COSPEDAL SE QUEDA SOLA PARA SER REELEGIDA PRESIDENTA DEL PP

Cospedal y su equipo directivo saludan a los asistentes al XIII Congreso del PP de Castilla-La Mancha.

 

No hubo más candidatos para presidir el PP de Castilla-La Mancha en su XIII Congreso, ha sido pues reelegida. Sin embargo lo que debía de haber sido un paseo triunfal y el primer acto electoral para recuperar el gobierno regional también  ha sido un camino plagado de torpezas provocadas por la presentación de otra candidatura, la del presidente del PP de Puebla del Príncipe,Tomás Medina, cuestionando los multicargos de Cospedal.

ha sido la única candidata toda vez que en la primera vuelta, donde votan los militantes que se inscribieron para ello, obtuvo más del 50% de los votos en todas las provincias y sacó a su rival Tomás Medina más de 15 puntos.

 

Según las normas aprobadas en el último congreso nacional, con esos números no necesitaba ir a la segunda vuelta que consistiría en que los 734 compromisarios elegidos para ir al congreso voten quien ha de presidir el partido en Castilla-La Mancha. Cospedal consiguió 2.694 votos frente a los 112 que obtuvo Medina. Una diferencia de cifras muy amplia que sin embargo no consiguen esconder que Cospedal solo ha conseguido el apoyo de un 5% de los militantes del PP, puesto que este partido tiene censados a 52.000 en toda la región. La inmensa mayoría no ha hecho intención de participar en el proceso. Baste decir que la propia Cospedal había presentado su candidatura avalada por 2.602 militantes, muy pocos menos de los que luego la votaron.

 

En realidad presentó alrededor de 4.100 avales pero 1.500 de ellos fueron anulados por el comité organizador del Congreso. Bastaban 90 avales para presentar la candidatura. Tomás Medina, presidente del PP de La Puebla del Príncipe, Ciudad Real, población de poco más de 700 habitantes, presentó 143 avales. Desde un principio los dirigentes regionales del PP se mostraron contrariados con la presentación de un candidato frente a Cospedal, máxime cuando éste enarbolaba la misma bandera que Francisco Risueño, el militante de San Clemente, Cuenca, que con su enmienda en el congreso nacional contra la acumulación de cargos se atrajo las iras de la dirección regional del partido. Y es que casi gana, perdió por 25 votos en un extraño recuento que provocó silbidos entre los compromisarios y algún grito de “tongo”. De haber salido adelante la enmienda, Cospedal no hubiera podido presentarse a presidenta regional del partido sin abandonar antes el de secretaria nacional.

 

Cospedal además acumula los cargos institucionales de diputada en el Congreso y ministra de Defensa. A raíz de la polémica, desde el aparato regional del PP se organizó una campaña, que pretendía ser espontánea, por la que cargos del partido mostraban su apoyo y adhesión a la ministra y pedían que se presentara a la reelección como presidenta del PP regional. No quería Cospedal y su equipo que volviera a hablarse de sus múltiples cargos. No temían por el resultado del Congreso, pero la ministra aguanta mal que surja ese asunto y eso pone en tensión a su núcleo duro en el partido, que se movilizó para evitarlo. Tomás Medina denunció que estaba recibiendo presiones en ese sentido.

 

Coincidiendo con ello el comité organizador del Congreso, en una primera intervención, rechazó la candidatura de Medina por considerar no válidos 90 de los avales presentados, la mayoría por no estar al corriente de pago en la cuota. El presidente del PP de Puebla del Príncipe contra atacó, primero demostrando que estaban al corriente de pago en la cuota, y luego señalando que debía de anularse la candidatura de Cospedal porque no la presentó personalmente, como obligan las normas del partido. Lo hizo el secretario regional, Vicente Tirado, porque Cospedal estaba de viaje en su condición de ministra de Defensa.

 

El comité organizador que preside el alcalde de Talavera, Jaime Ramos y cuenta como vicepresidenta a la senadora toledana, Carmen Riolobos, y portavoz del mismo al secretario del PP toledano, Jesús Labrador, se defendió de su primera decisión señalando que aunque las cuotas estaban pagadas, eso se había hecho en grupo y no personalmente por cada uno de los militantes como, también, dictan las normas del partido. Finalmente no tuvo más remedio el comité que ser flexible, pues un planteamiento riguroso para Medina sería mal visto si no se aplicaba de la misma manera a Cospedal. Fue la primera y única victoria de Medina que decía : “Se resquebraja la burbuja cerrada del núcleo duro del PP formada por los multicargos del partido. Estos han tenido que aceptar lo que es de justicia, no les ha valido actuar con mala fe, tal y como pretendían, pues sus comportamientos demuestran que no creen en la democracia. En este XIII Congreso regional se ha intentado impedir que prospere otra candidatura que no fuera la de Cospedal”

 

No acabaron ahí los inconvenientes para Medina que, según denunció, estaba recibiendo presiones de diputados de Ciudad Real para no presentarse. En esta línea se dio a conocer una grabación telefónica de una conversación que Medina mantuvo con la diputada del Congreso y presidenta de la Asociación de familias y mujeres del Medio Rural (AFAMMER), Carmen Quintanilla y en la que ésta le decía: “Te has cavado tu propia tumba en el Partido Popular, porque la que manda es Cospedal, la secretaria general es Cospedal, la ministra es Cospedal. Vamos a ver, es un perrillo ladrador contra un oso y el oso devora al perrillo ladrador. Y el que no se da cuenta, pues hace el ridículo”. Cuando Medina la preguntaba qué quería decir con que se había cavado su tumba, Quintanilla contestó: “si, para toda la vida”.

 

Al conocerse la grabación, Cospedal salió al paso con un comunicado en el que, poniendo el acento en que la grabación se había hecho sin la autorización de la diputada, se desmarcaba de las palabras de esta señalando: “Las opiniones mantenidas sobre este asunto por personas distintas, a favor o en contra de cualquier candidatura, son personales e intransferibles”. No se amilanó Medina y anunció que iba a pedir la anulación de la candidatura de Cospedal y del Congreso por considerar que no se estaban dando las condiciones de neutralidad necesarias. Denunciaba que solo pudieran votar una mínima parte del partido. “Se quiere despreciar al 80 por ciento de los afiliados, que son los del medio rural, con independencia de que estén o no al día de sus cuotas, para que no participen en la primera ronda”, decía. Finalmente no pidió la anulación del Congreso; pero sí puso una demanda civil en los juzgados de Ciudad Real contra el PP regional por vulneración de derechos fundamentales. Considera que la organización del congreso se ha saltado las normas para favorecer la candidatura de Cospedal. De prosperar la demanda, el Congreso podría quedar invalidado en unos meses.