos sin precios en el vino y el aceite, prácticas prohibidas en la elaboración del vino, como la chaptalización, fraudes en el etiquetado del queso con leche de ovino y caprino o abusos de poder a los productores de frutos secos. Mención aparte merece el sector vitivinícola por ser estratégico en la economía regional.

 

No es de recibo es que todas las campañas de vendimia nos llevemos alguna sorpresa.; así, nuestras propuestas van encaminadas a la planificación y organización del que ya debía ser un ejemplo de sector para el resto de países, más teniendo en cuenta que Castilla-La Mancha presume de tener el mayor viñedo del mundo. En materia hidráulica, el agua es sin duda el tema más recurrido a lo largo de los años para hacer política en esta región. Así que, aun hartos de ver cómo utilizan injustificadamente a los agricultores para ganar votos, pretendemos que se identifiquen las necesidades reales en cada una de las cuencas hidrográficas para que se reflejen en los planes de cuenca correspondientes.

 

Y, por supuesto, queremos una batería de infraestructuras hidráulicas para almacenar y distribuir el agua, al igual que se destinan fondos para energías, telecomunicaciones, autopistas o trenes de alta velocidad. Porque sin agua, y aquí viene otro de los grandes retos, los pueblos están abocados a su desaparición. Evitar el despoblamiento pasa por reforzar la vida y trabajo de los agricultores y ganaderos, que son los verdaderos habitantes de los pueblos. Habrá que dotarles de servicios públicos, infraestructuras y acceso a las nuevas tecnologías.

 

En cuanto al medio ambiente y las políticas conservacionistas, creemos firmemente en el equilibrio entre la sostenibilidad medioambiental y el desarrollo económico de la agricultura y la ganadería. Tanto es así, que la normativa europea ya lo regula y se prepara para los efectos del cambio climático. Hay que impedir cortapisas para el desarrollo del sector productor. Por último, dos bloques directamente relacionados con la Administración regional en general y la Consejería de Agricultura en particular. Por un lado, referente a la interlocución y la representación: No se pueden propiciar movimientos espontáneos con fines partidistas que desarticulan el tejido y la estructura social provocando la confusión.

 

En cuanto a las ayudas, la primera premisa es que no se puede hacer política con las ayudas de los agricultores, de las que dependen ellos y sus familias. Las ayudas vienen de Europa, y la Consejería, solo es la encargada de su gestión. Los fondos públicos deben ser tratados como las nóminas del personal público. A modo de conclusión, y con los mejores deseos para el 2019, desde ASAJA de Castilla-La Mancha queremos terminar con las promesas incumplidas, la retórica estéril y la política del desconocimiento. Así que, señores políticos, antes de bombardearnos en la campaña electoral, recuerden que el campo necesita compromisos reales, no ficticios.

 

Seguir leyendo… »
José María Fresneda

José María Fresneda

Secretario general ASAJA Castilla-La Mancha
José María Fresneda