CIUDADANOS NO ACEPTA A COSPEDAL COMO PRESIDENTA DEL CONGRESO

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No ha dejado Albert Rivera a Mariano Rajoy resolver su problema casero en el seno del partido, el enfrentamiento entre la vicepresidenta del Gobierno en funciones, Soraya Sáenz de Santamaría, y la secretaria nacional del partido, María Dolores de Cospedal. El enfrentamiento entre ambas dirigentes viene de largo y es enconado, lo que en principio desaconseja que ambas ocupen un puesto en el futuro Gobierno de Rajoy, si es que éste consigue la investidura. Y lo desaconseja porque necesariamente una iba a tener más relevancia que la otra, la actual Vicepresidenta en funciones caso de repetir en el cargo, algo que hoy por hoy nadie cuestiona. Nombrar dos vicepresidentas no parece que sea la mejor opción.

 

Mariano Rajoy había encontrado en la presidencia del Congreso la mejor fórmula para resolver el conflicto, proponiendo para ello a María Dolores de Cosepdal, con lo cual, además, conseguiría alejarla de la secretaría nacional del partido sin dar la apariencia de censura alguna por su labor ni de escuchar las voces en el seno del PP que lo piden.

 

El problema ha sido que el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, no ha aceptado que sea Cospedal la presidenta del Congreso, dentro de las negociaciones que ambas formaciones han llevado para controlar entre los dos partidos la mayoría de la mesa del Congreso. Con el acuerdo pueden conseguir 5 de los 9 representantes de la Mesa que decide los asuntos a tratar en el Pleno.

 

Tampoco ha aceptado Ciudadanos que el presidente del Congreso sea el polémico ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz. Algo que se sabía no iba a ser aceptado por lo que Rajoy, al proponerlo, confiaba en facilitar la aceptación de Cospedal como Presidenta. No ha sido así y finalmente la elegida ha sido la ministra de Fomento en funciones, Ana Pastor.

 

Quien ha conseguido mantener la vicepresidencia tercera del Congreso ha sido la ex alcaldesa de Ciudad Real, Rosa Romero. Al entrar Ana Pastor a la Mesa del Congreso como presidenta del mismo, Mariano Rajoy debía prescindir de alguno de los elegidos del PP después de las elecciones de diciembre y ha optado porque Celia Villalobos, que era vicepresidenta primera, no repita.