Cómo refrescarte en verano de forma saludable

 

Beber una cantidad suficiente de agua es importante para tu salud. Un adulto sano alcanza sus necesidades de agua bebiendo según su sensación de sed. Las necesidades de agua del organismo se alcanzan a través de las distintas bebidas que consumes y alimentos como las frutas, hortalizas o lácteos que también contienen una gran cantidad de agua.

 

El agua ejerce una serie de funciones muy importantes en tu organismo, como ayudar a mantener una temperatura corporal adecuada y eliminar componentes de desecho a través de la orina, el sudor, etc.

 

Algunas circunstancias y situaciones hacen que determinados grupos de población requieran de un mayor aporte de agua que el resto, por ejemplo, personas muy activas que realizan una gran cantidad de ejercicio físico, personas que trabajan en condiciones muy calurosas o los adultos mayores.

 

Cuando hablamos de pérdida de peso, no son pocas las dietas que prometen rápidos resultados. Sin embargo, en cualquier dieta, para perder peso, debes ingerir menos calorías de las que gastas. La mayoría de las personas intenta reducir su ingesta calórica centrándose únicamente en la comida, pero otra manera de reducir calorías es pensando si las bebidas que tomas son adecuadas para tu objetivo, ya que puede llegar a suponer un total de calorías muy superior a lo que te imaginas.

 

Las calorías de las bebidas aparecen en la etiqueta en el apartado de información nutricional, pero mucha gente no se da cuenta de la cantidad de calorías que las bebidas pueden estar aportando a su ingesta diaria.

 

Muchas veces es difícil reconocer si una bebida es azucarada viendo la etiqueta, ya que los azúcares añadidos suelen aparecer con una gran cantidad de nombres diferentes en la lista de ingredientes. Algunos de los más habituales son: fructosa, jarabe de maíz alto en fructosa, concentrado de zumo de frutas, azúcar, jarabe de maíz, sacarosa, dextrosa. Si alguno de estos nombres aparece en tu bebida, estás bebiendo una bebida azucarada y, por tanto, aportando un extra de calorías a tu ingesta diaria.

 

Para evitar esto, has de tener en cuenta que el agua es siempre la mejor bebida, puesto que no contiene ni azúcares, ni edulcorantes ni alcohol. El resto de componentes que puedan aparecer en algunas bebidas (minerales, antioxidantes, estimulantes, etc.) no conllevan ningún beneficio respecto al agua y algunos, como el exceso de azúcar o el alcohol, son perjudiciales para tu salud.

 

Si te apetece tomar alguna bebida distinta del agua por aportar un sabor diferente, a continuación, te presento algunas recetas para preparar aguas infusionadas con frutas, hierbas aromáticas o especias que son opciones mucho más saludables que cualquier bebida comercial que puedas adquirir.

 

Preparar estas aguas infusionadas es sencillo. Simplemente tienes que añadir los ingredientes en una jarra o una botella y dejarlo reposar durante un tiempo en el frigorífico. Para beberlo, puedes utilizar una pajita o simplemente colar la fruta.

 

Algunas ideas de sabores:

 

– Limón en rodajas y arándanos (aplastados o cortados en mitades para conseguir más sabor)

 

– Sandía cortada en cubos y 2-3 hojas de albahaca

 

– Cerezas aplastadas y lima en rodajas

 

– Mango cortado en dados o aplastado y un trozo de jengibre.

 

Por último, si crees que no estás bebiendo lo suficiente, quizás estos consejos puedan ayudarte a aumentar tu consumo de agua a lo largo del día:

 

– Congela una botella de agua por la noche y llévala contigo al trabajo para tener fácil acceso a agua fría durante todo el día. Si además utilizas una botella reutilizable, estarás ayudando al medio ambiente.

 

–  Elige siempre agua en lugar de bebidas azucaradas, energéticas o deportivas (salvo que seas un deportista con un entrenamiento intenso). Estas bebidas habitualmente contienen una gran cantidad de azúcar añadido, lo que te estará aportando más calorías de las que necesitas. Si eliges agua, te ayudará a controlar tu peso.

 

– Elige agua cuando vayas a comer fuera. No solo reducirás calorías, sino que ahorrarás dinero.

 

– Si has decidido tomar una bebida azucarada o algún otro refresco, simplemente opta por las latas o los vasos más pequeños, en lugar de los tamaños más grandes para reducir la cantidad.

 

Espero que estas ideas te ayuden a refrescarte en verano cuidando tu salud y te resulten apetecibles.

 

OLAKINO

Steven de la Peña Mcclafferty

Dietista – Nutricionista

Contacto: @olakinonutricion

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