El agua se atraganta en campaña electoral

Llueve sobre mojado en las propuestas electorales con las que los partidos que concurren a las elecciones autonómicas de Castilla-La Mancha quieren solucionar el problema del agua. PSOE, PP, Podemos, Ciudadanos y Vox vuelven a recurrir al viejo anhelo de un Pacto Nacional del Agua, como base de un Plan Hidrológico Nacional que satisfaga a todos los territorios y a todos los sectores (hasta ahora ningún gobierno lo ha conseguido). Aunque ningún partido pone fecha de caducidad al trasvase Tajo-Segura, PSOE y Podemos proponen medidas novedosas para dar un giro a la política trasvasista, Ciudadanos nada en la ambigüedad y el PP no se moja.

Protestas contra el trasvase Tajo-Segura, principal causante del deterioro del río Tajo.

El trasvase Tajo-Segura será considerado en el futuro un atentado ecológico”, sostiene el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, usando el argumento más ambientalista (el que defiende en Europa) en su oposición a la continuidad de un trasvase que desde hace 40 años deriva artificialmente agua de la cabecera del río Tajo al Levante español para regadíos y otros usos, a costa de esquilmar el caudal del río y agravar su contaminación y deterioro.


El gobierno de Castilla-La Mancha se ha pasado toda la legislatura batallando a diestra y siniestra, política y judicialmente, contra las sucesivas autorizaciones de trasvases, interrumpidos únicamente durante once meses entre 2017 y 2018 porque la sequía dejó los embalses de la cabecera del Tajo -Entrepeñas y Buendía- con menos de 400 hm3 de agua almacenada (mínimo legal por debajo del que no se puede trasvasar).

 Seguir leyendo...