EL CAMINO DE SANTIAGO EN CASTILLA LA MANCHA

El de Levante, que se inicia en Valencia, y el del Sureste, que parte de Alicante, atraviesan las provincias de Albacete, Cuenca y Toledo casi en paralelo y compartiendo algunas etapas. En los últimos años han despertado un enorme interés, sobre todo entre extranjeros que ya han hecho los Caminos del Norte y buscan nuevas rutas menos transitadas, paisajes diferentes o la soledad que invade todo en las interminables llanuras manchegas.

Un peregrino atravesando La Mancha nevada hace unos días.

 

 

Jueves 23 de marzo. Sorprendentemente nieva en La Mancha, mientras Javier Bañol y José Antonio Ayuste, de Caudete (Albacete), caminan hacia el pequeño albergue de Villanueva de Bogas donde van a pasar la noche. “Nos ha caído una buena”, dicen al llegar, sin darle demasiada importancia. Son veteranos del Camino. Javier ha hecho 11 salidas por distintas rutas y en tramos porque tanto a él como a su amigo el trabajo les impiden llegar hasta Santiago de Compostela de un tirón.

 

Esta vez recorren el tramo entre El Toboso y Ávila. “Lo de hacer el Camino te pica mucho el gusanillo. Esta ruta del Sureste es mucho más solitaria que las del norte, donde te encuentras un albergue cada 5 kms. Aquí puedes estar caminando 30 sin encontrarte con nada ni con nadie. Te tienes que buscar las vueltas tú mismo”, dice José Antonio.

 

Y eso que en los últimos años la publicación de guías en español, inglés, francés y alemán que detallan cómo hacer estas dos antiguas rutas a Santiago desde el Mediterráneo y los cada vez más frecuentes comentarios favorables sobre ellas en internet, tanto en redes sociales como en blogs, han disparado el número de peregrinos. Y con ello se están mejorando las infraestructuras para alojarlos y, también, la señalización de estos Caminos.

 

En Villanueva de Bogas les espera José Luis López, uno de los primeros hospitaleros castellano manchegos en este resurgimiento del Camino del Sureste y todo un referente para las asociaciones de Amigos del Camino y para los peregrinos. Tanto que a este artista-herrero le han encargado diez esculturas alusivas a los caminantes que se están instalando en la ruta que parte de Alicante a su paso por la provincia de Ávila, como la que él ya hizo para su pueblo y como la que también tiene previsto realizar para Escalona.

 

 

Ya en el año 2000 comenzó a pintar con spray amarillo flechas por La Mancha y a ayudar a los primeros peregrinos que pasaban por su pueblo; diez años después logró que la Diputación de Toledo se comprometiera a señalizar la ruta y ahora, dice él, “vuelven a estar por la labor de colaborar”.

 

Y consiguió unas dependencias municipales para acoger a los peregrinos. Hoy les ofrecen un aula municipal donde hay colchonetas y una ducha y que se puede calentar si hace frío. “Mi objetivo es poder arreglarlo esto un poco mejor”, aunque advierte: “el turista exige, pero el peregrino siempre agradece. Y lo más gratificante para mí es la buena cara que te ponen después de una ducha”. Allí se han alojado caminantes de Nueva Zelanda, norteamericanos y de Malasia, con quienes se entendían utilizando el traductor de Google; o una francesa de 74 años que recorría sola los 1.000 kms hasta Santiago.

 

Así es el perfil de la mayoría de los que están haciendo estas dos rutas. “La mayoría son extranjeros, ya con una edad, muy experimentados en el Camino porque se han hecho muchos otros antes, gente que busca por aquí la soledad, un espacio para la reflexión que ya no encuentran en otras rutas”, explica Julián Menéndez, el presidente de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Toledo en Escalona.

 

 

La agrupación, con más de mil seguidores en Facebook, tiene 130 miembros de distintos pueblos, aunque su base está en Escalona, donde vuelven a converger las rutas del Sureste y de Levante. Este pueblo fue otro de los primeros en organizarse para echar una mano al peregrino que pasaba por allí. El número se ha multiplicado en pocos años; en 2016 contabilizaron casi 600 y este año esperan aún más. Hasta 8 han llegado a recibir al día en primavera.

 

En Escalona se celebra el próximo 29 de abril el IV Encuentro nacional de asociaciones de Amigos del Camino de Santiago. Este pueblo fue uno de los primeros en ofrecer apoyo a los peregrinos.

 

Desde 2008 ofrecen un albergue municipal gratuito con 4 literas y varias colchonetas, duchas y microondas que abren a los peregrinos los voluntarios o la policía municipal. Da una idea la implicación de Escalona con el camino el hecho de que la credencial se pueda sellar en el ayuntamiento, en dos bares, dos casas particulares, la parroquia y un convento, una agencia de seguros o en una farmacia.

 

De todo ello la Asociación informa en el blog desde el que promocionan estos Caminos en internet y en el que también responden consultas. Contestan al año unas 300 de peregrinos que les piden información, señala el presidente, otro apasionado de las rutas jacobeas que ha recorrido en 9 ocasiones por distintos trayectos, entre ellos Toledo-Santiago.

 

Para compromiso con los caminantes el de Felipe Farelo, en Novés. Todavía cuenta emocionado los agradecimientos que dos ingleses le dedicaron hace unos días en las redes sociales. “Yo veía pasar a los peregrinos por delante de mi casa y pensaba: ¡pero dónde irá esta gente con esas mochilas! Hace cuatro años empecé a hablar con ellos y me pareció fascinante, luego yo hice el Camino, me conciencie y Dios me puso en esta situación de ayudarles”.

 

Peregrinos a las puertas de la casa de José Luis López, en Villanueva de Bogas. El hospitalero y su madre son toda una referencia del Camino.

 

Como el resto de hospitaleros, no recibe ninguna compensación económica por ello, pero sí “mucha satisfacción personal” que amortigua la desesperación de no encontrar trabajo desde hace años. Felipe Farelo se encarga de recibir a todo el que llega y hasta de “darle una vuelta por el pueblo y contarle un poco lo que hay por aquí”. A veces incluso les invita a desayunar a su casa o les acompaña caminando hasta Quismondo en la etapa siguiente; también se ocupa de que todo esté a punto en el albergue parroquial, un espacio acogedor con 6 camas, duchas y vitrocerámica para poder cocinar y un patio donde lavar y tender la ropa.

 

Dos veces al año este hospitalero se recorre los 34 kms entre Toledo y Novés para reponer las flechas indicativas que se han perdido o están deterioradas. Las hace en madera y las pinta él mismo. Se ha hecho también todas las etapas por la provincia de Toledo. “Las de La Mancha son largas, todo muy llano, con poca vegetación. Te encuentras mucha soledad, pero al que le gusta caminar y va buscando precisamente eso, tiene para disfrutar de sobra. Además, la provincia de Toledo es muy interesante y los pueblos son muy distintos. Y luego la entrada (por el Valle) y la salida de Toledo (por la carretera de Ávila) a mí siempre me impresionan”.

 

Además de la enorme oferta hotelera de Toledo, en el castillo de San Servando o en el albergue privado de Los Pascuales también reciben peregrinos. “Desde hace dos o tres años llegan muchos más. Aquí de lo que se quejan algunos es de la mala red de albergues que encuentran en estos Caminos”, cuenta José Sánchez, el propietario, que en vista del auge promociona con éxito su establecimiento en portales y asociaciones de peregrinos.

 

La publicación de guías en inglés, alemán y francés y los cada vez más comentarios favorables en las redes sociales han disparado el interés por estos Caminos que recorren entre 1.000 y 1.100 kms hasta llegar a Santiago

 

El trasiego está beneficiando a casas rurales, pequeños alojamientos, bares y restaurantes de muchos municipios. En Tembleque varios establecimientos ofrecen ya precios especiales a los peregrinos y en El Toboso el convento de Las Trinitarias también ha abierto su hospedería a los caminantes. “Aquí pueden descansar a gusto, tienen su habitación individual, su ducha y les damos de comer, de cenar o de desayunar si así lo piden. La mayoría de los que llegan aquí lo hacen con un sentido religioso y algunos nos piden rezar con nosotras”, señala una de las monjas. Reciben entre 30 y 40 al año.

 

Para albergue curioso el de La Roda, ya famoso en el mundillo de los caminantes de todo el país. La Asociación de Amigos local convenció al alcalde hace unos años para que les prestara la enfermería de la plaza de toros, que solo se utiliza una vez al año. Allí tienen camas y colchonetas, duchas, mesas y sillas, microondas, un patio con tendedero y, claro, cuadras para los caballos que dejaron atónitas a una madre y a su hija que llegaron cabalgando al pueblo.

 

Hay peregrinos que están deseando llegar a La Roda solo por eso de dormir en una plaza de toros, como le ocurrió a una pareja holandesa. Y más siendo el final de una etapa complicada. “Es muy dura psicológicamente porque es larga y todo llano. Desde La Gineta, a 17 kms, ya estás viendo La Roda y te parece que nunca llegas”, cuenta María Señor Avendaño, una de las voluntarias que echa una mano a los peregrinos.

 

Desde el pasado verano a finales de marzo han alojado allí a 570. “Cuando vamos a echar un vistazo al día siguiente, nos encontramos todo recogido y limpio”, señala ella. Eso sí, tienen miles de anécdotas, como la del hindú que con gestos explicó a otro voluntario, Antonio Cebrián, que se había propuesto no decir ni una palabra en los mil kilómetros del Camino. “Es muy bonito lo que está pasando aquí”, señala él.

 

Se refiere a la hospitalidad y la generosidad que demuestran los vecinos. “Un día que había nevado mucho me llamó un señor desde una aldea para decirme que tenía en su casa a una peregrina que se mostraba recelosa a quedarse con la familia a dormir, como le habían propuesto porque ya era tarde y les parecía peligroso que siguiera. Me dieron sus señas y la convencimos. La dieron de cenar, una cama y el desayuno sin más”.

 

Julián Menéndez junto a un peregrino que llegó a Escalona ayudado por un burro. Era su quinto Camino así.

 

IV ENCUENTRO EN ESCALONA

 

Una veintena de asociaciones de Amigos de los Caminos del Sureste y de Levante van a reunirse el 29 y 30 de abril en Escalona y Cadalso de los Vidrios para intercambiar experiencias e ideas sobre cómo mejorar las rutas en las distintas comunidades autónomas por las que discurren.

 

Hablarán también de la posibilidad de unificar las rutas del Sureste y del Levante en algunos tramos y de mejorar la señalización. “Se ha llegado al absurdo de que para llegar al mismo pueblo se vaya por caminos diferentes”, señala Julián Menéndez, que estos días prepara el encuentro nacional en Escalona, su pueblo.

 

EL CAMINO DEL SURESTE (desde Alicante)

 

Los casi mil kilómetros que separan Alicante de Santiago de Compostela se hacen en 41 etapas, 15 de ellas por Castilla La Mancha:

 

1.-Yecla (Murcia) -Montealegre del Castillo (Albacete), 27 kms

 

2- Montealegre -Petrola, 23 kms

 

3- Petrola -Albacete, 35 kms.

 

4- Albacete -La Roda, 39,3 kms

 

5- La Roda -Minaya, 21 kms

 

6- Minaya -El Provencio, 23 kms.

 

7.-El Provencio -Las Mesas, 19.

 

8.-Las Mesas -El Toboso, 25 kms.

 

9.-El Toboso -Villa de don Fadrique, 25 kms.

 

10.-Villa -Tembleque o Villanueva de Bogas, 29 ó 43 kms.

 

11.-Tembleque ó Villanueva – Almonacid, 36 ó 20 kms

12.-Almonacid -Toledo, 23 kms

 

13.-Toledo -Novés, 40 kms.

 

14.-Novés -Escalona, 19 kms.

 

15.-Escalona -Cadalso de los Vidrios (Madrid), 21 kms.

 

EL CAMINO DEL LEVANTE (desde Valencia)

 

Este Camino coinciden con el GR 239. Las asociaciones de Amigos sugieren estas etapas por Castilla La Mancha:

 

1.-La Font de la Figuere (Valencia) -Almansa (Albacete), 27 kms.

 

2- Almansa -Higueruela, 38 kms

 

3- Higueruela -Chinchilla, 28,8.

 

4- Chinchilla -Albacete, 17,5.

 

5- Albacete -La Roda, 39,3 kms

 

6- La Roda -San Clemente (Cuenca ), 34,5 kms.

 

7- San Clemente – Las Pedroñeras, 23,7 kms.

 

8.-Pedroñeras -El Toboso (Toledo), 31, 2 kms.

 

9.-El Toboso -Villa de don Fadrique, 27 kms. 0.-Villa -Tembleque, 29 kms.

 

10.-Tembleque -Mora, 25 kms

 

12.-Mora -Toledo, 39,5 kms

 

13.-Toledo -Torrijos, 33,8 kms .-

 

14.-Torrijos -Escalona, 24,5.

 

15.-Escalona -San Martin de Valdeiglesias (Madrid), 26,8.

 

EL ENLACE TALAVERANO AL CAMINO DEL SURESTE

 

Lo han diseñado en la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Talavera, con 70 componentes que organizan rutas colectivas y echan una mano al peregrino que sale de esta ciudad o de los pueblos del entorno. “Parece que el Camino original iba por el Puerto del Pico, pero por ahí ya no hay ninguna infraestructura, ni un techo donde pasar la noche. Por eso buscamos una alternativa”, explica Antonio Herencias, el presidente.

 

Ahora, desde Talavera se puede enlazar con el Camino que parte de Alicante en los Toros de Guisando (Ávila). Se llega hasta allí en tres etapas de 25 kms.

 

1.- Talavera -Sotillo de las Palomas (por Mejorada y Segurilla).

 

2.- Sotillo de las Palomas -Fresnedillas.

 

3.- Fresnedillas – Toros de Guisando (Ávila).

 

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