ATRAPADOS EN LA POBREZA

No hay que salir de nuestro territorio para mirar a la cara a la pobreza. Si se dieran cita todos los que hoy están en riesgo de pobreza y exclusión social en Castilla-La Mancha se formaría una caravana de 680.000 personas, de las que 155.000, en extrema pobreza, irían en cabeza. Sin embargo, la situación ha mejorado con respecto al año anterior, cuando estas cifras se elevaban a 755.000 y 192.000 respectivamente. Las políticas regionales de empleo y contra la pobreza, que culminarán con la aprobación de la Ley de Garantía de Rentas, están detrás de este alivio de penuria.

 

Durante estas fiestas navideñas los castellano-manchegos vamos a hacer un gasto extra medio de unos 500 euros en regalos, comida, lotería, viajes, restaurantes… (100 euros menos que la media española), según los cálculos de la consultora Deloitte. Fuera de esa media quedará, al menos, ese 33% de la población de la región que apenas dispone de 572’83 euros al mes (por debajo de los 6.874 euros al año se considera que se está en riesgo de pobreza), y mucho más inalcanzable será para el 7’6% de la ciudadanía que cuenta con menos de 355 euros mensuales para vivir, lo que sitúa a 155.000 castellano-manchegos en la extrema pobreza.

 

A punto de despedirse el año 2018, la buena noticia para Castilla-La Mancha es que de la mano de la creación de empleo y de los primeros resultados de la Estrategia Contra la Pobreza que el Gobierno regional aprobó en octubre de 2017, la tasa AROPE, que mide el porcentaje de personas en riesgo de pobreza y/o exclusión social -según la Estrategia Europa 2020- se ha reducido al 33,9%, frente al 37’9% de un año atrás.

 

 

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