ASÍ SE INVESTIGA CÓMO PODEMOS ENVEJECER MEJOR

Desde hace diez años en el Hospital geriátrico Virgen del Valle de Toledo se desarrolla una de las investigaciones sobre envejecimiento más completas, ambiciosas y reconocidas de Europa, impulsada en los últimos años por la colaboración estrecha que los investigadores clínicos han establecido con los de la facultad de Ciencias del Deportes. Juntos están desarrollando proyectos muy innovadores, como el liderado por Asier Mañas y por el que le han designado mejor investigador joven europeo.

El equipo de investigadores, del hospital Virgen del Valle y de la Universidad de Castilla La Mancha.

El equipo de investigadores, del hospital Virgen del Valle y de la Universidad de Castilla La Mancha.

 

¿Cómo envejecemos? ¿Qué factores biológicos, genéticos, sociales, clínicos… determinan que lleguemos a los últimos años en mejores o peores condiciones de salud? ¿Podemos hacer algo desde niños para minimizar el riesgo de dependencia cuando alcancemos una edad avanzada? A preguntas como estas busca respuestas científicas el Estudio Toledo de Envejecimiento Saludable, dirigido por el doctor Francisco José García García en el Virgen del Valle.

 

Para responderlas, en este hospital geriátrico siguen desde hace diez años la evolución de 2.500 personas mayores de 65 años que voluntariamente han decidido participar en la investigación, basada en métodos clínico-epidemiológicos y de investigación básica. Cada tres años se les realiza una entrevista exhaustiva sobre su estado de salud, se les toman muestras de sangre, de orina, la tensión arterial y se les realizan electrocardiogramas y algunas pruebas más.

 

Teresa Gómez, toledana, de 77 años, es una de las participantes. “Me llamaron por teléfono para proponerme participar y acepté porque me pareció muy interesante y además te hacen un estudio muy exhaustivo, de todo, y luego tu médico de cabecera te comenta los resultados. Una revisión así no te la hacen en ningún sitio”. Tiene varios amigos y vecinos que también están participando desde hace años y, como ella, están encantados de hacerlo, nos cuenta.

 

Con el análisis de los resultados obtenidos hasta ahora con esa muestra de mayores tan amplia, diversa y representativa, los investigadores ya han logrado conclusiones de gran interés. La primera: “el ejercicio físico es fundamental en la prevención de la fragilidad y la discapacidad y por tanto para conseguir un envejecimiento exitoso”, explica el director del Estudio.

 

 

Los investigadores han detectado que casi un 42% de los mayores de 65 años son personas pre-frágiles y un 8% presentan ya el síndrome de fragilidad, es decir tienen poca actividad física, caminan con lentitud o tienen dificultades para levantarse y sentarse. “La fragilidad es el antecesor de la dependencia, hay que detectarla y es totalmente tratable con ejercicio físico de resistencia, de fuerza, para recuperar músculo”, señala el doctor García.

 

2.500 mayores de 65 años participan en el Estudio Toledo de Envejecimiento Saludable. Ahora se ha puesto en marcha Toledo Plus, con 360 mayores de 90 años y 65 centenarios

 

Bajo supervisión profesional para que cada persona realice la actividad física adecuada y en el tiempo y la intensidad que requiera, han comprobado que en 10-12 semanas de tratamiento la fragilidad se puede minimizar. “Ha sido muy revelador de por dónde tiene que ir la prevención en personas mayores”.

 

Las investigaciones han mostrado que aunque la esperanza de vida en las mujeres es mayor que la de los hombres, ellas son más propensas a la fragilidad. “Sabemos que ellas tienen menos masa muscular y por tanto con la edad o por distintas enfermedades pierden más músculo, pero todavía no tenemos una respuesta clara de por qué sufren más este síndrome”, dice el doctor García. “Todo esto es una información clínica de altísimo interés que nos permite intervenir de forma precoz con muchas personas.

 

El problema de la dependencia, que es el paradigma del envejecimiento no exitoso, es que es ya muy difícil actuar sobre ella, muy poco eficaz porque hay pocas posibilidades de reversibilidad y es muy caro; pero sí actuamos precozmente y conseguimos retrasar la discapacidad unos cuantos años, lograremos más tiempo con mejor calidad de vida”. Y supone, además, un ahorro también muy importante para el sistema público. Los investigadores han podido establecer una correlación entre la actividad física y un menor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, algunos tipos de cáncer y deterioro cognitivo (sobre todo algunas demencias mixtas en mayores).

 

ESTRECHA COLABORACIÓN

 

Clave para establecer cómo debe ser ese ejercicio para frenar la fragilidad y mejorar las condiciones físicas de personas con determinadas enfermedades ha sido la colaboración que los investigadores del Virgen del Valle han establecido con el grupo de investigación GENUD de la facultad de Ciencias del Deporte de la Universidad de Castilla La Mancha, en Toledo, dirigido por los profesores Ignacio Ara y Luis Alegre. A él pertenece también Asier Mañas, el investigador al que el Congreso Europeo de Ciencias del Deporte acaba de reconocer como uno de los 10 mejores investigadores jóvenes.

 

Juntos están desarrollando proyectos muy innovadores, como el que llevan a cabo Julián Alcázar y Carlos Rodríguez, dos estudiantes de doctorado de esta facultad que han diseñado modelos con ejercicios de alta intensidad y a ejecuciones de velocidad más altas que están mejorando la funcionalidad física, el rendimiento y el grado de independencia de mayores con enfermedad pulmonar.

 

“Hemos comprobado que realizando estos ejercicios en 12 semanas la distancia que son capaces de recorrer en 6 minutos aumenta entre un 20 y un 30%. Y eso significa que tienen más posibilidades de pasear, de hacer sus compras, de ser independientes y de mejorar su día a día”, explica Julián Alcázar. Los entrenamiento también han dado resultados muy positivos con diabéticos. “Lo que estamos viendo es que el ejercicio físico es una piedra angular para la capacidad física y la salud de las personas mayores”.

 

Entre los nuevos objetivos: estudiar qué determina que algunas personas cumplan los 70 en excelente estado y generar nuevos grupos de investigación básica y aplicada en Castilla La Mancha

 

Buscan ahora más voluntarios para sus investigaciones. A veces no es fácil conseguirlos, sobre todo entre los enfermos pulmonares (un 10% de los mayores de 65 años) que por tratamientos tradicionales que les aconsejaban más reposo, tienden a desconfiar de la actividad física intensa. “Intentamos convencerles contándoles la experiencia de otras personas que han pasado por aquí, pero muchas veces no es fácil”.

 

Los dos investigadores universitarios están encantados con la colaboración establecida con este hospital geriátrico. “Somos muy afortunados porque el equipo clínico está confiando mucho en los especialistas del ejercicio físico. Su apoyo está fuera de lo normal”.

 

La misma satisfacción desde el otro lado: “Es una unión muy interesante. Ellos comparten nuestros datos y nosotros sus conocimientos en entrenamiento que nos permiten identificar programas a realizar en personas con fragilidad y enfermedad crónica. A quién, qué y en qué dosis. La respuesta es muy satisfactoria”, señala el doctor García. Tanto el Virgen del Valle, integrado en el complejo hospitalario público de Toledo, como la Universidad regional forman parte de la red española de Envejecimiento y Fragilidad, en la que participan otros 35 grupos clínicos y universitarios.

 

TOLEDO PLUS

 

Lo cierto es que cada vez vivimos más. Si hace 20 años los pacientes de entre 70 y 75 años eran los más frecuentes en los geriátricos; ahora es el grupo de entre 80 y 86. “Antes cuando nos llegaba un paciente de 100 años al hospital, todos íbamos a verle; ahora ya no es raro. En este momento tenemos a un señor ingresado con 105 años”, contaba el doctor García durante la entrevista.

 

Por eso el Estudio ha dado un paso más y ha iniciado un nuevo proyecto: el Toledo Plus, centrado en la investigación con personas que ya han cumplido los 90. Los investigadores han empezado a seguir la evolución de 360 personas de entre 90 y 99 años y a 65 centenarios (que esperan poder ampliar hasta 100). “Queremos identificar el fenotipo de alta longevidad (las características) de las personas que llegan a cien años superando con creces la esperanza de vida, están bien física y mentalmente y son el paradigma de envejecimiento exitoso. ¿Qué genes, que regulación de esos genes, que perfil o cambios hormonales, que expresión proteica o de lípidos se asocia a ese fenotipo de alta longevidad?”, señala el doctor García.

 

“Cuantas más personas lleguen a centenarias en muy buenas condiciones, mejor veremos cómo se puede prolongar la esperanza de vida en salud. Lo importante no es tanto si vamos a vivir más como especie, si no si llegamos con buena salud a esos años. Eso tiene mucha relevancia para todo, empezando por el mantenimiento del sistema. Hay que empezar a trabajar en ello desde ya”. Hace unos días la noticia de un indonesio que había cumplido los 145 años dio la vuelta al mundo; la comunidad científica aún no lo ha confirmado y mantiene el récord de edad en los 122 años que alcanzó una francesa fallecida en 1997.

 

“El problema de la dependencia, que es el paradigma de envejecimiento no exitoso, es que es ya muy difícil actuar sobre ella; pero si actuamos precozmente podemos retrasarla”

 

Los investigadores del Estudio Toledo tienen varios proyectos nuevos sobre la mesa que se iniciarán en unos meses: el primero intentará explicar qué determina que algunas personas lleguen a los 70 años en una situación de excelencia y desarrollando una actividad física intensa. Por ejemplo como Juan López, el toledano que esta temporada, cumplidos los 72, se ha proclamado campeón de España de media maratón y de 10 kms en ruta en su categoría de veteranos.

 

Desde el Estudio Toledo quieren también impulsar nuevos grupos de investigación básica y aplicada en Castilla La Mancha sobre envejecimiento. “Vamos a mantener encuentros en breve para intentar crear otro grupo con la Universidad. Son estudios ahora muy necesarios”, señala el director.

 

Además del Virgen del Valle y la Universidad, solo el Estudio FRADEA del hospital universitario de Albacete está investigando sobre envejecimiento en la región hasta ahora. El Estudio Toledo se ha ganado el reconocimiento de la Unión Europeo, que lo financia con 270.000 euros a través de uno de sus programas estrella. Y cuenta también con una beca del Fondo de Investigaciones Sanitarias.

 

 

EJERCICIO FÍSICO Y OTROS HÁBITOS QUE TAMBIÉN AYUDAN

 

“Es importante que la gente sepa que los estilos de vida van a determinar su salud, su inteligencia y su interacción social, que entiendan lo importante que es prepararse para la vejez y eso se empieza a hacer desde el minuto 0. Nacer con bajo peso pasará factura a los 70”. El doctor Francisco José García señala dos periodos claves en esa preparación: la niñez y adolescencia, cuando se desarrolla el sistema nervioso, la masa ósea o el músculo, muy sensibles al ejercicio físico.

Por eso insiste en la necesidad de practicar deporte a esta edad (también las niñas), seguir una dieta equilibrada y evitar la obesidad. Y un segundo momento clave al llegar a los 60. “Es fundamental mantener una vida activa”.

 

EJERCICIO FÍSICO. Es la clave. El director del Estudio Toledo recomienda a los mayores que no tienen una patología relevante que les limite, realizar entre 90 y 150 minutos a la semana actividad física intensa: no un paseo de placer, sino ejercicio (correr, nadar, caminar, bicicleta…) que canse y haga sudar; pero tampoco extenuante.“En poco tiempo se nota mejoría, pero no conviene machacarse mucho. Por ejemplo no es deseable correr más de 30 kms a la semana”. Lo mejor es dejarse aconsejar por un profesional que determine las necesidades y el ejercicio adecuado para cada uno.

 

GUERRA AL SEDENTARISMO. Los españoles nos movemos menos que en otros países europeos. Se recomienda dar unos 10.000 pasos diarios para mantenerse en forma. No es difícil conseguirlos. El doctor García lleva un pulsómetro y asegura que en sus idas y venidas por el hospital suele hacer 7.000. Mejor subir las escaleras que tomar el ascensor o desplazarse caminando.

 

LA NUTRICIÓN. La esperanza de vida en salud también tiene mucho que ver con una dieta adecuada. La mediterránea es un estándar saludable: legumbres, verduras, aceite de oliva y fruta como base. También algo de pescado y carnes blancas y muy pocas rojas. “Algunos colegas recomiendan tomarla solo una vez al mes”. Muy relacionado con las dos recomendaciones anteriores está evitar la obesidad, factor de riesgo de muchas enfermedades. Y evitar hábitos como el alcohol en exceso o el tabaco, que significa 8 años menos en la esperanza de vida, recuerda el doctor García.

 

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