Cómo evitar los excesos en Navidad

 

Se acerca la Navidad, y con ella esas reuniones con familiares en las que nuestras mesas se llenan de comida y bebida con motivo de celebración. Desde esta sección queremos proponerte una serie de consejos para que puedas disfrutar de la Navidad sin hacer excesos.

 

  1. Echa un vistazo a los aperitivos que hay encima de la mesa, elige los que más te gusten y ponlos en tu plato: esto te ayudará a ser consciente de la cantidad que has comido. En estas reuniones, es habitual poner todo tipo de canapés y aperitivos en el centro de la mesa para que todo el mundo comparta, por lo que, si te dejas llevar, puede ocurrir que termines comiendo demasiados. Una vez termines lo que hayas escogido, disfruta de la conversación con algún familiar o amigo.

 

  1. Disfruta de la comida y de tus familiares: Come despacio, con tranquilidad, aprovecha para ponerte al día con ese familiar que hace tiempo que no ves. Si lo haces de esta forma, estarás dando tiempo a tu organismo a sentirse lleno y evitarás comer en exceso. Un truco para conseguir esto es dejar los cubiertos en la mesa después de cada bocado.

 

  1. ¡Muévete! Aprovecha que tienes más tiempo libre durante estos días para practicar deporte al aire libre, moverte caminando por la ciudad o salir a dar un paseo en familia.

 

  1. Si te ha tocado encargarte de hacer un menú para alguno de estos días, aprovecha para ofrecer alguna propuesta más saludable. Hay un sinfín de recetas sanas y sabrosas con las que sorprender. Si vas a casa de algún familiar, propón llevar tú alguno de los platos. De esta forma, siempre podrás hacer que el menú sea algo más saludable.

 

  1. Vigila las calorías líquidas: el alcohol y los refrescos azucarados suelen tener un papel protagonista en estas reuniones. Prioriza siempre el agua y guarda el vino para las ocasiones en las que te apetezca disfrutar de él.

 

  1. No cometas el error de no comer durante el día por miedo a ganar peso cuando sabes que te vas a exceder en la cena: esto puede provocar que llegues a la cena con demasiada ansiedad y acabes tomando demasiada cantidad de los alimentos menos saludables.
  2. En las comidas navideñas es habitual que haya bastantes alimentos proteicos (pavo, cordero, pescado, marisco): opta por estos alimentos más saludables, que además nos obligan a masticar adecuadamente. Mandamos al masticar una señal a nuestro cerebro que promueve la sensación de saciedad, por lo que si lo haces de esta forma reducirás la ingesta de los alimentos con más grasa y azúcares como canapés con mayonesa, croquetas, turrones, mazapanes y otro tipo de dulces.

 

  1. Mantén un equilibrio: seguramente hayas estado preocupándote por mejorar tu alimentación y adquirir unos buenos hábitos el resto del año, por lo que no veas la Navidad como una época de empachos. Por supuesto que debes probar ese plato especial o postre que alguien ha preparado por Navidad y que tanto te gusta, pero debes moderar la cantidad y escoger de entre todas las opciones disponibles, aquéllas que más te gusten.

 

  1. Propósitos de Año Nuevo: es habitual que en estas fechas la gente se proponga mejorar su salud practicando más deporte y mejorando su alimentación. Hazlo poco a poco y no comiences ninguna dieta restrictiva que prometa perder mucho peso en poco tiempo o que para seguirla debas comprar algún producto determinado con reclamos del tipo “quemagrasas” o “detox”. Proponte hacer cambios pequeños, que puedas ir consiguiendo poco a poco, y si necesitas ayuda, acude a un profesional que te guíe en tu cambio de hábitos, de una forma fácil y adaptada a tu estilo de vida para que resulte eficaz.

 

Steven de la Peña Mcclafferty

Dietista – Nutricionista