‘Cuatro ventanas’ para tomar decisiones eficientes

Hoy, en la zona de optimismo, me gustaría facilitarte una herramienta que procede de la Programación Neurolingüística (PNL) y que es verdaderamente poderosa para darte una visión de conjunto mucho más completa de lo que el sentido común nos lleva a considerar habitualmente cuando nos enfrentamos a una decisión difícil.

 

Se basa en la aplicación de una de las técnicas que la PNL utiliza con frecuencia en los procesos terapéuticos para dar una perspectiva mucho más amplia a los clientes que, en general, suelen utilizar poco el pensamiento alternativo, es decir el pensamiento orientado a generar opciones. Hablamos de las “posiciones perceptivas”. Y que no te asuste el término, no es más que contemplarnos a nosotros mismos desde dentro o mirarnos desde fuera. Por eso se llaman posiciones perceptivas, porque se trata de observarse desde una posición interior o percibirse desde fuera (posición y percepción).

 

Vamos a suponer que tenemos que tomar una decisión. Por ejemplo, hemos de decidir si comprar un coche o no. Lo normal es que valoremos las ventajas y los inconvenientes de comprar el coche. En ese sentido, lo que haremos será hacer una lista de ventajas y una lista de inconvenientes y compararemos el resultado.

 

Las ventajas, entendiendo que siempre son subjetivas, podrían ser: disfrutar un coche nuevo, ahorrar dinero en averías, disponer de un vehículo más eficiente en consumo, disponer de más espacio en el nuevo vehículo para toda la familia, tener más seguridad en caso de accidente, mostrar que progreso económicamente, disponer de un transporte más moderno y ecológico, etc. Y los inconvenientes de comprarlo podrían ser: el desembolso económico que tendría que hacer, el posible enfado de mi familia por hacer un gasto a su juicio innecesario, tener que adquirir una plaza de garaje para preservar el coche nuevo, tener que incurrir en un gasto del seguro más caro, etc.

 

Podríamos haber considerado las opciones con la clásica comparación, pero ampliar el espectro de análisis a dos nuevos escenarios nos ofrece una panorámica mucho más amplia.

 

La aportación de la técnica de las “cuatro ventanas” consiste en añadir dos posiciones nuevas. Por un lado, las ventajas de no comprarte el vehículo y los inconvenientes de no comprártelo. Francamente, no es lo mismo. De hecho, prácticamente multiplicamos por dos el campo de opciones y de análisis que habitualmente solemos considerar.

 

Por ejemplo una ventaja de no comprar el vehículo es que tu nivel de ahorro permanece intacto, tu familia no se enfada contigo por el gasto, no tienes que quebrarte la cabeza buscando coche nuevo, no tienes que pasar una semana estudiando el manual de instrucciones, no tienes que preocuparte de que le suceda nada al dormir en la calle, etc. Desde otra vertiente, los inconvenientes de no comprarte el coche son: el consumo seguirá siendo alto, tienes que vivir con la preocupación de que en cualquier momento pueda dejarte tirado, en caso de accidente tu riesgo para la seguridad es mucho más alto, etc.

 

Obviamente, podríamos haber considerado todas estas opciones simplemente con la clásica comparación de ventajas e inconvenientes, pero el hecho es que ampliar el espectro de análisis a dos nuevos escenarios nos coloca en una posición con una panorámica mucho más amplia.

 

Personalmente, utilizo cuatro cuadrantes y en cada uno coloco una batería de opciones: ventajas de comprar, ventajas de no comprar, inconvenientes de comprar e inconveniente de no comprar, o cualesquiera que sean las cuatro alternativas (ventajas e inconvenientes de hacer algo o no hacerlo). Después, intentó mirar desde fuera, como si no fuera asunto mío, y trato de ser objetivo en la medida de lo posible con todo el abanico de opciones que haya creado (aquí está el cambio de posición perceptiva de primera a tercera persona). Para finalizar, reflexiono y decido.

 

En resumen, la técnica para la toma de decisiones de “las cuatro ventanas”, consiste en analizar los aspectos positivos y negativos de hacer algo y de no hacerlo, tomar distancia, valorar con todas las opciones posibles y decidir. Personalmente, ha sido un recurso que ha cambiado mi modo de tomar decisiones. Espero que te haya resultado útil el recuso. Pruébalo, te aseguro que te van a sorprender los resultados. Nos vemos en la zona de optimismo. Si quieres contactar conmigo para cualquier duda o consulta puedes hacerlo a través de mi página web: www.pedrosalvador.es

 

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