ARTISTA DEL MES: RENATE TAKKENBERG

Renate Takkenberg en su casa toledana

 

Tres pasiones marcan la vida de Renata: el arte, la fotografía y Toledo, ciudad en la que reside desde 1989 y a la que le ha retratado hasta el alma

 

La cámara fotográfica y su amable talante han sido las llaves que a Renate Takkenberg-Krohn (Berlín, 1940) le han abierto las puertas de la ciudad, de sus casas, palacios, iglesias y hasta conventos de clausura. Ha retratado con igual mimo y minuciosidad rostros y piedras, obras de arte y ruinas, panorámicas y detalles, paisaje y paisanaje… miles de fotografías tomadas a lo largo de tres décadas que han acabado convirtiéndose en una parte más del patrimonio histórico y artístico de Toledo.

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Torre de San Miguel[/caption]

 

Así, treinta años después de que la fotógrafa alemana se afincara en la ciudad, la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo le acaba de conceder un premio, en la categoría de Arte, por “su contribución a la documentación visual y catalogación del patrimonio artístico de la ciudad, a través de publicaciones como ‘Tesoros Artísticos de Toledo’, ‘Santa Teresa de Jesús y Toledo’ o ‘Patios de Toledo’”.

 

Renata se muestra agradecida por este reconocimiento público a su labor, a la que confiesa haberse dedicado por amor al arte –“es muy difícil vivir de la fotografía”-, pero al mismo tiempo desmitifica la fotografía como obra artística: “Hay gente que considera la fotografía un arte, yo creo que no lo es. No crea nada desde cero, sólo capta lo que ve, lo que tiene delante; no es comparable con la pintura o la escultura, como tampoco lo es el fotógrafo con el escultor o el pintor”.

 

“No veo la fotografía como un arte. No crea, muestra lo que tiene delante. No es comparable a la pintura o a la escultura”.

 

Sin embargo, sí le atribuye a la fotografía otros méritos: “Una imagen sigue valiendo más que mil palabras, hace una función social de denuncia y documenta la historia. Está bien hacer fotos de todo antes de que desaparezca”.

 

Inmortalizar el instante, el tiempo que no volverá. Porque aunque 30 años no es nada para una ciudad milenaria y Patrimonio de la Humanidad como Toledo, las imágenes captadas por Renate muestran cambios en la ciudad desde los años ‘80 del siglo pasado hasta hoy. “Sí, es impresionante cómo ha cambiado Toledo desde que yo lo ví la primera vez. Se ha restaurado mucho y se ha construido nuevo. En algunos aspectos ha mejorado mucho, en otros… ahora hay demasiados turistas”.

 

El pintor Cecilio Guerrero Malagón

 

Como una turista más llegó la fotógrafa alemana a Toledo, después de haber vivido con su marido y sus dos hijos en Colombia, Venezuela y Madrid. “Mi primera visita fue con niños y así no se ven las cosas igual. Luego volví más tranquilamente y ya no lo pude resistir, era tan bonito todo que dije “yo quiero vivir aquí”. Para entonces ya me había divorciado y tenía amigos toledanos, como Pablo Sanguino y Chema Narbona y otra gente maravillosa que conocí. Dónde están tus amigos es donde te sientes en casa y me vine a vivir a Toledo; además, encontré la casa que me enamoró, cuando la vi por primera vez estaba en muy mal estado (habían vivido once familias), pero yo veía su patio, con su parra, las golondrinas que entraban y salían… era mi casa”. Una hermosa casa en el Casco Histórico, con vistas al Tajo y más de 500 años de historia que ella y los suyos han ido restaurando durante 25 años, poco a poco.

 

Sus primeros trabajos fotográficos en Toledo (1987-1991) se centraron en los personajes de la ciudad, retratados en blanco y negro y en el contexto de sus oficios: herreros, pintores, políticos, historiadores, espaderos, escritores, religiosas… “A casi todos me los presentó Pablo (Sanguino). Siempre he preferido en los retratos el blanco y negro porque la ausencia de color hace que todo el interés se centre en el rostro, en la personalidad, en la esencia. También ocurre con algunos edificios, como San Juan de los Reyes”. Se fue ganando la confianza de la sociedad toledana, que pese a su fama de hermética le abrió casi todas las puertas a Renate. Así, ha retratado prácticamente todos los patios de las casas toledanas, los conventos, iglesias, cuevas, campanarios, tesoros ocultos que ni el turista más profesionalizado alcanza a ver… tanto ha profundizado que ha captado el alma de Toledo.

 

 

Le proponemos a Renate un juego: elegir tres fotografías para mostrar la ciudad a quien no la conoce. “Una panorámica de Toledo desde el Alcázar, en la que se ven hasta seis torres (de la Catedral, San Ildefonso, la Magdalena, el Casino…); un patio, el mío, que es el único que conserva la parra; un detalle, tal vez algo mozárabe de Santo Tomé, o el campanario de San Miguel… es difícil resumir esta ciudad, es tan rica… Toledo no tiene fin”.

 

Toledo en 1991

 

OBRA DESTACADA

 

“PATIOS DE TOLEDO”. Edición Colegio de Arquitectos de Toledo. 1996

 

“TESOROS ARTÍSTICOS DE TOLEDO”. Sus Templos, Monasterios, Palacios y Casas. Dos volúmenes. Edición The Arts Company, 2010

 

“HIERROS ARTÍSTICOS JULIO PASCUAL” . Edición Seguros Soliss, 2014

 

“SANTA TERESA DE JESÚS Y TOLEDO”. Edición The Arts Company.

 

“PATIOS DE TOLEDO”. Dos volúmenes. Edición The Arts Company, 2016

 

EXPOSICIONES:

 

“El largo camino”, (Camino de Santiago). Stuttgart, 1985

 

“Balcones y Aldabones y llamadores de Madrid”, Museo Municipal de Madrid, 1987.

 

“Patios de Toledo”, en el Palacio de Benacazón. Toledo, 1992.

 

“Templos de Toledo”, en La Posada de la Hermandad. 1994.

 

“El río Tajo”, exposición colectiva ‘Temporadas’, en La Posada de la Hermandad. Toledo, 1997.

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Agosto 2018