Condena, sanción y reparación

Éste es el suceso: cinco camiones españoles, dos de ellos castellano-manchegos, son abordados por un centenar de viticultores franceses que vierten a la calzada los miles de litros de vino que portaban en sus cubas a modo de protesta por la llegada de una producción a la que acusan de hundir los precios. Un ataque directo a un sector fundamental de la economía regional, el vitivinícola.

 

La respuesta: inmediatamente portavoces, políticos y agentes sociales condenan el ataque y se piden responsabilidades. Algunos recuerdan que la normativa europea prevé sanciones a aquellos Estados miembros que no faciliten el correcto funcionamiento del mercado interior y, en caso de inacción, se podría abrir un expediente sancionador. Pero desde ASAJA de Castilla-La Mancha insistimos en que también hay que reparar los daños y poner medidas para evitarlos.

 

De hecho, basta con no vulnerar el Tratado Constitutivo de la Comunidad Europea acordado por los Estados miembros. Según dicho Tratado, en su artículo 288, segundo párrafo, la Comunidad deberá reparar los daños causados por sus instituciones o sus agentes en el ejercicio de sus funciones, de conformidad con los principios generales comunes a los Derechos de los Estados miembros. Para su correcta aplicación en materia de libre circulación de mercancías entre los Estados miembros, en 1998 se desarrolló el Reglamento (CE) Nº 2679/98 del Consejo de 7 de diciembre, también conocido como Reglamento “Fresas”.

 

Este reglamento contempla un mecanismo de ”alerta rápida” que deja en manos de la CE, una vez advertida de que se han producido problemas, la potestad de exigir a las autoridades del Estado miembro responsable del bloqueo que adopten medidas para garantizar la libre circulación en un plazo de cinco días. El reglamento no precisa ni el tipo de medidas que deben aplicarse ni posibles indemnizaciones a los afectados, pero abre la vía a que se puedan presentar reclamaciones judiciales por daños y perjuicios.

 

Así pues, según la legislación europea, se deben reparar urgentemente los daños causados a los afectados tras incumplir, por parte de Francia, la normativa de libre circulación de mercancías, no sólo por causar graves pérdidas sino también por no evitar su prolongación. Las nuevas tecnologías han permitido grabar las imágenes en las que se observa la pasividad de las fuerzas y cuerpos de seguridad ante los ataques, y este punto también hay que tenerlo en cuenta porque, como bien define la normativa, hay que evitar que continúen produciéndose los actos. Concretamente, el Reglamento “Fresas” define como obstáculo a la libre circulación de mercancías entre Estados miembros a aquél que provoque una perturbación grave de la libre circulación de mercancías, impidiendo, retrasando o desviando, físicamente o por otros medios, su importación, su exportación o su transporte desde un Estado miembro o a través de éste, ocasione una grave pérdida a los particulares perjudicados, y exija acción inmediata a fin de evitar la prolongación, extensión o agravamiento de la perturbación y la pérdida mencionadas.

 

No es la primera vez que ocurren actos vandálicos en Francia que vulneran la normativa europea e impiden el paso de los productos españoles, ya hemos vivido en el pasado episodios muy similares, por lo que desde la organización agraria ASAJA ya hemos exigido que se cumpla la ley y se tomen las medidas oportunas para que los productores franceses dejen de responsabilizar a los agricultores españoles de sus problemas agroalimentarios. Y exigimos la reparación a los afectados, como contempla la ley.

José María Fresneda

José María Fresneda

Secretario general ASAJA Castilla-La Mancha
José María Fresneda