40 AÑOS DE UN SÍ QUIERO

Muchos son los actos que estos días pasados se han celebrado para recordar los 40 años de Constitución. Entre los más interesantes el que tuvo lugar en la biblioteca regional. Dos protagonistas de aquella época, Arias Salgado y Francisco Ramos (en la imagen de arriba junto al expresidente de Castilla-La Mancha, Jesús Fuentes), los únicos parlamentarios vivos de los 9 que había en Toledo, 5 diputados y 4 senadores, nos acercaron al inicio de una historia apasionante de cuarenta años.

 

 

En uno de los actos de homenaje a la Constitución mi amigo el director de La Voz del Tajo, Alberto Retana, me dijo que me iba a hacer un regalo por whatsapp (así son las cosas hoy en día). Y cumplió. Me envió en facsímil la crónica aparecida en La Voz del Tajo de la sesión parlamentaria en la que el Congreso de los Diputados, cuarenta años hizo el 30 de octubre, aprobaba la Constitución que unos días después sería ratificada en referéndum por los españoles.

 

El regalo era porque la crónica la firmaba yo, con lo cual se convertía en regalo envenenado porque inevitablemente uno al echar la vista atrás, como dijo Antonio Machado,“ve la senda que nunca se ha de volver a pisar”. Esto me permite verme como decano de la prensa toledana en activo, dudoso honor que solo requiere como virtud que el tiempo pase por uno, sin otro mérito añadido. Aunque he de reconocerme, sin por ello ser pretencioso, que algo he aprendido del oficio y de la política, que aún así nunca deja de sorprenderme … pero poco.

 

No éramos muchos los periodistas que entonces asistimos a esa sesión del Congreso, no había muchos medios de comunicación. No existían televisiones privadas y apenas existían emisoras de radio; en Toledo, por ejemplo, tan solo una emisora de Onda Media, Radio Toledo, y otra de FM de los mismos propietarios, Radio Tajo, que era totalmente musical. Ahora la provincia suma más de 20, cuenta con televisiones locales, regional y un importante centro de la televisión pública nacional.

 

Salvo en el Pais Vasco y Navarra el No en el referendum se identificaba con los apoyos que aún mantenía el franquismo. Lo propugnaba la extrema derecha, mientras que la Alianza Popular de Manuel Fraga no consiguió una postura uniforme. Las provincias que luego compusieron Castilla-La Mancha, con un 11,8%, arrojaron proporcionalmente el mayor número de No después del País Vasco, Navarra y Cantabria.

 

En aquel momento Toledo era la única provincia de España que no contaba con un diario propio; solo el periódico de la Asociación de Excombatientes, El Alcázar, prestaba alguna de sus páginas a la información de Toledo. Acababa de nacer La Voz del Tajo como semanario provincial, era la evolución geográfica e informativa de La Voz de Talavera que habían encontrado al Tajo como elemento de unión de dos ciudades, Talavera y Toledo, que durante años se han mirado de reojo, como ocurre en cualquier provincia entre sus principales localidades.

 

El Tajo daba nombre al semanario en el que iniciaron su andadura muchos periodistas que han contado estos 40 años de Toledo y de Castilla-La Mancha, era un elemento de unión y era también entonces un elemento de reivindicación. Las obras del Trasvase del Tajo al Segura estaban ya prácticamente finalizadas y surgió un fuerte movimiento de oposición contra el mismo entre las fuerzas políticas, creándose una asociación opositora que fue perdiendo fuerza según iban accediendo a puestos de responsabilidad en la política algunos de sus integrantes.

 

El Museo del Ejercito en Toledo acogió un acto de homenaje a la Constitución en el que el delegado del Gobierno, Manuel González Ramos, estuvo acompañado de sor Luisa María Villegas (abadesa del convento de Santa Isabel de Toledo), Sandra Sánchez (Karateca, Campeona del Mundo de Katas), Pepe Rodríguez (chef del restaurante El Bohío de Illescas y jurado de Masterchef) y Ulises Mérida (diseñador de moda)

 

No fue la Constitución una solución para el Tajo, al año siguiente de aprobarse empezó a llegar el agua del Tajo a Levante, aunque entró en explotación en 1981. Y a su paso por Toledo el río, que hacía unos pocos años había dejado de ser lugar de baño y esparcimiento de los toledanos por su suciedad, parecía estar constantemente nevado por sus espumas.

 

Toledo contaba con cinco diputados en el Congreso: 2 de UCD, Rafael Arías Salgado y Gonzalo Payo; 2 del PSOE, Jerónimo Ros Campillo y Manuel Diaz Marta, que votaron Si a la Constitución, y 1 de AP, Licinio de la Fuente, ex ministro con Franco, que se abstuvo.

 

Ahora hemos escuchado estupefactos como el presidente del PP, Pablo Casado, lanzaba duras críticas al gobierno de España por haber “paralizado el trasvase”, según dijo en Málaga y curiosamente en un mitin junto al presidente de la Fundación Concordia y Libertad del PP, Adolfo Suárez Illana, que llegó a ser en su día candidato del PP a la presidencia de Castilla-La Mancha. La postura tan clara del líder del PP a favor del trasvase Tajo-Segura ha llegado de manera inoportuna a la política regional en un momento en el que el nuevo presidente del PP castellano manchego, Francisco Núñez, había acordado con el presidente García Page establecer grupos de trabajo para alcanzar acuerdos en materia de financiación autonómica, de empleo y de agua y retirar este asunto de la pugna electoral. El PP castellano manchego insiste en ello, lógicamente, y ha obviado censurar las palabras de su jefe de filas.

 

Repasando la crónica de aquella sesión en la que el Congreso aprobó la Constitución lo primero que tristemente observo es la desaparición de 4 de los 5 diputados que entonces representaban a Toledo. Curiosamente el que menos relación tenía con la provincia, el entonces todopoderoso ministro de la Presidencia, Rafael Arias Salgado, es el único que puede contar cómo se vivió aquel día. De hecho lo contó el pasado lunes 3 de diciembre junto a Francisco Ramos Fernández Torrecilla, que entonces era senador del PSOE por Toledo y portavoz de su partido en esa cámara.

 

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