25.000 castellanomanchegos admiten haber circulado a 200km/h por autovía

 

Más de 570.000 conductores han sido sancionados en la última década al cometer a lo largo de solo un año dos o más infracciones graves o muy graves y delitos: conducir con exceso de velocidad, de forma temeraria, usando el móvil o bajo los efectos del alcohol y las drogas.

 

 Cada año la DGT detecta 45.000 reincidentes viales en las carreteras, una pequeña fracción del 55% de los conductores españoles (15 millones) que reconoce reincidir en comportamientos de alto riesgo al volante. En Castilla-La Mancha esta cifra asciende a 756.000, el 59% de los conductores de la región.

 

Más de 580.000 conductores castellanomanchegos (45%) admiten circular habitualmente con exceso de velocidad y casi 25.000 de ellos hacerlo a 200 km/h o más por autovía; 140.000 (11%) reconocen usar el móvil al volante de forma reiterada y 190.000 (15%) conducir bajo los efectos del alcohol.

 

 Castilla y León, Asturias y la Comunidad Valenciana son las comunidades autónomas donde más reconocen reincidir sus conductores, con tasas superiores al 61%, mientras Andalucía, Murcia y Baleares son las regiones con menos reincidentes viales. Castilla-La Mancha se encuentra por encima de la media nacional, con un 59%.

 

 En 2018, más de 1.400 personas fallecieron en accidentes de tráfico en las carreteras españolas y casi 5.200 resultaron heridas graves como consecuencia de infracciones como las que cometen los reincidentes viales.

 

El perfil del reincidente vial es hombre, de mediana edad, con más de 10 años de carné y mayoritariamente sancionado por exceso de velocidad.

 

Casi 273.000 personas perdieron el carné de conducir en España en la última década al agotar sus puntos por la comisión de infracciones viales. Desde la implantación del permiso por puntos en 2006, más de 18.400 lo han perdido en dos y tres ocasiones.

 

Además de la pérdida del carné, las infracciones de tráfico pueden llevar a la cárcel: actualmente hay en prisión 952 personas por delinquir contra la Seguridad Vial.

 

Uno de cada 3 delitos que se cometen en España es contra la Seguridad Vial. En 2018 se dictaron más de 89.000 condenas de este tipo, el 63% por conducir bajo los efectos del alcohol o las drogas.

 

n apenas 72 horas, 18 personas perdieron la vida en accidentes de tráfico en el primer fin de semana de la Operación Salida de este verano. Y solo en los últimos diez días de junio las víctimas mortales en carretera se dispararon un 25% respecto al mismo periodo del año anterior. Los conductores españoles parecen haber salido del confinamiento con una euforia que amenaza con dejar un verano trágico en cuanto a víctimas de tráfico. “Este país no puede soportar más muertes. Al conducir extrema las precauciones”, alerta la DGT en su recién lanzada campaña.

 

Los accidentes son una pandemia que cada año deja en el mundo 1,3 millones de fallecidos y 50 millones de grandes lesionados. Solo en España 1.800 personas fallecen y 8.900 resultan heridas graves anualmente, la mayoría por infracciones graves o muy graves y delitos contra la Seguridad Vial, como conducir con exceso de velocidad, usando el móvil y bajo los efectos del alcohol o las drogas. En la última década han fallecido más de 20.000 personas en las carreteras. Un amplio número de conductores comete estas conductas peligrosas de forma reincidente, poniendo en riesgo la seguridad de todos.

 

La implantación del carné por puntos y la tipificación de delitos viales en el Código Penal han contribuido al descenso de los reincidentes vialesque se caracterizan por cometer infracciones graves o muy graves de forma reiterada, pero sigue habiendo un problema de fondo, cronificado y altamente peligroso: aunque en 2009 eran casi 78.000, cada año continúan circulando por las carreteras españolas unos 45.000 conductores altamente peligrosos. En los últimos diez años, 570.600 conductores reincidentes fueron sancionados e identificados por la DGT.

 

Esto es solo la punta del iceberg: hay muchos otros conductores que tienen estos comportamientos de alto riesgo que no han sido “pillados” y que, por tanto, no se contabilizan en las estadísticas oficiales. De ahí que conocer la dimensión real del problema de la reincidencia vial en España sea vital. Con ese objetivo, la Fundación Línea Directa ha realizado, en colaboración con FESVIAL (Fundación Española para la Seguridad Vial), el estudio Reincidentes viales: un peligro para todos. Análisis y evolución 2009-2018, que analiza los datos de conductores reincidentes de la DGT en ese periodo, las condenas por delitos viales de Instituciones Penitenciarias y una encuesta a más de 1.700 conductores para conocer su comportamiento y opinión sobre la reincidencia.

 

De esta última se desprende un dato altamente preocupante: el 55% de los conductores españoles, 15 millones en total, confiesa haber reincidido en alguna infracción grave o muy grave en dos, tres o más ocasiones en el último año. Una cifra mucho más elevada que esos 570.600 sancionados en los últimos 10 años y los 45.000 conductores reincidentes identificados que circulan cada año en las carreteras españolas.

 

En Castilla-La Mancha, el porcentaje de conductores que reconoce haber reincidido en infracciones viales de alto riesgo en los dos últimos años alcanza el 59%. De esos 756.000 conductores castellanomanchegos reincidentes, más de 580.000 (45%) afirman conducir habitualmente por encima de los límites de velocidad; 394.000 (31%) no respetar la distancia de seguridad; 140.000 (11%) conducir hablando por el móvil, y 190.000 (15%) hacerlo bajo la influencia del alcohol. Sin embargo, solo el 22% de ellos reconoce haber sido sancionados alguna vez.

 

Más de 24.000 conductores castellanomanchegos (2%) que llegan a admitir que suelen circular por autovía a 200 km/h o más, y 33.000 (3%) lo hace en zona urbana a 110 km/h o incluso por encima. Un total de 10.000 personas (0,8%) reconocen que en los dos últimos años han conducido bajo los efectos de un consumo elevado de alcohol, drogas o ambas cosas y más de 30.000 (0,2%) sin haberse sacado siquiera el carné.

 

Estas conductas suponen un serio peligro para la seguridad del conjunto de conductores. El 72% de los castellanomanchegos asegura que ha sido testigo o incluso sufrido estas temeridades mientras conducía. Además, este tipo de infracciones estuvieron presente en 44.647 accidentes con víctimas en España en los que fallecieron 1.439 personas, el 80% de los muertos en carretera ese año, y 5.168 resultaron heridas graves (58%) en 2018, último año disponible.

 

Un problema eminentemente masculino

 

La reincidencia vial es una cuestión de género. El perfil del conductor reincidente es mayoritariamente el de un hombre (80%), de mediana edad (entre 30 y 49 años) y con más de 10 años de carné (80%). La infracción principal que comete es el exceso de velocidadhay incluso un 2,2% de conductores, 590.000, que reconocen circular semanalmente superando en más de 60 km/h los límites de velocidad, lo que equivale a conducir a más de 180 km/h en una autovía.

 

A nivel regional se observan también diferencias. Por comunidades autónomas, Castilla y León (73%)Asturias (62%) y la Comunidad Valenciana (62%) son aquellas donde más conductores admiten reincidir en estos comportamientos peligrosos al volante, en todas ellas por encima del 61%, mientras que Andalucía (43%)Murcia (44%) y Baleares (44,5%) son las regiones con menos reincidentes. Castilla-La Mancha por su parte se encuentra por encima de la media nacional con el 59% de los conductores que admiten ser reincidentes.

  

Casi un millar de conductores peligrosos está en prisión

 

En los últimos diez años, 272.800 conductores han perdido la vigencia del carné al agotar sus puntos por cometer infracciones. De estos, 17.133 lo han perdido dos veces y 1.289 en tres ocasiones desde la implantación del sistema por puntos en 2006. Lejos de ir a menos, la reincidencia en la pérdida del permiso ha aumentado: desde 2006 hasta 2013 fueron 5.700 los que se quedaron sin su licencia dos o más veces y entre 2014 y 2020 más de 12.700, más del doble que en el primer periodo.

 

En la década analizada, 380.200 conductores españoles han hecho cursos de recuperación total del permiso y 273.500 han acudido a cursos para recuperar parte de los puntos.

 

Uno de cada 3 delitos que se comete en España es un delito contra la Seguridad Vial. En 2018 se registraron más de 89.000 condenas por este tipo de delitos, de los cuales un 63% es por conducir bajo los efectos del alcohol o las drogas. Y, aunque muy pocos acaban en prisión, actualmente 952 presos españoles (el 2,3% del total de la población penitenciaria) están condenados por atentar contra la seguridad en las carreteras. Casi 6 de cada 10 reclusos fueron condenado por conducir sin carné y la mitad es un polidelincuente: tiene dos o más condenas de otra naturaleza en los últimos 2-4 años.

 

Desconocimiento general de los delitos y las sanciones

 

La Fundación Línea Directa también ha querido analizar el conocimiento que los conductores tienen de las consecuencias de los malos comportamientos al volante y su opinión sobre los reincidentes viales. Así, la principal conclusión que desvela el estudio es un altísimo desconocimiento por parte de los conductores de lo que se considera infracción grave o muy grave y delito vial y las sanciones que conllevan. En Castilla-La Mancha, 5 de cada 10 desconocen los límites de velocidad delictivos y 7 de cada 10 la sanción administrativa de un exceso de velocidad; 8 de cada 10 no conocen cuál es la tasa de alcohol que se considera delito y su sanción; el 35% tampoco sabe que es delito negarse a hacer la prueba de alcoholemia; el 77% no tiene ni idea de cuál es la sanción por usar el móvil al volante, y el 47% desconoce qué hacer si pierde el carné por quedarse sin puntos.

 

Castilla-La Mancha es la única comunidad en la que los encuestados consideran los trabajos en beneficio de la comunidad como la sanción más efectiva para corregir la reincidencia (83%) frente a las sanciones económicas. Las medidas para evitar la reincidencia vial más valoradas por los castellanomanchegos son: colaborar con alguna Asociación de Víctimas de Accidentes de Tráfico durante un periodo de tiempo (59%), incorporar al vehículo un sistema de arranque que impida poner en marcha el coche en caso de haber bebido o consumido drogas (56%), y servicios a la comunidad (49%). Solo el 22% de los conductores considera que volver a sacarse el carné de conducir, con unas clases mínimas del práctico, es la medida más eficaz.