Con el paso cambiado

Juan Carlos Girauta, como candidato al Congreso de los diputados por Toledo, Carmen Picazo, candidata de Ciudadanos a la presidencia del Gobierno regional, y David Muñoz encabezando la candidatura al parlamento autonómico por Toledo fueron los elegidos en las primarias de Ciudadanos: ninguna sorpresa, eran quienes quería la dirección nacional del partido. Algo más de la mitad de la militancia no participó en el proceso. Día de alegría y de tristeza para el que ha sido portavoz de Ciudadanos en el Congreso de los Diputados. Alegría porque el 79% de los que votaron lo hicieron por él, con lo cual podrá dejar el escaño de Barcelona y optar al de Toledo que le pilla más cerca y donde piensan en su partido que será fácil conseguirlo. En caso contrario no se hubiera presentado por Toledo, es uno de los hombres fuertes de Cs. Este partido, desde que tomó fuerza a nivel nacional, se ha enfrentado a dos elecciones generales, en la primera consiguió por poco un diputado por Toledo y en la segunda, meses después, lo perdió también por poco. Ahora piensan que con la subida en votos que se le augura resultará fácil recuperar el diputado.

 

No ha sido sin embargo una candidatura que haya pasado sin crítica interna. Uno de sus adversarios, Pedro Moraleda, se presentaba, decía, no para pedir el voto sino para utilizar ese medio para llegar a la militancia, puesto que no existe otra manera in terna para comunicarse, y pedir que no le votaran. Aducía: “cómo es posible que después de 4 años de implantación en Toledo, la dirección nacional considere que es mejor que nos represente una persona que no ha convivido con nosotros”. También consideraba Pedro Moraleda que sería perjudicial para Girauta cuando le preguntaran “qué opina del trasvase, por qué han cerrado algunas sedes en periodo preelectoral” , “qué van a hacer para que baje el desempleo en la comarca de Talavera” o “a qué se debe el que se hayan suprimido los grupos de WhatsApp entre los militantes de todas las agrupaciones de la provincia”.

 

La llegada de Girauta no ha sido sin crítica interna. Uno de sus adversarios no quería el voto, se presentó solo para poder criticar la candidatura del diputado catalán

 

La tristeza le vino a Girauta por lo ocurrido en Castilla y León al día siguiente de su victoria toledana. Y es que había sido un firme defensor, de hecho hasta allí fue, de la ex militante del PP y presidenta de las Cortes de esa comunidad hasta su dimisión a finales de febrero, Silvia Clemente, quien se presentó a las primarias de Ciudadanos para presidir el gobierno de Castilla y León. De primeras la dieron ganadora por 35 votos; pero su rival planteó que había habido situaciones irregulares como que había 81 votos más que militantes habían votado y que 50 votos se emitieron desde el mismo ordenador a las 3 de la madrugada del sábado y otros 30, se conoce que todavía las cifras no daban, desde el mismo ordenador a las 7 de la mañana. La dirección nacional no tuvo más remedio que dar marcha atrás y dejar a Silvia Clemente sin candidatura. Intentar pasar el asunto como un error, cuando tanto se había volcado la dirección, entre ellos nuestro Girauta, a favor de la parte que salía beneficiada por el pucherazo no sé si será suficiente para tranquilizar a los partidarios.

 

Carmen Picazo, la concejala del ayuntamiento de Albacete que también la dirección nacional encumbró a candidata a presidir Castilla-La Mancha por Ciudadanos lo ha tenido más fácil, a pesar de ser totalmente desconocida, salvo en Albacete. Y es que Orlena de Miguel, quien durante este tiempo ha sido la portavoz del partido en la región y la única que había mostrado intención de presentarse a las primarias, abandonó la batalla antes de darla porque, dijo: “así se lo había pedido el partido”. En todo caso y puesto que en Ciudadanos nacional se piensa que sus votos pueden ser definitivos a la hora de elegir presidente en Castilla-La Mancha, la llegada de Girauta a Toledo y el interés de controlar todos los procesos de primarias algo tienen que ver. Cuando pensaban que las generales serían después de las autonómicas y municipales, también se pensaba que Castilla-La Mancha pudiera ser moneda de cambio y una especie de algodón que limpiara imágenes como la de la plaza de Colón o el gobierno de Andalucía. Aún lo piensan. Tanto pedir elecciones y al final les pillan con el paso cambiado.

    

Francisco José Gómez Herruz

Latest posts by Francisco José Gómez Herruz (see all)