BEATRIZ DÍAZ LUCIDO

La artista toledana ha ganado la última edición del certamen para jóvenes creadores Impulsarte con el proyecto Vigilia, que expone en diciembre en San Marcos.

 

 

Tiene 28 años y es y vive ahora en Toledo. Artista multidisciplinar, que dibuja, pinta, hace fotografía, video, cianotipia, instalación, performance, ganó a los 23 su primer certamen en Gijón y desde entonces su trayectoria artística no ha cesado, con diferentes reconocimientos y exposiciones. El último premio ha sido el del certamen Impulsarte para jóvenes creadores, promovido por el ayuntamiento de Toledo y la asociación Apolo y que este año ha tenido carácter regional.

 

“Me dio mucha alegría ganarlo porque llevaba tiempo trabajando en este proyecto y poder exponer en San Marcos fue una de las cosas que me hizo presentarme a la convocatoria. Exponer en Toledo me gusta mucho porque es mi ciudad y pueden venir mi familia y mis amigos. Cuando expones fuera no tienes ese vínculo que lo hace especial. Para mí es importante recibir ese intercambio con la gente de mi entorno y mi entorno es este”.

 

 

‘Vigilia’ se podrá ver allí este mes como parte del premio. “Empecé a desarrollar el proyecto a raíz de una serie de dibujos que llamé ‘Pesadillas’, en la que dibuje no solo las mías, también las que me contaban otras personas. Y como ocurre muchas veces una cosa te va llevando a otra y esa a otra y a otra. Hubo un momento en el que vi esos dibujos con una serie de fotografías que había estado haciendo de mi propio cuerpo pintando con luz ultravioleta, que hace que no se reconozca como tal. Eran también como imágenes de sueños, como si el cuerpo se desdoblara y se volviera volátil, como si entrara en un sueño. Imágenes supuestamente objetivas pero que son las que más te hacen volar la imaginación porque no sabes bien lo que estás viendo. Eso unido a los dibujos funcionaba superbien. Y empecé a investigar mucho más sobre el tema del sueño. El resultado es este proyecto”.

 

“No me interesa nada usar el arte como mercancía”

 

“En mis trabajos me interesa mucho el tema de lo desconocido, del inconsciente, de lo extraño, la experiencia vital que no está ligada al sujeto en sí que decide hacer esto, si no con la sensación, la percepción o las emociones”. Y eso la lleva a una búsqueda continua de nuevos lenguajes, a experimentar y combinar nuevas técnicas y a trabajar con todo tipo de materiales (espejos, cristal, hilo, huesos o piel de animales, cartón- pluma, metal, madera…) “Me interesa muchísimo todo eso, el ir probando, haciendo, te va dando ideas y descubriendo lo que funciona bien y lo que no”.

 

Seguir leyendo...