El 78% de los militantes de Podemos aceptan que el partido entre en el Gobierno de Castilla La Mancha

 

El presidente Emiliano García Page y el secretario general de Podemos, José García Molina tras la reunión en la que cerraron el acuerdo de Gobierno, el pasado 13 de julio.

 

3.562 inscritos en Podemos Castilla La Mancha (el 78% de los votantes) han dado el visto bueno al Pacto de Gobierno alcanzado entre los dirigentes de esta formación y el gobierno socialista de Castilla La Mancha; frente a 1.006 que se han mostrado en contra. En la consulta han participado el 48% de los inscritos en Castilla La Mancha.

Previamente a la consulta, el Consejo Ciudadano Autonómico había dado ya su visto bueno,  con el voto favorable de 26 de sus miembros y la abstención de 9. 

 

El acuerdo contempla no solo la incorporación de Podemos al gobierno de la Junta con una vicepresidencia y una consejería, también la aprobación inminente de los presupuestos de este año, que permitirán aplicar importantes proyectos para la recuperación de la región, según ha insistido en reiteradas ocasiones el presidente Emiliano García Page.

 

El secretario general de Podemos en la región, José García Molina  ya anunció hace unos días que el gobierno de Castilla la Mancha será un «gobierno de diferentes porque PODEMOS  y PSOE son dos partidos políticos distintos y no vamos a renunciar a nuestro ADN”. No se aceptarían prebendas ni privilegios de los miembros del gobierno los miembros de Podemos mantendrán la limitación salarial que impone el partido a sus cargos.

 

Los dos diputados regionales de Podemos se presentaron divididos a la consulta a las bases: , José García Molina, que había cerrado el acuerdo con Page el pasado 13 de julio defendía el sí; frente a David Llorente, líder de los anticapitalistas, que no quería la entrada en el gobierno regional.

 

Llorente y Molina ya se enfrentaron el pasado 7 de abril, cuando el secretario general y su entorno directivo más próximo del partido decidieron no aprobar por sorpresa los presupuestos de la Junta, apenas unas horas antes de que se votaran en las Cortes y después de que estos hubieran sido consensuados y aprobados por su partido y el PSOE en las comisiones previas.