“CORRERÉ MIENTRAS EL CUERPO AGUANTE”

Teresa Escobar, la infatigable y veterana atleta toledana, ha vuelto a proclamarse subcampeona de Europa en media maratón por equipos. A sus 59 años se propone como reto ilusionante volver a correr el maratón de Nueva York.

Teresa Escobar en Portugal, donde ha vuelto a proclamarse subcampeona de Europa.

Teresa Escobar en Portugal, donde ha vuelto a proclamarse subcampeona de Europa.

 

Menuda, vivaz, cariñosa, una deportista de los pies a la cabeza, apreciada dentro y fuera del atletismo (en 2014 el ayuntamiento de Toledo la nombró hija adoptiva de la ciudad), Teresa Escobar acumula en 32 años de trayectoria deportiva 22 medallas de oro, plata y bronce en los campeonatos de España, ha sido dos veces campeona del mundo por equipos: en media maratón en Canadá (2009) y en cross en Budapest (2012) y ha ganado cientos de carreras populares.

 

Termina otra excelente temporada.

 

Al campeonato de España de media maratón no pude ir porque estaba lesionada, pero ya en marzo fui bronce en el nacional de 10 kms en ruta en Alcañiz y en el Europeo que se ha celebrado ahora en Portugal he quedado segunda por equipos en media maratón. Hace diez años también allí fui plata en el Europeo de cross y claro piensas: ¿quién me iba a decir a mí entonces que iba a volver? Después de tantos años corriendo, esto ya era impensable. Y ahora en verano, que es cuando mejor corro yo, tengo muchas pruebas populares y estaré en todas las que pueda.

 

 

Después de tantos triunfos, ¿uno se acostumbra a ganar, le da menos importancia cuando llega el primero?

 

No, no. No te acostumbras a ganar. Recuerdo cuando estaba en el podium en Budapest con la bandera de España, llorando, y me decía: ¡madre mía! ¡Si es que no todo el mundo llega hasta aquí! Vamos pasando de unas categorías a otras y te encuentras con tanta gente diferente, de tantos sitios. Y ahora en veteranos con gente nueva que se ha incorporado hace poco tiempo a correr, que no había hecho deporte en su vida y entrena para cuidarse un poco más y mantenerse en forma, porque el entrenamiento te da calidad de vida.

 

Toledo es una cuna del atletismo. Aquí hemos tenido siempre atletas de élite y muy buenos entrenadores

 

¿Qué consejos daría a estos atletas que se inician tarde?

 

Que lo tomen con calma y con precaución porque a ciertas edades ya hay que escuchar al cuerpo y no hacer barbaridades, recomendaría además hacer un chequeo médico para evitar sorpresas. Y para no aburrirse ir en grupo porque motiva más. Ahora hay gente corriendo por todos sitios, cuando yo empecé no veías a nadie.

 

Y para competir, ¿qué handicap impone la edad?

 

Es más difícil recuperarse de una lesión. Antes las superabas en 15 días y ahora tardas dos meses en ponerte un poquillo a punto para poder ir a un campeonato porque las lesiones son muy duraderas. Tienes que seleccionar las pruebas. En este último campeonato de Portugal un corredor de 90 años terminó en su tiempo la media maratón. No hay edad para correr, solo hace falta que uno pueda y tenga ganas. Mira Juan López, con 65 años se puso a correr y ha sido campeón de España.

 

Corriendo el maratón de Nueva York en 1994

Corriendo el maratón de Nueva York en 1994

 

¿Cómo se prepara ahora para competir?

 

Entreno casi todas las tardes en la Escuela de Gimnasia hora y media como mínimo, pero depende lo que esté preparando. Si son carreras de 8, 10 o 12 kms o si es la media maratón que como mínimo tienes que hacer 15 kms diarios cuatro días a la semana. Y si preparas una maratón son entrenamientos diferentes de dos horas todos los días de la semana. Ahora ya entreno casi más por sensaciones o por cómo me encuentre. Son muchos años y una se conoce tan bien que ya sabe si un día puede hacer más kilómetros o tiene que dejarlo para no acumular cansancio y además correr sin rendir lo que debe. Y luego los fines de semana ando de carrera en carrera, de pueblo en pueblo, porque a mí me gustan mucho las pruebas populares y voy a todas las que puedo. Lo haré mientras el cuerpo aguante y las piernas me lo permitan. A veces me sorprendo, como el otro día cuando escuché a una señora decir: mira, esta mujer estuvo el otro día corriendo en Mora. La gente sí que se fija en nosotros.

 

¿Cuál es su próximo reto?

 

La temporada comenzará en noviembre, pero lo que más ilusión me hace ahora es volver al Maratón de Nueva York en 2019, cuando se cumplan sus bodas de oro. Ya voy a hacer la inscripción junto a otra compañera con la que lo corrí en 1994 porque hay que reservar ya el dorsal para poder participar dentro de tres años. Aquel maratón que corrimos fue una de las carreras en las que más me he divertido. Fui con otros setenta y tantos corredores de Toledo y Talavera y disfrutamos de todo y de todos los ambientes por los que íbamos pasando. Era un espectáculo. Lo pasamos muy muy bien. Y además allí no se cierra la meta, puedes tardar 5 horas o hacerlo en un día entero, lo que necesites.

 

¿Qué le ha dado el atletismo?

 

Muchas satisfacciones. Muchas. Si no hubiera sido por el atletismo no hubiera conocido a tantísima gente como conozco ni hubiera viajado y conocido tantos sitios. Tienes que renunciar a cosas porque son muchas horas de entrenamiento si te lo tomas en serio y eso te quita de hacer otras actividades, pero si eres feliz corriendo la verdad es que no te importa. Yo renuncio porque me gusta mucho lo que hago. Por ejemplo a las vacaciones, pero porque prefiero reservar días para irme a una prueba que estar en la playa.

 

¿Cómo empezó en este deporte?

 

Mi primera carrera fue en mi pueblo, en Menasalbas, cuando tenía ya 27 años. Lo habíamos hablado de broma entre las amigas y al final me dejaron tirada y allí me vi sola. Quedé segunda. Y luego ya en Toledo vi un cartel que anunciaba una carrera popular y me apunté. Llegué la última, pero alguien se me acercó y me propuso entrenar con Rosique, que entonces todavía no era tan famoso como ha llegado a ser gracias a su esfuerzo, porque ahí estaba con el atletismo las 24 horas del día y algo más y la verdad es que era como nuestro padre. Al principio era la única mujer y me parecía aburridísimo, pero iba ganando por los pueblos y así me enganché.

 

No hay edad para correr, solo hace falta que uno pueda y tenga ganas, pero con los años es más difícil recuperarse de una lesión

 

¿Se acuerda de su primera medalla en un campeonato de España?

 

No, pero sí de lo primero que fue importante para mí: la copa que gané en el cross de Sonseca, que además era su primera edición. Alucinaba en colores. Esa copa sí que la conservo como oro en paño. Luego ya he ido seleccionando porque no puedo quedármelas todas. Muchas las regalo.

 

A finales de junio se celebra en Toledo el Campeonato de España de Promesas. ¿Cómo ve el atletismo toledano?

 

A Luqui (Lucas Búa, campeón de España absoluto en 400 metros) le conocí con 4 añitos y me decía: no, si el que gana es mi hermano. Y ahora es espectacular y con la edad que tiene… y con lo guapo que es! Un chico tan sencillo, muy normal, no le da la mayor importancia, le ves tan humilde, con los pies tan en el suelo. Y luego tenemos a Irene Sánchez Escribano, campeona de España de 3.000 metros obstáculos el año pasado, a quien también conozco desde chiquitita. He ido a correr con ella a cantidad de sitios, también como delegada de la selección de Castilla La Mancha. Toledo es una cuna del atletismo, es nuestro deporte rey, aquí hemos tenido atletas de élite desde siempre, como José Luis González, Montero o Julio Rey. Y muy buenos entrenadores como Martín Velasco o Rosique.

 

¿Cómo lleva el ser toda una referencia en el deporte toledano?

 

Es una gran satisfacción si es así, sobre todo entre los muchachos, pero bueno yo vivo con mucha normalidad y con mucha humildad, siempre soy la misma. Se gana más, sobre todo amigos, siendo sencillos que con la prepotencia.

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