CHRISTIAN EPITIÉ: “Tengo discapacidad, sí, pero lo que hago yo no lo hace casi ninguna persona ‘normal’

 

8 veces campeón de España y 5 subcampeón en distintas modalidades deportivas de la competición para discapacitados intelectuales desde 2015. El atleta de Chozas es el segundo castellano manchego con el palmarés más brillante de la historia en ese circuito. Estos días corre su primer Europeo en París.

 

 

Comenzó a competir oficialmente en 2015 y ya ese año fue campeón de España en los 800 m (volvió a serlo en 2017 y acaba de revalidar el título en 2018), también oro en los 100 m y subcampeón nacional de longitud aquella primera temporada. En 2016 fue el más rápido del país en 400 m y ese año y el siguiente subcampeón de España en los 200 m. Y ha ganado la plata nacional en 400 las dos últimas temporadas, por detrás del subcampeón del mundo, Dionibel Rodríguez.

 

En las últimas tres, además, ha sido campeón de España de fútbol 7 inclusivo con el club deportivo Apanas de Toledo. El entrenador del equipo, Ricardo Bolaño, cuenta que aunque en esta competición no hay premio al mejor jugador, oficiosamente todo el mundo ha reconocido a Epitié como el mejor futbolista de los tres torneos.

 

Con 20 años, este excelente deportista de Chozas de Canales participa desde el 14 de julio en su primera competición internacional en París. Lo hará en cuatro categorías en los Global Games INAS para personas con discapacidad intelectual y tiene muchas papeletas para formar parte de la selección española en el Campeonato de Europa de Berlín, en agosto.

 

Christian acude a la entrevista con su entrenador Ricardo Bolaño -que también participa en esta conversación- en la pista de atletismo de la Escuela de Gimnasia de Toledo, donde entrena. Es un chico alto, amable, sonriente y, al principio, algo tímido. Sus padres son guineanos y él nació en España. El deporte le ha cambiado la vida definitivamente.

 

¿Qué siente uno cuando sabe que es el más rápido o el segundo de España desde hace tres años en todas esas pruebas?

 

Felicidad, estás muy contento, siempre te alegra que te digan que eres bueno, la verdad. Y ver el apoyo de tus entrenadores, de tus compañeros de tus clubes y de otros clubes que siempre están ahí, conmigo. Yo rivales no tengo a la hora de correr, tengo compañeros. Y si tengo un buen día gano y ya está y si no, mala suerte. No me gusta creérmelo.

 

 

Empezaste a competir oficialmente hace solo 3 años, pero ¿ya corrías desde pequeño?

 

Desde que era muy pequeño ya vieron que corría bien y me ofrecieron ir a algún club, pero yo no quise entonces porque lo que me gustaba era jugar al fútbol, como a todos los chavales. Jugué en el Chozas y me ofrecieron ir a jugar a Valmojado, pero tuve un problema de corazón y estuve un tiempo sin poder entrenar.

 

Luego, mi profesora Ana, que me ayudaba siempre con todo, si tenía problemas en clase, con todo, contactó con Ricardo (el entrenador del club Apanas) para ver si podía probar y entrenar con ellos porque en el instituto y en mi pueblo ganaba todas las carreras sin prepararme. Me acuerdo que vine un martes aquí a Toledo a probar y les conocí a todos. Era 2015 y hasta entonces no había competido en ninguna carrera oficial. Y en mayo de ese año participé ya en la primera en Toledo.

 

Ricardo Bolaño: Me acuerdo perfectamente de la primera vez que le vi correr, fue en esta recta de aquí, haciendo series de 100. Le puse a correr con el atleta más rápido que teníamos entonces y le sacó una barbaridad. Ya me hice una idea de su potencial, pero claro si no se entrena eso, no vale para nada. Así que lo importante era que empezara a entrenar. A las dos semanas teníamos un regional aquí en Toledo y como tenemos tan pocas competiciones regionales para discapacidad intelectual, le dimos la oportunidad y todas las facilidades para competir. Lo hizo y se salió. Y a partir de ahí todo fluyó, pero no ha sido fácil.

 

¿Qué ha sido lo más complicado para alcanzar este nivel, Christian?

 

El tema del transporte, de los desplazamientos. Yo vivo en Chozas y ahora vengo por las mañanas al colegio Ciudad de Toledo. Los días que tengo que entrenar, la ruta (el autobús del colegio) me deja aquí cerquita de las pistas de la Escuela de Gimnasia, donde entreno; estoy un rato con mi novia o con mis amigos hasta la hora del entrenamiento y cuando termino voy a la estación de autobuses para coger un bus hasta plaza Elíptica (Madrid), allí el metro y luego otro autobús hasta Chozas porque el que va desde Toledo a mi pueblo sale a las 6 y no llego a tiempo. Al principio me costaba mucho hacer todo eso, hacía el recorrido con mi madre y no se me quedaba, pero con el tiempo lo aprendí y ya no me parece difícil.

 

 

¿Cuánto tiempo dedicas a entrenar?

 

Entreno tres días a la semana y algún jueves que también vengo si me llama mi otro entrenador, entre las cinco y las siete de la tarde. Corro en dos clubes: el de personas con discapacidad intelectual de Apanas y desde 2016 en otro normalizado, el San Ildefonso de Toledo. Y estoy muy contento. En este último entreno muy fuerte, con compañeros que corren muy bien y me apoyan mucho. A mí me motiva correr con gente buena, aprendes más, mejoras y te haces más bueno. Hay que tener rivalidad, si no, no mola.

 

No es que me crea más que uno o que otro, pero sí pido correr con gente de mi nivel. Yo sé que el mío es alto, pero lo tengo que mejorar, siempre mejorar. Cuando corro, siempre voy pensando que quiero llegar el primero, pero tampoco me gusta ganar siempre, ir de sobrao. También los compañeros de Apanas son buenos, no me puedo quejar. Y el año pasado también iba al gimnasio y estaba muy bien, con estudiantes de la Universidad de Castilla La Mancha que eran muy buena gente.

 

Ricardo Bolaño: Apanas es un club multideportivo y necesitamos que gente que tiene potencial, y en el caso de Christian es top, pueda entrenar más en un club normalizado. Contactamos con el club San Ildefonso y le han acogido superbien. Él se ha adaptado perfectamente y estamos muy contentos. Entrena con Alberto Hornillos, que es especialista en 800 y en 400 (su segunda especialidad) y también en longitud. A él le viene muy bien medirse con gente en teoría más potente para tener ese reto y superarlo y para aprender a aceptar cuando se pierde.

 

En estos tres años ha tenido un cambio brutal, no solo en el aspecto deportivo, también en el aspecto emocional, de autoestima, de habilidades sociales, ha ganado en confianza y autonomía. El deporte le ha dado una mejor vida a todos los niveles. Siempre le digo que de aquí a 15 años le veo dando charlas y en congresos hablando de su vida deportiva; ya ha empezado haciendo pequeños pinitos ante chavales, explicándoles lo que ha sido él y lo que ha tenido que luchar para conseguir sus retos.

 

El Europeo de París será tu primera competición internacional, ¿cómo la afrontas?

 

En París estarán los mejores deportistas de Europa y estoy mentalizado para intentar quedar bien. Ahora con el calor, te cuesta un poquito más entrenar porque te agobias; pero también estoy acostumbrado y no hay excusas para no entrenar. Correré en 400 m, 800 m y en relevos 4×400 y 4×100. Tres días antes voy a hacer una preparación específica en la Blume (centro de alto rendimiento de Madrid). Ya estuve otra vez allí y me gusto mucho el ambiente deportivo, estar entre tantos deportistas. Siempre ves a gente corriendo, jugando al fútbol… Está muy bien. Voy con la selección española, es la primera vez que voy a ir a un Europeo. Estuve a punto de ir a Brasil (Paralímpicos 2016), hice la marca y todo, pero al final no pude ir.

 

¿Y los Paralímpicos de Tokio 2020?

 

Sí, sí, ¿por qué no? A veces lo pienso, pero prefiero pensar en el día a día, estar centrado en lo que me toque y ahora toca Francia.

 

¿Te gusta viajar?

 

La verdad es que sí. Y no solo por la competición, también por los compañeros porque se hacen muchos amigos con los que luego sigo hablando por las redes sociales. Así conocí a José Morote (8º en los Paralímpicos de Londres 2012), un chico de Albacete que me ayuda siempre, aunque él vaya con otro club. Calentamos juntos, hablamos, vamos a tomar algo, es como mi hermano mayor que me dice lo que está bien y lo que está mal. Y luego estar en los sitios.

 

¿Cuáles son tus marcas?

 

En 800 m en 2015 hice 1:59 en Basauri y ahora estoy en 1:57, que conseguí el 23 de junio en un regional normalizado que hubo en Guadalajara y al que fui con el club San Ildefonso. En 400 m en 52 segundos y en longitud mi mejor marca ha sido 6,02 m.

 

¿Qué consejo darías a quién se inicia ahora en la competición de atletismo?

 

No dejarlo, aunque pierda; eso lo primero. Y si tienen ese don de correr, explotarlo, como estoy haciendo yo. Para ganar, tienes que sufrir.

 

¿Quién te ha ayudado a llegar tan alto?

 

Mis entrenadores, mis profesores, mi madre, mis hermanos, mis amigos. Hay mucha gente que me apoya siempre. En Chozas muchos me dicen que me ven y me siguen por internet cuando gano algo, el ayuntamiento de mi pueblo, también. Mi entrenador de fútbol en Chozas cuando era pequeño, José Gallego, sigue estando muy pendiente de mí y siempre que nos vemos, charlamos un rato. Cuando no tenía a nadie que me llevara a los entrenamientos o a los partidos, me venía a buscar a mi casa y me llevaba él. Me llamaba por teléfono y me decía: Christian estoy allí en 5 minutos y allí estaba.

 

Soy un chaval que tengo mucha suerte de tener a gente alrededor muy buena, que me ayuda mucho; y también yo transmito felicidad, me gusta bromear con la gente, sonreír, que haya buen rollo, me gusta estar contento.

 

Roberto Bolaño: Christian ha estado siempre rodeado de ángeles que le han ido ayudando, que le han valorado y han confiado en él. Ha tenido esa suerte. Recuerdo la primera vez que vino a competir con un séquito de profesores de su instituto que querían animarle; su familia ni que decir. Si no tienes a nadie que te ayude y te diga lo bueno y lo malo, no mejoras.

 

Y con estos resultados ¿qué te dicen ellos ahora?

 

Que siga así, que no lo deje, que siga entrenando, que confían en mí y que yo tengo que confiar en mí mismo también. Mi madre siempre está ahí, atenta, pendiente de mí. Yo ya soy mayor, pero bueno, sé que para una madre un hijo lo es todo, aunque tenga 40 o 50 años.

 

¿Y has encontrado también rechazo, gente que te mira de otra manera por tu discapacidad?

 

Alguna vez, pero no hago ya caso a esas cosas; alguna vez si entré en el instituto, pero ya no, luego la gente se da cuenta. Yo tengo discapacidad, sí, pero lo que hago yo no lo hace casi ninguna persona ‘normal’. Lo importante es tener a tus amigos y a gente que te quiere; quien no te quiere, mejor apartarla, pasar de ella. Yo intento caer bien, aunque sé que no puedes caer bien a todo el mundo, pero lo intento y a mí también me gusta ayudar a la gente.

 

¿Qué podrían hacer mejor las administraciones públicas para que las personas con capacidades diferentes puedan desarrollar y demostrar todo su potencial?

 

Ayudar a esas personas mucho más y luego tú también tienes que poner mucho de tu parte.

 

Roberto Bolaño: La Junta de Comunidades lleva dos años consecutivos ayudándole con una beca como deportista de élite (unos 3.000 euros al año) y el ayuntamiento de su pueblo le ayuda con el material deportivo. Cualquier deportista necesita apoyo económico para poder dedicar tiempo a entrenar y para poder acudir a las competiciones. Él además tiene más necesidad porque se tiene que desplazar para entrenar.

 

Y tampoco tiene que ser un top para que le cubramos las necesidades. Cualquier persona que quiera hacer actividad física, y cuanto antes mejor, debe tener los suficientes medios para poder hacerlo. Los mismos que estamos dentro y trabajamos con el colectivo de discapacidad intelectual tenemos que creer más en las posibilidades del deporte para estas personas, de la importancia como actividad física que tiene para ellas y para su salud, porque si no, no podremos justificar ante la administración las necesidades económicas y materiales que hay.

 

Christian, ¿tienes familiares que hayan destacado en atletismo como tú?

 

Mi tía materna y un tío también hacían atletismo y estuvieron en Estados Unidos corriendo. Ella vive en Escocia ahora y él en Barcelona. Me dicen que no lo deje, que siga corriendo.

 

¿A quién admiras en atletismo?

 

A Usain Bolt, que es el top del atletismo. A Óscar Husillos, a Ruth Beitia, que la conocí en Santander. Lucas Búa es muy bueno también, lleva toda la vida haciendo atletismo. E Irene (Sánchez Escribano) es un ejemplo; no la conozco personalmente, pero como deportista la he visto varias veces y es muy buena. Yo me fijo mucho en ellos, son como unos ídolos para mí.

 

¿Qué te gusta hacer en los ratos libres?

 

Estar con mi novia o con mis amigos jugando a la Play; pero si me llaman para jugar al fútbol, la dejo y me voy; no es bueno jugar a la Play a todas horas, te quita mucho tiempo y a mí me sigue gustando mucho jugar al fútbol (su entrenador le mira con cierto recelo pensando en las lesiones: “Intentamos que toque el balón lo menos posible para que no pase nada”, interviene Ricardo Bolaño). Y me gusta mucho dibujar a lápiz, que también se me da bien, y salir a correr.

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