ALVARO RICO: “HAY QUE TENER CUIDADO CON LOS SUEÑOS PORQUE A VECES SE CUMPLEN”

Desde muy pequeño hacía teatro con su familia, bailaba jotas en Semillas del Arte y tocaba la guitarra con su tío Luis en La Puebla de Montalbán. A los 22 Netflix le ha convertido en una estrella mundial con la serie Élite.

 

 

Al gran actor Luis Tosar no se le pasó por alto el talento interpretativo, la variedad de registros, el desparpajo y la capacidad de comunicación de Álvaro Rico mientras presentaba la gala de clausura de CIBRA en Toledo el pasado 25 de noviembre. Y bien avanzada la ceremonia, cuando subió al escenario para recoger el premio que le otorgaba el Festival del Cine y la Palabra esta edición, felicitó al presentador toledano, la nueva estrella de Netflix, por su “magnífica” actuación conduciendo una gala tan compleja.

 

Entre tanto, a las puertas del auditorio El Greco decenas de adolescentes se agolpaban para ver al jovencísimo actor de La Puebla de Montalbán que este año se ha hecho famoso protagonizando Élite, la serie que triunfa entre los más jóvenes de medio mundo. Más de un millón doscientos mil seguidores en Instagram en apenas unos meses dan cuenta del interés que suscita todo lo que hace.

 

En la distancia corta Álvaro Rico, 22 años, sigue siendo cercano, un chico expresivo y muy simpático. Se le nota feliz con todo lo que está viviendo, confía de verdad en sus posibilidades, se preocupa mucho por cuidar una imagen que vuelve locos a los adolescentes y a quienes no lo son tanto -nada de fotos antiguas o quitarse hoy la gorra por el pelo- y sigue, además, comprometido con quienes siempre creyeron en él. Por eso este año ha hecho todo lo posible por volver a presentar la gala de CIBRA por tercer año consecutivo, con una audaz interpretación de Marilyn Monroe incluida para felicitar al Festival por su décima edición. Al día siguiente se iba a Roma invitado a la presentación de Baby, la nueva gran apuesta de Netflix.

 

Élite te ha hecho superfamoso en solo unos meses. ¿Cómo se gestiona un éxito tan rápido?

 

Casi no te da tiempo a gestionarlo porque aunque intuíamos el éxito desde el rodaje, no imaginábamos el pelotazo que ha sido. Hacía mucho que no se hacía una serie de referencia generacional que fuera un fenómeno fan o forracarpetas, en la que se trataran seriamente los problemas de los adolescentes, con ese componente thriller además. Y yo pensaba que lo del éxito no iba a ser nada, que lo iba a llevar muy bien, pero de repente me he chocado con la realidad: entrar en un restaurante y sentirte observadísimo, que te pidan fotos, aunque la gente suele ser muy educada, o estar con quien sea y ummm… Esto ya no me gusta tanto. Creo que lo llevo bien, sinceramente, pero pensé que lo iba a llevar mejor, que iba a ser más pasota de todo esto y de repente ¡uff! a veces me chirría. Personalmente intento llevar la vida que llevaba hace dos años.

 

¿Pero eso es posible?

 

Miento si digo que no me ha cambiado la vida porque profesionalmente lo ha cambiado todo; pero no en mi relación con mi familia y con mis amigos. Eso es lo que quiero que no se toque nunca, lo que tengo muy claro y comento con mi círculo íntimo, por el que me siento muy apoyado, por María Elena (Diardes, la directora de La Recua Teatro de La Puebla de Montalbán y la directora artística de CIBRA) y con mi manager. Y también para que todo esto no se me vaya de las manos porque es mucho el boom desde la nada.

 

De repente tienes 10 invitaciones a eventos, te llaman no sé cuántas marcas de ropa y todos esos fuegos artificiales falsos que se crean en un momento de éxito. Así que yo lo que siempre quiero mantener es mi círculo natural que es mi familia, mis amigos de siempre con los que me sigo yendo al mismo bar de siempre a tomarme la misma caña de siempre en La Puebla. Eso es lo que te hace saber quién eres y no perder la perspectiva de lo que ha ocurrido, que por otra parte es algo maravilloso. No hay nada más bonito que admiren tu trabajo.

 

Álvaro Rico cantó el famoso ‘Cumpleaños Feliz’ de Marilyn Monroe a CIBRA en la última gala del Festival.

 

“Saltaría el charco para ir a Sudamérica, donde sé que me aprecian mucho. Hay cañas tirando y me encantaría irme una temporada a trabajar a Méjico o a Argentina”

 

Además de tu talento, ¿qué ha sido clave para llegar tan lejos tan pronto?

 

Yo mencionaría tres cosas (…) Voy a dejar que pasen (dos chicas se quedan estupefactas al verle, se sonrojan, sonríen, se miran y bajan la cabeza mientras terminan de pasar por delante).

 

Ya veo cómo te reconocen rápidamente.

 

Por eso, por eso he parado, digo voy a bajar la cabeza así un poco… (y se ríe también). Esas tres cosas que decía son el trabajo, el creértelo mucho y no me refiero al ego, y también la suerte.

 

El trabajo es indispensable. Hay una frase que se me quedó: todo lo que no se ensaya, no sale. Si sueñas con estar en una serie en Netflix tienes que trabajar para estar ahí, no puedes dejar nada a la improvisación. Muchas veces me han dicho que improviso cuando presento, pero si tú supieras todo el trabajo que hay detrás para que luego parezca que las cosas se me vienen de repente a la cabeza…

 

Lo de creértelo mucho me refiero a soñar sin límites y de verdad. Hay una diferencia entre sé que puedo llegar a voy a soñar mucho por las noches a ver si llega. Antonio Banderas dijo en una entrevista que todo el mundo en la profesión sueña con llegar ahí, pero que además tienes que confiar en tu talento porque si no estás perdido. Hay gente muy talentosa y muy preparada, pero tú tienes que soñar por encima de los demás. Y hay que tener cuidado con los sueños porque a veces se cumplen.

 

Y la tercera es el factor suerte: que estés en el momento y en el lugar adecuado y te venga a ti. Para mí la suerte fue que casi con una venda en los ojos mi manager me dijo: tú conmigo. Y que después de Velvet, con solo un par de planos, me llamaran para hacer el casting de Élite. Y que encima saliera bien. Eso es un factor que tú ya no controlas. Es suerte, destino, llámalo como quieras.

 

 

Tu primer papel en una serie de televisión fue hace menos de dos años, una pequeña intervención en Centro Médico y de ahí pasaste en seguida a interpretar a Nico en Velvet. ¿Cómo lo conseguiste?

 

Vino de la mano de mi ángel de la guarda, que es mi manager. Cuando ella me fichó yo estaba en tercero en la Escuela Superior de Arte Dramático de Madrid y a partir de ahí todo ha sido tan rápido. En el montaje de Velvet cortaron mucho mi papel, pero grabé bastante y además con Asier Etxeandia, que fue como… ¡Imagínate! De repente me ponen en un set de rodaje, que no tenía ni idea de cómo funcionaba y con uno de los grandes de este país. Y de ahí me llamaron para hacer un casting para Élite y vino el boom, todo.

 

Eres Polo en Élite, un personaje muy complejo. ¿Qué tienes tú del protagonista que interpretas en la serie? 

 

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