Congresos, ¡el líder gana!

Los Congresos normalmente se convocan para reforzar al líder, si no lo tienes claro puedes esperar dos años para celebrarlos, como ha hecho el PP. El líder gana casi siempre, por más que en la previa surja alguien dando patadas en las espinillas. Este año que, como aquel que dice, acaba de empezar ya hemos asistido a tres congresos de partidos nacionales que se han saldado con amplia victoria del líder respectivo. El cuarto será el del PSOE; pero como no tienen líder definido, tampoco prisa por celebrarlo.

 

El primero el de Ciudadanos, que resultó poco mediático, por eso de que no había dudas sobre el ganador y, posiblemente, porque algunos poderosos con mando en plaza en distintos medios de comunicación consideran que ya ha cumplido el papel para el que fue diseñado y no piensan darle mucho más aire. Albert Rivera ganó, ideológicamente dejaron atrás la socialdemocracia y se abrazaron todo lo fuerte que podían al liberalismo; pero poca gente se ha enterado de esto último.

 

Los libros de historia cuentan que cuando Carrillo propuso dejar el leninismo y Felipe González el marxismo los debates fueron encendidos, aunque el líder siempre gana, salvo Pedro Sánchez, y al final consigue que se haga lo que dice. No ocurrió lo mismo con la redefinición ideológica de Ciudadanos, en cuanto a debate, sí en cuanto aprobarla.

 

El artista Fernando Barredo, Loc, aprovechó su minuto de gloria en el Congreso de Podemos para dar a conocer la plataforma Imagina Podemos

 

El segundo y tercero lo hicieron a la vez, en un error de cálculo de Podemos. Fueron el de este partido y el del PP. Mariano Rajoy ganó más que nunca en un Congreso cuando teóricamente debía de tener menos fuerza. No ha necesitado pactar con nadie, solo consigo mismo. No le han hecho falta arriesgados apoyos como los que necesitó en su día de los valencianos Francisco Camps y Rita Barberá. El PP de Madrid, siempre molesto en tiempos de Esperanza Aguirre, le ha puesto en esta ocasión la alfombra roja de los grandes festivales.

 

No ha habido barones que asomaran la cabeza y a la prensa, a la que siempre hay que entretenerla con algún tipo de lucha de gladiadores, con algo que suene a discrepancia y competición, se les ha ofrecido el duelo Martínez-Maillo – Cospedal. La pelea por el número dos del partido que, formalmente, ha recaído en la segunda; pero funcionalmente en el primero. Gusta de esas cosas Rajoy, al más puro estilo Maquiavelo, lo que pasa es que siempre le toca a Cospedal formar parte del tándem. Primero fue contra Soraya Sáenz de Santamaría y perdió y ahora con Martínez-Maillo con el que tampoco lleva buen camino de victoria. Ahora Cospedal debe decidir si sigue como Presidenta del PP regional o deja a su hombre de confianza, Vicente Tirado. Será lo que quiera, nadie va a obligarla, poder le sobra para mantener todos los cargos; pero le recomiendan no hacerlo, los que se atreven.

 

En Podemos se ha cumplido la máxima de victoria del líder; pero hay más dudas de que eso se traduzca en una victoria del partido. Tal como se habían puesto las cosas y en el agujero que ello mismos se habían metido, al final han conseguido sacar la cabeza, veremos si el resto. El Congreso celebrado es la señal de salida para otros congresos, entre ellos el que nos afecta, el de Castilla-La Mancha. El secretario regional, José García Molina, alineado a las tesis de Pablo Iglesias que ya le ha mostrado su apoyo, intentará renovar y en contra esta vez va a contar con un grupo, Imagina Podemos, que ha dado muestra de cierta capacidad de organización y, sobre todo, de ganas de cambiar cosas que consideran no se están haciendo bien.

 

Imagina Podemos apoyaba la candidatura de Podemos en Equipo, de hecho la encabezaba la albaceteña María José Martínez Lirola que, con toda probabilidad, será rival de García Molina para la secretaría regional. No salió elegida, aunque si obtuvo prácticamente el doble de votos que el parlamentario de Podemos por Guadalajara, David Llorente, quien encuadrado en la lista de los anticapitalistas tampoco salió elegido.

 

Sabían que no conseguirían resultados en el Congreso, no eran conocidos, todo se ventilaba entre dos y un poquito anticapitalistas; pero buscaban visibilidad y la obtuvieron. Uno de sus más destacados miembros, Fernando Barredo, conocido en los ambientes artísticos toledanos como Loc, tuvo su minuto de gloria en el Congreso y lo aprovechó, multiplicándolo, como el pan y los peces, en muchos minutos en las televisiones y en las redes sociales. Fue cuestionando a la comisión de garantías y dejando en entredicho al todopoderoso Pablo Echenique. Ya se les conoce, que es lo que querían.

Francisco José Gómez Herruz
Francisco José Gómez Herruz

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