DE ‘DESPEDIDA’ A TOLEDO

La ciudad se ha convertido en los últimos años en una de las más solicitadas del país para celebrar estas fiestas previas a la boda, que no son solo ya de solteros y sus amigos. Un nuevo negocio nupcial que atrae otro tipo de turismo y que deja mucho dinero en la ciudad. Arranca ahora la temporada.

 

Para los próximos fines de semana y casi hasta el verano en Toledo se esperan entre 15 y 20 despedidas de soltero (o de vuelta al compromiso nupcial) todos los fines de semana. Cada una con un mínimo de siete y hasta unos veinte participantes en la fiesta.

 

“Cada uno de estos fines de semana solo nosotros traemos a Toledo, de media, unas 150 personas que se dejan entre 150 y 200 euros cada una entre el alojamiento, la comida, las copas, las actividades que contratan y lo que compran. Es otro tipo de turismo que sí se gasta dinero aquí, no como otros”, advierte Nouaman Aouraghe, el primer -o uno de los primeros empresarios- que comenzó a organizar packs de un día o fin de semana para este tipo de encuentros prenupciales en Toledo, a través de Toledo Mágico.

 

“Empezamos en 2012. Queríamos hacer algo distinto, original, aprovechando las calles de Toledo, este marco tan incomparable y esta ciudad tan mágica, y empezamos a ofrecer packs con cena y espectáculos”, cuenta este marroquí afincado en Toledo desde hace varias décadas, también escritor, actor, director del grupo de teatro Nedjma y todo un apasionado de la ciudad.

 

“El primer año nos fuimos a Fitur y nos recorrimos la Feria de Turismo contando y entregando información sobre nuestra propuesta. Convencimos así a grandes plataformas como Atrápalo, The Fun Plan o Yumping de que podíamos hacer todo esto. Estoy orgullosísimo de que a partir de nuestra iniciativa se hayan creado otras 5 o 6 empresas más que organizan despedidas de soltero en Toledo porque eso ha abierto más el mercado. Nosotros trabajamos cada año más”.

 

Victor Carrillo es el vocal de los locales de ocio nocturno de la Asociación de Hostelería de Toledo y socio del grupo Cinco Notas, que agrupa a algunos de los locales más frecuentados de la ciudad (El Círculo, Los Clásicos…). También él confirma el empuje que las despedidas han dado a su sector. “Dan alegría. Para nosotros está siendo productivo porque todos estos grupos acaban el día tomando copas y o buscan un lugar para bailar. El turismo cultural no suele ir de copas. Este es un turismo claramente de ocio que deja dinero no solo en las copas, también en dormir, cañear y comer”, señala el empresario.

 

MIL ANÉCDOTAS, COMO LA DEL NOVIO PERDIDO QUE ENCONTRARON DORMIDO AL FONDO DE UNA PISCINA DE BOLAS O LAS CHICAS QUE DETUVIERON EL JUEGO DE ROL PARA BROMEAR CON EL ACTOR QUE SIMULABA UN CADÁVER

 

La mayoría de las empresas que organizan packs de fin de semana contratan con restaurantes de la ciudad menús cerrados para comer o para cenar que como media rondan los 25 euros por persona, con entrantes a compartir, segundo plato, postre y bebida. Y los hay que incluso ya se han especializado en despedidas, como el Toledo Party Restaurant que por 59€, además de la cena y barra libre de sangría y cerveza, recibe a los invitados con photocall y disfraces y termina la fiesta con juegos y karaoke.

 

En la asociación local de hostelería no han evaluado aún con criterios objetivos lo que económicamente este negocio está aportando a la ciudad cada año. “El boom se ha producido desde hace unos tres años y es poco tiempo, pero evidentemente generan negocio”, dice Victor Carrillo. En su opinión la cercanía a Madrid, el que la ciudad sea más barata que la capital y un espacio distinto y tan atractivo tienen mucho que ver con el éxito.

 

El encanto de esta ciudad milenaria, patrimonio de la humanidad desde hace 30 años, fue lo primero que Toledo Mágico quiso aprovechar para el nuevo negocio. No hay despedida en la que no les pidan una gymcana en la que la novia o el novio son protagonistas y recorren el casco histórico superando pruebas. “Les llevamos por los callejones, les metemos en cuevas, les hablamos de sus leyendas, de sus brujas, les paseamos por los rincones más bonitos, por eso también todo esto tiene algo de visita cultural. Muchas son teatralizadas. Nosotros somos actores y creadores de eventos, especialistas del ocio interactivo y esa es la clave de nuestro éxito”, cuenta Nouaman Aouraghe.

 

Parte del equipo de Toledo Mágico.

 

En su empresa trabajan en temporada alta 8 personas dedicadas a organizar la fiesta y a acompañar a los grupos, cifra que se incrementa cuando se acumulan las reservas.

 

Y claro, tanta gente con ganas de pasarlo bien, jóvenes que se casan por primera vez, pero también divorciados a punto de repetir el sí quiero, alguno por tercera vez en su tercera despedida, asegura este empresario, da para muchas anécdotas. Gema Alonso, cofundadora de Toledo Mágico, recuerda un día que perdieron al novio. Al final de la gymcana los amigos no recordaban ni haberle visto durante las pruebas. La búsqueda terminó cuando le localizaron dormido al fondo de una piscina gigante de bolas.

 

“Cada uno de estos fines de semana solo nosotros traemos de media unas 150 personas que se dejan entre 150 y 200 € entre alojamiento, comidas, copas, actividades o regalos”

 

O el grupo de amigas, con la novia a la cabeza, que en vez de seguir el juego de rol con tiempos marcados que habían contratado, prefirieron detenerse y deleitarse toqueteando y bromeando con el guapo actor que simulaba un cadáver durante la actividad y que tuvo más que difícil lo de mantenerse en su papel.

 

Y luego están las jóvenes madres o los jóvenes padres de los novios que no se quieren perder la fiesta y se apuntan de ‘colegueo’. “Más de uno en algún momento se me ha acercado y me ha dicho: oye, esto a mi hijo, no”. Aseguran en Toledo Mágico que ellos son los primeros en tomar medidas y pedir a los grupos que eviten escándalos o molestar a los vecinos de la ciudad. Y no creen que hasta ahora hayan supuesto un problema a considerar.

 

“Hay que garantizar la convivencia y la gente tiene todo el derecho a exigirlo. Nosotros cuando hacemos un evento grande por la calle pedimos permiso y somos muy cuidadosos con la seguridad. Teniendo esto en cuenta, no creo que estos eventos necesiten una regulación especial (como ha empezado a hacerse en alguna ciudad). La experiencia que conozco es que cuando se regulan las cosas, se estropean”.

 

Los striptease han pasado de moda. Ahora se hace tupper sex o tapa tour

 

Solo algún grupo de chicos despistados (que no de chicas, “que suelen ser más originales, alternativas y curiosas”, dicen en Toledo Mágico) siguen pidiendo striptease o pensando en una borrachera monumental como platos fuertes para la despedida. Ahora se busca sorprender al novio o a la novia (aunque a veces son ellos quienes exigen organizarlo todo hasta el mínimo detalle, como si de la boda se tratara) con gymcanas de misterio o relacionadas con juegos de rol, videojuegos o alguna película de moda, que se preparan exclusivamente para ellos. Es la actividad más solicitada en las despedidas de moda en Toledo.

 

Pero hay más para completar el fin de semana: las chicas reservan cada vez más sesiones de tupper sex “en las que una asesora de sexo les muestra lo último en productos eróticos”, cuenta Aouraghe. Se reservan también sesiones de belleza, de maquillaje o manicura, con una asesora; y triunfan, cada vez más, tanto para ellos como para ellas o fiestas mixtas, las sesiones de karaoke y los tapa-tour, que llevan a los participantes de bar en bar, previamente seleccionados y reservados, probando sus mejores tapas.

 

Eso sí, para conseguirlo hay que pasar pruebas: desde ponerse a cantar en el local a conseguir que alguien por la calle cante para el grupo. Los packs se suelen completar hasta con sesiones de humor amarillo, con tirolina por el Tajo o sesión en baños árabes o spa. Los organizadores son tan flexibles que organizan casi un fin de semana a la carta.

 

 

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