12 años de cárcel por la pesadilla a la que sometió a dos menores

El acusado durante el juicio que comenzó el miércoles 21 de septiembre en la Audiencia provincial de Toledo.

El acusado durante el juicio que comenzó el miércoles 21 de septiembre en la Audiencia provincial de Toledo.

Este hombre se llama Cristian Cuero. Tiene 44 años y la Audiencia provincial le ha condenado a 12 años de cárcel por agredir sexualmente a dos niñas menores de 13 años en Toledo. La primera, hija de su ex-mujer, sufrió una auténtica pesadilla de agresiones sexuales, amenazas, insultos y coacciones durante siete años, desde que cumplió los 11 y su madre la trajo engañada a vivir a España desde Colombia.

 

La sentencia dictada el pasado 11 de octubre, aunque se ha dado a conocer un mes después, considera probado el relato íntegro que esta niña, hoy con 21 años, hizo durante el juicio celebrado a finales de septiembre y recogimos en un reportaje publicado en la última edición de la Revista Aquí. La joven contó cómo el acusado comenzó a abusar de ella apenas unas semanas después de llegar a España, aprovechando que su madre trabajaba fuera casi todo el día.

 

A los tocamientos que comenzaron apenas unas semanas después de llegar a España, en el verano de 2007, le siguieron todo tipo de agresiones y vejaciones que la niña, pese a oponerse, terminó soportando convencida de que eran inevitables. Los psicólogos y forenses que estudiaron su caso tras la denuncia, dieron total credibilidad a sus manifestaciones durante el juicio.

 

La víctima describió en la vista oral la apabullante soledad que sintió aquellos años, alejada de su abuela que la había criado desde pequeña en Colombia, con una madre que apenas había visto hasta su llegada a España y que tendía a dar siempre la razón al agresor, entonces su marido, ante las malas relaciones que él y la niña mantenían en casa, tal y como la propia madre reconoció en el juicio, y con dificultades para adaptarse a su nueva escuela y entorno español.

 

A los 18, incapaz de ver una salida, intentó suicidarse. Fue entonces cuando un amigo que había conocido unos meses antes y que hoy es su novio, comenzó a sospechar que algo raro podía ocurrirle y logró, con enorme esfuerzo, según contó él en el juicio, que la chica le explicara su terrible historia. Ese mismo día la acompañó para que se lo contara también a su madre y los tres pusieron la denuncia.

 

Pese a lo dantesco de los hechos, este hombre no ha estado en prisión provisional en ningún momento. Durante el juicio aseguró que fue la niña quien le sedujo y explicó que las relaciones sexuales que mantenían eran consentidas desde que ella tenía 13 años (en aquel momento la ley las permitía si eran aceptas por la menor; ahora no pueden serlo hasta los 16). Por esta agresión sexual continuada ha sido condenado a 10 años de cárcel y a indemnizar a la joven con 60.000 euros. Además, deberá pagar todos los gastos del juicio.

 

En la misma vista oral Christian Cuero fue juzgado por los tocamientos que provocó a otra niña de 12 años que vivió unos meses con su madre en la casa del acusado y la familia de la primera víctima. El mismo proceder, dice la sentencia, que en los primeros abusos del caso anterior. Estos hechos ocurrieron en diciembre de 2012, unos días antes de que fuera denunciado por la primera víctima. Por este abuso sexual ha sido condenado a dos años de cárcel y a indemnizar a esta niña con 500 euros.

 

El acusado no podrá acercarse a ninguna de sus dos víctimas mientras dure su condena de cárcel (debe mantenerse alejado un mínimo de 300 metros) ni comunicarse con ellas por ningún medio. Además deberá pagar todos los gastos ocasionados a las víctimas durante el proceso judicial.

 

En la última edición de la revista AQUÍ entrevistamos a Antonio Fernández, el coordinador del programa regional de apoyo a los niños víctimas de abusos sexuales.