Conocimiento y saber

La elaboración de cualquier programa, plan estratégico o medida puesta en marcha conlleva de estudios e informes previos para poder ajustar los objetivos perseguidos con las necesidades reales. Sin embargo, en el sector agrario y ganadero, asistimos en numerosas ocasiones a documentación anticuada y datos obsoletos, lo que conlleva al fracaso de cualquier medida.

 

Pongamos por ejemplo el decreto de 2009 por el que se declara el conejo de monte como especie cinegética de interés preferente en la región. Pues bien, la realidad es que la especie se convirtió en plaga porque la normativa se basa en estudios obsoletos. Incluso, la información de la propia estructura del sistema agrario (tipología de las explotaciones, cosechas, superficie de regadíos…) se publica muy de tarde en tarde y muchas veces con datos estadísticos a base de encuestas que no ofrecen resultados precisos. Por tanto, para poder aplicar medidas horizontales eficaces y, paralelamente una modelo de política agraria, necesitamos de información previa y real.

 

La investigación y el desarrollo se presentan indispensables para conseguir el crecimiento económico y la generación de empleo deseado. La inversión en I+D+i (Investigación, Desarrollo e Innovación) es el futuro de la agricultura y la ganadería, una de las soluciones más factibles para luchar contra la situación de decadencia que atraviesa el sector. Como señalan algunos expertos, “la I+D+i es una realidad que se va imponiendo poco a poco y que contribuye a avanzar y conquistar nuevos hitos en su productividad y competitividad. La innovación tecnológica es una necesidad para que el tejido productivo y empresarial pueda ser competitivo en una economía cada vez más globalizada”.

 

Partiendo de esta convicción, ASAJA de Castilla-La Mancha ha comenzado a trabajar con la Universidad de Castilla-La Mancha para poner en marcha proyectos y estudios que sirvan de base para el posterior desarrollo de planes y programas en el sector agrario. El propio rector de la UCLM, Miguel Ángel Collado, valoraba muy positivamente nuestros planteamientos porque entiende que la propia Administración necesita del saber y del conocimiento para tomar las decisiones correctas.

 

Así, dentro de nuestras propuestas, está la de conseguir caracterizar y definir las explotaciones tipo en Castilla-La Mancha, o elaborar un análisis completo de las perspectivas de futuro en el diseño y aplicación de la Política Agraria Comunitaria en la región. Incluso vincular proyectos de innovación al sector agrario con la aplicación del Programa de Desarrollo Rural en la región. En materia hidráulica, también se precisa más información, máxime cuando en esta región hay un déficit de agua tan importante. Por ello, desde la organización hemos planteado a la Universidad estudios vinculados a la identificación de nuevas zonas regables, informes jurídicos sobre el agua, obras e infraestructuras necesarias, etc.

 

La finalidad última es el desarrollo económico y profesional de la agricultura, y para ello, hay que fomentar un nuevo modelo que establezca que dentro de 20 años, la región va a contar con 500.000 hectáreas de regadío y 1.500 hectómetros cúbicos para disponer en la región, por ejemplo. También hemos planteado informes sobre cultivos en zonas vulnerables o afectadas por protección ambiental, estudios sobre el desarrollo de sistemas potenciales de aseguramiento de cultivos, producciones y rentas e incluso potenciar un Observatorio regional de producciones, precios, costes, rentas y cadena alimentaria. Las nuevas investigaciones brindan un gran número de oportunidades. Sin embargo, salvo que estas posibilidades se vean respaldadas por un esfuerzo institucional capaz de garantizar la participación, la educación y la formación en materia de nuevas tecnologías, persistirán los viejos problemas vinculados a las zonas rurales.

José María Fresneda

José María Fresneda

Secretario general ASAJA Castilla-La Mancha
José María Fresneda