DE RUTA POR EL ALTO TAJO

Entre Guadalajara y Cuenca encontramos el parque natural más grande de Castilla La Mancha y el tercero de España, un precioso sistema de hoces y cañones fluviales en el que el casi recién nacido río más largo de la península va adquiriendo envergadura a su paso por rincones naturales idílicos, mágicas formaciones de arenisca y calizas, frondosos bosques y pueblecitos escondidos.

 

El Hundido de Armallones. FOTOS: GÓMEZ HERRUZ

 

Con sus 105.721 hectáreas, 69.000 más si incluimos la zona periférica de protección que lo hace extenderse por 44 municipios de Guadalajara y Cuenca, uno casi no sabe por donde adentrarse en este magnífico espacio natural. Imposible recorrerlo todo de una vez. El Parque Natural ha diseñado 11 rutas señalizadas y otras 9 geo-rutas para conocer las zonas geológicas más sobresalientes, con balizas y paneles interpretativos, en las que encontraremos tramos para realizar a pie, en bici y en coche.

 

Está además atravesado por tres senderos de gran recorrido: el GR-10, el 66 y el 133. Apurando los últimos días de calor, descubriremos espacios donde bañarnos en los ríos o lagunas -eso sí, abstenerse frioleros- y ya avanzado el otoño una explosión de rojos, amarillos, naranjas y verdes cubriendo el paisaje y mejor temperatura para hacer senderismo. Estos son los espacios y recorridos imprescindibles que nosotros hemos seleccionado para disfrutar del Alto Tajo:

 

EL HUNDIDO DE ARMALLONES Y LA SIMA DE MAJADILLAS.

 

Desde Ocentejo parte esta agradable ruta a pie (11 kms ida y vuelta) que nos conduce a los pies del Tajo, ya con un caudal considerable en el que se acumulan grandes rocas, formando pozas y rápidos, que cayeron desde lo alto del cañón tras un gran desprendimiento hace 400 años (de ahí su nombre). Nos llamará la atención el esmeralda intenso del agua, las cascadas que caen desde las escarpadas paredes rocosas y con suerte algún águila perdicera que anida en los cortados.

 

A 6 kilómetros de Ocentejo, en dirección a Sacecorbo, se encuentra la sima de las Majadillas, una impresionante cueva de algo más de 2 kms muy adecuada para iniciarse en la espeleología, pero no para visitantes sin ninguna experiencia porque sobre todo el inicio presenta cierta complicación (hay que descender un pozo de 8 metros con cuerda).

 

El Parque Natural ha diseñado 11 rutas señalizadas y otras 9 geo-rutas para conocer las zonas geológicas más sobresalientes. Está además atravesado por 3 senderos de gran recorrido: el GR-10, el 66 y el 133

 

EL VALLE DE LOS MILAGROS Y LA CUEVA DE LOS CASARES.

 

Se encuentra en Riba de Saelices y se puede recorrer a pie en una ruta de 12 kms que nos llevará hasta la Cueva de los Casares, monumento nacional desde 1935 por los más de 200 grabados y pinturas prehistóricas que conserva, entre ellas algunas de las primeras representaciones humanas conocidas del Paleolítico. Se puede visitar los fines de semana entre febrero y noviembre, bajo petición en el teléfono 620 396 326. Atención a los singulares pináculas de areniscas rojas que encontraremos durante el recorrido por el valle y a los cauces fosilizados de enormes ríos que surcaron la zona hace millones de años. Por cierto el Linares hay que vadearlo varias veces, así que mejor reservar la ruta para cuando no esté muy crecido.

 

La fiesta de los gancheros a finales de agosto recuerda cómo se trasladaban por el Tajo los troncos hasta Aranjuez.

 

EL BARRANCO DE LA HOZ.

 

Una de las rutas más bonitas del Parque. A 16 minutos en coche de Molina de Aragón, tanto por la estrecha y pintoresca GU-958 casi paralela al río Gallo; como por la CM-2015, por la que podremos ver la casa-fuerte de Santiuste del siglo XV (la visita al interior se reserva en la oficina de turismo de Molina) y atravesar el pueblo de Corduente. A unos kms de él, siguiendo esa misma carretera, está el centro de interpretación de la Dehesa; y si tomamos la GU-401 alcanzaremos el santuario de la Virgen de la Hoz (s. XIII), encaramado entre caprichosas formaciones de arenisca.

 

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