¿Cómo se cría a tres niños huérfanos por violencia machista con 149€ al mes?

Los servicios jurídicos de CCOO han defendido y ganado en los tribunales el derecho de estos niños a incrementar su prestación de orfandad. El secretario del sindicato en Toledo, José Luis Arroyo ha explicado los detalles en una rueda de prensa.

 

Menos de 450€ al mes era toda la ayuda que una mujer de Toledo estaba percibiendo para atender a sus tres nietos menores (149,13 por cada uno) por parte de la Seguridad Social desde 2009, desde que el padre de los niños fue condenado a 15 años de cárcel por matar a su madre en una vivienda de Fuensalida. El crimen ocurrió en 2007. Los niños tenían entonces entre 5 meses y 4 años.

 

El juzgado de lo Social número 2 de Toledo acaba de obligar en una sentencia a incrementar esa prestación de orfandad del 20% al 52% de la base reguladora, lo que supondrá apenas unos 200 euros. Deberá hacerlo, en cualquier caso, con carácter retroactivo, desde la resolución judicial de la Audiencia provincial de Toledo que condenó al padre por homicidio hace ahora 8 años.

 

La jueza de lo Social de Toledo, que ha estudiado el caso a instancias de los servicios jurídicos de CCOO, se muestra muy crítica con el organismo público, al que reprocha no haber incrementado la cuantía de oficio una vez que hubo condena por violencia de género. La Seguridad Social llegó a rechazar en dos ocasiones el incremento solicitado por la abuela, que desde 2014 está reconocida como la tutora legal de los niños. Su última concesión fue reconocer el derecho al incremento, pero solo desde 2015.

 

La magistrada recuerda que la finalidad de la ley de Medidas de Protección Integral Contra la Violencia de Género (en vigor desde 2008) es “solventar la especial desprotección en la que se encuentran los huérfanos de violencia de género. No solo pretende impedir el percibo de una prestación por parte del autor de una muerte dolosa, sino que también y especialmente persigue proteger a los menores huérfanos».

 

El crimen, ocurrido en el verano de 2007, conmocionó a todo el mundo. En la imagen de archivo de la Revista Aquí, la guardia civil continúa recogiendo pruebas en la vivienda de la pareja donde unas horas antes se había producido el homicidio.

 

Por ello, desestima los argumentos esgrimidos por la Seguridad Social sobre plazos reglamentarios supuestamente incumplidos por la abuela de los niños al solicitar el incremento y subraya que era a la Seguridad Social a la que «correspondía incrementar de oficio la prestación de orfandad de los menores y abonar las diferencias económicas», más aún cuando «conocía las circunstancias del fallecimiento» de la madre «y la prisión provisional del padre, y además era conocedora de que por tal hecho no se había concedido pensión de viudedad alguna» al homicida.

 

“En modo alguno es exigible a la persona que se ha hecho cargo de los niños, que además de criarlos, educarlos y de atender sus necesidades básicas, está incursa en procedimientos penales por el fallecimiento de su hija y de privación de la patria potestad del padre de los menores para poder ser reconocida tutora legal, deba también estar al corriente de las reformas legislativas (de la Seguridad Social) para garantizar y salvaguardar los derechos económicos de los que son acreedores sus nietos».

 

Comisiones Obreras ha dado a conocer la sentencia. El secretario general en Toledo, José Luis Arroyo, ha pedido a la Seguridad Social que no recurra esta sentencia y «deje en paz de una vez a la familia, que encima de ser las víctimas de un asesinato machista tienen que luchar durante años contra una Administración que no quiere reconocerles su derecho. Es inasumible que la Seguridad Social no actúe de oficio en estos casos. Sí lo hizo para denegar la pensión de viudedad al asesino, pero no para proteger a los niños huérfanos. Y el objeto de la Ley no es sólo que los asesinos no se beneficien de la pensión, sino sobre todo proteger a lo hijos».

 

Arroyo ha insistido en una rueda de prensa en lo insignificantes de las cuantías económicas que reciben estos niños para poder seguir adelante. “Son cuantías muy escasas. Los hijos de las madres asesinadas no están siendo protegidos sino aún más expuestos a situaciones de exclusión, de pobreza y de marginalidad», señalaba.

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