150 años de la plaza de toros de Toledo

Directiva de la Junta de Propietarios de la plaza de Toledo: presidente, Eduardo Martín-Peñato Alonso; vicepresidente, Ramón Gutiérrez Molina; secretario, José Montero Pérez, vicesecretario, Juan Carlos Gómez Gómez; tesorero, Pablo José Junquera Martínez; interventor, Justino Rojo Sánchez y vocales: Antonio San Román Águila,Claudio Ávila Guerrero-Rincón,Francisco Rodríguez Márquez, Javier Rojo Ruz y Fernando Sánchez-Beato Ruiz.

Directiva de la Junta de Propietarios de la plaza de Toledo: presidente, Eduardo Martín-Peñato Alonso; vicepresidente, Ramón Gutiérrez Molina; secretario, José Montero Pérez, vicesecretario, Juan Carlos Gómez Gómez; tesorero, Pablo José Junquera Martínez; interventor, Justino Rojo Sánchez y vocales: Antonio San Román Águila,Claudio Ávila Guerrero-Rincón,Francisco Rodríguez Márquez, Javier Rojo Ruz y Fernando Sánchez-Beato Ruiz.

 

El 18 de agosto la plaza de Toros de Toledo cumple 150 años. A lo largo de 2016 la comunidad de propietarios de la plaza celebra multitud de actos culturales, deportivos, populares y taurinos que tienen como fin recordar un hecho que ahora probablemente sería impensable, la puesta en acuerdo de 300 toledanos con recursos para financiar la construcción y explotar después la principal instalación dedicada al ocio que podía darse en aquella época: una plaza de toros. Un segundo hecho sería impensable ahora, al menos de manera directa, a las claras, y es que al frente de la empresa que habría de explotar y antes construir la plaza se situó el alcalde de la ciudad, Gaspar García de Labandero, y que fuera precisamente el Ayuntamiento quien cediera los terrenos para la misma.

 

El caso es que fue el impulso de Gaspar García el que hizo posible que el proyecto culminara y no sólo este, sino que el famoso alcalde toledano, que entonces gobernaba una ciudad de 17.000 habitantes, y que estuvo tan solo tres años como regidor -de 1865 a 1868- fue, según cuenta el historiador Rafael del Cerro Malagón en un magnífico libro sobre la plaza de toros de Toledo: “el impulsor de un polígono militar en la Vega Baja, de la reedificación del Alcázar, la creación de paseos, la reforma de Zocodover y la renovación de servicios públicos: mercados, mataderos, aguas, cementerios, etc. También propició instituciones y espacios para el disfrute social, como fue un casino –Centro de Artistas e Industriales- cuya vida llegó casi al año 2000 o el proyecto de un nuevo teatro”.

 

Ni que decir tiene que antes de que se construyera en Toledo se celebraban corridas en distintas plazas de la ciudad. Hay quienes sitúan la época romana como inicio de estos espectáculos, otros a cuando Toledo era árabe. En todo caso se sabe que el corralillo de San Miguel, el paseo de Merchán, la propia puerta de Bisagra, la plaza del Juego de Pelotas, las plazas de San Marcos y del Ayuntamiento, la plaza Mayor y, por supuesto, la de Zocodover son sus antecedentes. La preferida, esta última; pero tenía el problema para el Ayuntamiento, que era quien organizaba y pagaba los espectáculos, que la mayoría de los edificios que la rodeaban eran propiedad de la iglesia, que alquilaba balcones y entradas para asistir a los mismos. En definitiva, la que obtenía el beneficio.

 

En la actualidad, y desde hace mucho tiempo, ser copropietario de la plaza de toros es algo que entra dentro del terreno de lo sentimental más que del económico. No hay dividendo alguno que repartir y el único beneficio es las 365 entradas que perciben en los espectáculos que allí se desarrollan y que no siempre son todas recogidas. Es una acción que ha ido heredando el primogénito de la familia y que como reliquia familiar se tiene. Otros beneficios que puedan darse por la cesión de la Plaza para la realización de eventos y espectáculos son destinados íntegramente a su conservación y así lo marcan sus estatutos. Pero la Plaza también es ya un patrimonio importantísimo de la ciudad y la actual directiva de la comunidad de propietarios, presidida por Eduardo Martín-Peñato Alonso y que tiene como secretario a José Montero Pérez, está decidida a que además sea un lugar útil y habitual para todos los toledanos, no solo para los aficionados a los toros, que sea una plaza del pueblo, como en realidad antes lo era, donde tengan cabida todo tipo de actos, eventos y acontecimientos populares.

 

Con ese fin, y aprovechando la celebración del 150 aniversario de su inauguración, a lo largo de 2016 han ido desarrollando y acogiendo un sin fin de actos que tendrán continuidad a lo largo del año y confían, dice José Montero, también a lo largo de los años sucesivos. Es la mejor contribución, considera, que puede hacer la Plaza y sus propietarios a Toledo: la de ser útiles para todos los toledanos. La junta directiva, dice Montero al hablar del 150 aniversario, “vimos que era la excusa perfecta para dar otros contenidos que no fuera únicamente los toros, aunque la verdad es que siempre los ha tenido. Tratamos de hacer cosas que sean repetibles en años sucesivos. Forma parte del catálogo de bienes de interés cultural de esta ciudad, que está declarada patrimonio de la humanidad, este año se cumplen 30 años de esa declaración. Los planos de planta de esta plaza del mudéjar romántico, con capacidad para 8.000 personas, muchas más si se utiliza el coso para el público, y que mantiene su estructura original, sirvieron para hacer luego la de Madrid”.

 

José Montero es bisnieto de Dionisio Aires, fundador de la famosa Venta de Aires, uno de los 300 toledanos que participaron en el origen de la Plaza y no puede evitar sentirse orgulloso de la labor que se está haciendo y que a él, como secretario, le lleva más horas y esfuerzos de lo que pensaba. Recita las múltiples actividades realizadas: culturales, deportivas, musicales, artísticas, gastronómicas y taurinas que han compuesto y continúan un programa abierto que además contribuye al desarrollo turístico de Toledo. La Plaza también está acogiendo distintos actos benéficos, como conciertos y diversos festivales. Para Montero “es una muestra del compromiso de la comunidad de propietarios de la Plaza con la sociedad”. Por supuesto los espectáculos taurinos, como tentaderos solidarios, la corrida que se dio en el Corpus y, sobre todo, la corrida del aniversario que tendrá lugar en otoño son base fundamental de la celebración.

 

La Plaza ha acogido numerosos espectáculos y eventos como el de +Arte en la Plaza, donde artistas toledanos enseñaron diversas técnicas de trabajo. En la imagen, realización de la Venus de la Plaza.

La Plaza ha acogido numerosos espectáculos y eventos como el de +Arte en la Plaza, donde artistas toledanos enseñaron diversas técnicas de trabajo. En la imagen, realización de la Venus de la Plaza. Foto: Gómez Herruz

 

+ARTES EN LA PLAZA

 

Organizada por la Asociación de Amigos de la Escuela de Artes durante la primera quincena de julio, la Plaza acogió la exposición + ARTES, donde se ha podido admirar gran parte de las obras realizadas los días 18 y 19 de junio en el coso de la misma: manos de artistas de Toledo (María Toledo, Julián Maeso, Ana Alcaíde), cerámicas, esculturas de metal, pintura rápida y graffitis, acompañadas de paneles explicativos de los procesos de realización de las obras. La más llamativa, la actividad de la talla de madera con motosierra, patrocinada por Maquinarias Cabello, una de cuyas obras ha sido donada a las Plaza para su exposición permanente. En la exposición se incluían las cerámicas finalistas del concurso realizado por la Escuela de Arte junto con la Comunidad de Propietarios de la Plaza para conmemorar el 150 aniversario.

 

Dos jornadas de las que el presidente de la Asociación de Amigos de la Escuela de Artes, organizadora de las mismas, José María Díaz Ropero, se muestra muy satisfecho en lo que a la participación en los talleres realizados y a la ejecución de obras por importantes artistas toledanos se refiere. No tanto desde el punto de vista de la escasa curiosidad mostrada en conocer las técnicas y elaboración de esos trabajos. Para la exposición se ha aprovechado un lugar situado junto a un aula cultural dedicada a Domingo Ortega, que se construyó aprovechando una parte de los pasillos y donde esos días, en animada tertulia, se han seguido por TV las corridas de toros de las ferias de San Fermín.

 

Allí se pudo ver una muestra de las obras realizadas en el taller de composición dirigido por Fernando Salinero, de la magia de la cerámica con cocciones de rakú del taller dirigido por Antonio Portela, la reproducción de las manos de nuestros artistas musicales y la cara de una niña realizadas con alginato y montadas en soportes metálicos elaboradas en colaboración por el propio Díaz Ropero, Antonio Álvaro, Jesús García y Julio Luján. Las esculturas a partir de impresiones de Cristina González y muestras de las espectaculares esculturas de madera realizadas con motosierra a cargo, entre otros, de Juan Pedrosa, Antonio Expósito o Mihail.

 

Y es que la televisión y la Plaza tienen un maridaje perfecto -aunque este verano no ha podido ser- desde que las semifinales y finales de las anteriores copas de Europa y del Mundo de fútbol, las que ganó España, congregaron allí a miles de aficionados. El deporte es una actividad muy presente, cuenta José Montero, para el uso de la plaza. Precisamente nada más terminar las dos jornadas de +Artes, el coso se llenaba de camiones con arena y, durante unos días, se convertía en unas pistas donde jugar por primera vez en Toledo una competición de Balonmano Playa, dentro de la Toledo Handball Cup 2016 que congregó en la ciudad a más de 1300 jóvenes. El objetivo es despedir el año y la celebración del 150 aniversario haciendo que la Plaza de Toros sea la meta de llegada de la San Silvestre de Toledo.